Este es el plan del Gobierno para que haya menos camiones en las carreteras
Territorio destinará 127 millones para construir cuatro nuevas terminales ferroviarias de mercancías en 2031
BarcelonaMás mercancías en el tren y menos camiones en las carreteras. Con esta premisa el Gobierno ha hecho público un plan para hacer crecer el transporte de mercancías por tren en Cataluña, con una red de cuatro nuevas terminales ferroviarias en cinco años, que ayuden a reducir la dependencia –y la saturación– de la red viaria por el transporte de productos.
Ahora mismo, más del 97% de las mercancías se mueven por carretera y solo entre el 2% y el 4% lo hacen por tren, según los cálculos del departamento de Territorio. Estas cifras están muy lejos de los objetivos que se ha marcado el Estado para el 2030 –cuando prevé haber llegado al 10%– y aún más lejos de la recomendación europea, que aspira a llegar a transportar el 30% de las mercancías con tren en 2030.
En un intento de aproximarse a estas cifras, el Gobierno se ha marcado un calendario. No solo hace falta ampliar las vías, dicen fuentes de Territorio, sino también crear nuevos nodos logísticos, donde las mercancías puedan entrar al tren. La consejera del ramo, Sílvia Paneque, ha explicado este viernes el plan durante la rueda de prensa posterior al consejo ejecutivo: la primera fase prevé destinar 127 millones de euros para construir hasta cuatro terminales en la zona de Lérida-Quatre Pilans, en Vilamalla (en el Ampurdán), en el Ebro y en el Penedès en 2031. El objetivo es abarcar buena parte del territorio y dar "buena cobertura" también al corredor de Poniente, por donde las mercancías van desde el Mediterráneo (desde los puertos) hacia el interior de la península.
"El objetivo es la descarbonización y también la modernización de la movilidad. No podemos depender solo de la carretera, necesitamos más trenes y más movilidad ferroviaria en términos de sostenibilidad y de competitividad para la economía catalana", ha remarcado Paneque, que ha explicado que estas "autopistas ferroviarias" permitirán prácticamente "subir los camiones a los trenes".
Las primeras terminales que saldrán adelante son la de Lérida-Quatre Pilans y la de Vilamalla, en el Ampurdán. En estos dos casos ya hay estudios hechos y el próximo paso ya puede ser la construcción. La de Vilamalla, sin embargo, está vinculada a la instalación de vías de ancho europeo. La tercera será la del Ebro, en la que el Gobierno se ha comprometido a hacer un ramal directo hacia la planta de la empresa de madera Kronospan. A partir de 2028 se prevé la del Penedés, en el ámbito que se había reservado para el centro logístico Logis Penedès. Finalmente, fuentes gubernamentales apuntan que el plan también prevé recuperar la terminal de Portbou como punto estratégico de carga, una terminal que actualmente consideran que está "infrautilizada" y que no se puede dejar perder. "Todas estas terminales se coordinarán con las ya existentes, como la de la Llagosta y la del puerto de Barcelona", ha dicho la consejera.
El Gobierno calcula que, una vez estén en marcha, en 2031, estas terminales permitirán ahorrar unos 740 millones de euros anuales en externalidades, con la reducción de la contaminación, las emisiones, la congestión y el ruido. Si las mercancías continuaran transportándose en camión, el coste sería de 858 millones, frente a los 187 millones que costarán por tren.
Un reto que dependerá de Adif
Llegar al 10%, sin embargo, será un reto, admiten desde el mismo departamento. Por una parte, porque habrá que convencer a las empresas para que cambien el modelo con el que distribuyen sus productos. Territorio quiere estudiar las necesidades de cada sector y producto, caso por caso. De hecho, ya se han hecho pruebas con algunas empresas como Freixenet y estudios para llevar fruta desde Róterdam a Mercabarna.
Por otra parte, el calendario tiene, además, un condicionante decisivo: Adif. La red sobre la que se deben conectar las terminales es mayoritariamente estatal, y los permisos de conexión y las actuaciones sobre la infraestructura dependen de este administrador ferroviario. "Estamos obligados a entendernos con el ministerio y con Adif", admiten fuentes gubernamentales.
¿Y es realista tenerlo todo en marcha en cinco años? Fuentes de Territorio defienden que sí. Algunos proyectos ya tienen estudios informativos y avanzan hacia el proyecto constructivo y, si todo va bien, las primeras obras podrían comenzar en 2028. Desde Territorio detallan que algunas peticiones de conexión ya se han hecho y mantienen que, en paralelo, Adif ya trabaja también en apartaderos, duplicaciones de vía y corrección de pendientes.
Todavía hay otro elemento que podría condicionar este plan: la convivencia entre los trenes de mercancías y los de viajeros en una red ferroviaria que ya vive estresada por las frecuencias y que arrastra décadas de falta de inversiones y de mantenimiento. Fuentes del departamento admiten que los dos tráficos tendrán que convivir en muchos tramos y que esto supone planificar "más duplicaciones de vías" y mejoras en la red en muchos puntos. Con todo, las mismas fuentes señalan que hacer desaparecer los camiones –o incluso reducir su cifra en las carreteras– no es un objetivo realista. "Como mucho podremos evitar que haya más", concluyen.