Movilidad

"Es una yincana exigente": la odisea de los afectados por el corte de FGC entre Gràcia y Sarrià por obras

A pesar de que el servicio alternativo funciona con normalidad, el trayecto es más largo de lo habitual

Lola Medina Cirera
13/08/2026 - 14:48 h.

BarcelonaEl corte por obras de renovación entre las estaciones de Sarrià y Gràcia de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) de la línea Barcelona-Vallès está poniendo a prueba la paciencia de los usuarios. Los trenes no circulan por este tramo desde el martes y no lo volverán a hacer hasta el 23 de agosto. Como alternativa, se ha establecido un servicio especial de autobús que conecta ambas estaciones y cubre el trayecto habitual, que se detiene en las paradas de Sant Gervasi, Muntaner, La Bonanova, Les Tres Torres y Sarrià.

Ahora bien, este servicio alternativo multiplica por cuatro el tiempo habitual del trayecto: si el tramo Sarrià-Gràcia habitualmente tiene una duración de cinco minutos, ahora supera los veinte. "En el autobús, sube y baja gente, y el trayecto se alarga mucho", lamentaba este jueves Belén, que viene de Sabadell y no estaba enterada del cambio en el servicio. "Hoy llego como mínimo media hora tarde al trabajo", añade.

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Los trenes de las líneas S1 y S2 que circulan entre Sarrià y Terrassa Nacions Unides y Sarrià y Sabadell Parc del Nord mantienen los horarios habituales. Pero los trenes que circulan entre las estaciones de Gràcia y Catalunya operan con horarios modificados, con una frecuencia máxima de dieciocho trenes por hora y sentido. Además de este retraso estructural, coger los autobuses lanzadera se ha convertido en una odisea por las elevadas temperaturas, tanto por la mañana como por la tarde.

Silvia, embarazada de 27 semanas y que viene desde Rubí con la línea S1, relata que su viaje del martes fue una "gimcana dura y exigente". A pesar de que su trayecto de ida por la mañana fue "fluido", se encontró con que las estaciones de ferrocarril no tenían ningún tipo de sistema de refrigeración y hacía "un calor infernal". Durante el viaje de vuelta a casa por la tarde, sin embargo, encontró "una cola de al menos cincuenta personas" al llegar a Gal·la Placídia, donde está la parada de autobús que conecta con Sarrià. "He desistido", dice Silvia. Hasta que acaben las obras, hará el primer tramo en tren y después cogerá el coche para hacer el trayecto que ahora se hace en bus, ya que tiene una plaza de aparcamiento en Gràcia.

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Media hora de cola para subir al bus

María sufrió una experiencia similar. "Tuve que hacer media hora de cola, y pasar mucho calor, porque no había suficientes autobuses para transportar a los pasajeros que veníamos de plaza Catalunya", explica. De hecho, a pesar de ser pleno mes de agosto, el servicio ha estado tan saturado que se han contratado autocares y autobuses de empresas privadas para hacer frente al volumen de pasajeros de los FGC.

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A pesar de ello, los operadores de FGC aseguran que desde el miércoles el servicio "funciona sin muchas colas y con normalidad". A pesar de esto, las variaciones en el tránsito y las colas en horas punta para coger el autobús siguen complicando y alargando el trayecto de la mayoría de usuarios.

"Tenemos que tener un poco de paciencia", admite Carmen, que es el tercer día que hace este recorrido. "No nos podemos quejar si están arreglando las vías", añade. Josep, desde la estación de Provença, también le quita importancia a las molestias: dice que "le parece lógico" que las obras se hagan en agosto, cuando hay menos gente en la ciudad, aunque sea necesario "levantarse un poco más temprano".