Una nueva huelga encubierta de maquinistas provoca el caos en Cercanías

Los conductores alegan motivos de seguridad pero las autoridades plantean que detrás hay un conflicto laboral

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Aspecto de la Estación de Sants este miércoles cuando el servicio de trenes de Cercanías no funciona en Cataluña ante la negativa de los maquinistas a circular alegando problemas de seguridad debido a las afectaciones del temporal a la infraestructura ferroviaria.
07/10/2026 - 18:00 h

BarcelonaNueva jornada de colapso en Rodalies. Una huelga encubierta de los maquinistas, como ya pasó el invierno pasado tras el temporal Harry, ha vuelto a provocar el caos en la red ferroviaria catalana este miércoles. Buena parte de los maquinistas no han subido a los trenes esta mañana, alegando motivos de seguridad tras las fuertes lluvias torrenciales que han caído estos días y, especialmente, después de que el martes por la noche un árbol y un talud cayeran sobre un tren en Vilanova i la Geltrú, sin causar heridos. La operadora, Renfe, ha explicado a primera hora que había "algunos trenes" circulando "pero no al 100%". No han informado, sin embargo, de qué trenes funcionaban y cuáles no, ni por dónde pasaban, y directamente recomendaban a los usuarios buscar "medios alternativos".

Los sindicatos de maquinistas han explicado a el ARA que esta madrugada los trabajadores no han recibido todos los certificados de seguridad que pedían –los informes nocturnos que se hacen después de repasar el estado de las infraestructuras– y por eso han decidido no empezar sus turnos. El director de Rodalies Catalunya, Òscar Playà, también ha confirmado que el sindicato Semaf, mayoritario entre los maquinistas, avisó de su posición a través de un comunicado a la una de la madrugada. "Hemos recibido una carta en la que decían que no aseguraban que todos los trenes salieran. Considero que estamos ante un conflicto laboral. No estamos ante un problema de seguridad en la infraestructura, porque el martes los trenes circularon de manera segura", ha sentenciado.

Pasajeros esperando los trenes en la estación de Vilanova i la Geltrú esta mañana.

"[A la carta] Nos dicen que quieren una serie de informes, que ya nos pidieron el martes, y otros informes adicionales, que les enviaremos a lo largo de esta mañana", ha continuado Playà, que ha añadido: "Hemos cumplido en todo momento la normativa vigente en seguridad". En este sentido, ha subrayado que todo está protocolizado, y ha remarcado que los maquinistas reclaman –aparte de los informes pertinentes– "información adicional" que, a su parecer, "no da una garantía superior de seguridad a la actual".

Estos informes han llegado finalmente hacia las 9 de la mañana a manos de los maquinistas. A partir de este momento, Semaf ha explicado que han repasado el resultado y ratificado los informes, y a partir de las 10 poco a poco los trabajadores han ido volviendo a su puesto de trabajo. Aun así, los retrasos y los horarios alterados se han arrastrado toda la mañana.

Las alternativas, saturadas

Y casi sin trenes en las vías, el impacto para los usuarios ha sido, una vez más, mayúsculo. El director de Rodalies Catalunya ha admitido que los autobuses no pueden absorber a todos los pasajeros que transporta el tren en un día laborable normal. "Es imposible", ha reconocido Playà. De hecho, las colas interminables de pasajeros intentando subir a los autobuses se han repetido incansablemente en diferentes puntos de Cataluña.

Mientras tanto, Renfe todavía debe valorar si expedientar a los maquinistas que han decidido no subir a los trenes. El máximo responsable de Rodalies ha asegurado que de esta cuestión se está "hablando con Madrid, que es quien lleva las negociaciones". Por su parte, las plataformas de usuarios han criticado duramente que cualquier episodio de lluvias torrenciales genere el colapso de la red.

Tanto la asociación Promoción del Transporte Público (PTP) como Dignidad en las Vías han lamentado que el episodio se repita prácticamente igual "meses después de Gelida" y han reclamado a la Generalitat que decrete el teletrabajo y que sean rápidos emitiendo los informes, tal como se acordó el invierno pasado para evitar más tensiones. A Adif le exigen la puesta al día de las infraestructuras: "Cada hora cuenta: la interrupción afecta a la movilidad de unas 300.000 personas, que dependen del tren para trabajar, estudiar o atender responsabilidades de cuidado".

¿Cuestión de seguridad o conflicto laboral?

Incluso el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se ha referido al caos en la movilidad desde la sesión de control del Gobierno. "La seguridad de las vías no es una cuestión subjetiva, es una cuestión objetiva, está en manos de las agencias. Ha habido un sindicato que no ha hecho funcionar los trenes, averiguaremos qué ha pasado", ha insistido. Como Playà, Illa ha apuntado a un conflicto laboral de fondo que, en cambio, Semaf niega taxativamente. "La única prioridad [de la plantada] ha sido evitar accidentes como el que ocurrió ayer en Vilanova", asegura el sindicato en un comunicado en el que acusa a Renfe y Adif de "jugar con la seguridad durante el temporal en Cataluña".

Los representantes de los trabajadores tildan de "negligente" e "irresponsable" la actitud ante el temporal y consideran una "falta alarmante de previsión" que la operadora y el administrador de infraestructuras no hubieran detenido antes el servicio, hecho que también habría permitido organizar planes alternativos e informar con tiempo a los usuarios.

El hecho es que, a pesar de las revisiones anteriores, este martes por la noche un centenar de viajeros quedaron atrapados en un tren de Cercanías después de que un árbol y un talud cayeran sobre el convoy en el que viajaban cuando pasaban por Vilanova i la Geltrú. Se trata de una zona fuertemente afectada por las lluvias de ayer. El incidente no causó heridos, pero sí hizo saltar las alarmas entre los trabajadores, que tienen muy presente el accidente de enero en Gelida, en el que murió un joven conductor en prácticas, después de otro temporal.

Con todo, la situación llega en un momento tenso entre Semaf y Renfe. Los maquinistas mantienen un pulso abierto tanto por los problemas en la infraestructura en Cataluña como por el traspaso de Rodalies y la puesta en marcha de la nueva empresa mixta. El martes, algunos maquinistas ya se negaron a pasar por el túnel de la plaza de Cataluña, que se inundó el fin de semana, lo que provocó retrasos en la R1. Renfe admitió abiertamente "problemas en la operativa" relacionados con los maquinistas, pero hoy Playà lo ha negado y ha dicho que ningún maquinista se plantó.

Todavía hay otros episodios de tensión. A mediados de septiembre, los maquinistas también bloquearon un cambio de horarios en la R4 planificado para mejorar la eficiencia de la línea y que también tenía efectos sobre la R1. En aquel momento los sindicatos Semaf y Alferro se negaron y la propuesta no salió adelante, según explicaron al ARA fuentes del sector. Las mismas fuentes detallaron que aunque los representantes de los trabajadores alegaron que defendían que los cambios no se ajustaban a la norma, la maniobra también sirvió como una herramienta de presión por otro conflicto abierto con la empresa relacionado con las condiciones laborales de los maquinistas en prácticas de todo el Estado.

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