La policía desaloja la acampada por la vivienda de la Puerta del Sol de Madrid
El gobierno español justifica la intervención mientras los acampados denuncian "violencia" y apuntan al PSOE
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BarcelonaHasta 400 agentes de la Policía Nacional y de la policía municipal de Madrid han ejecutado esta madrugada el desalojo de la acampada por la vivienda de la Puerta del Sol. Después de que en los últimos días los acampados empezaran a abandonar el lugar para preparar la huelga general del 11 de noviembre, agentes antidisturbios han procedido al desalojo del espacio por orden de la delegación del gobierno español en Madrid. Se han desalojado un total de 334 personas y se han realizado dos detenciones por "desobediencia y resistencia", según ha informado la delegación.
Los organizadores de la movilización han denunciado una "intervención violenta" por parte de la policía. Según afirman en un post de Instagram, han recibido golpes y se ha utilizado gas pimienta contra ellos. "Hay varias compañeras heridas", aseguran. "Estamos trabajando para comprobar el estado y la integridad de todas las compañeras", añaden en la publicación, colgada hacia las cinco de la madrugada y en la cual apuntan directamente a la delegación "dirigida por el PSOE".
La delegación, por su parte, ha defendido el desalojo en un comunicado, en el cual asegura que se trata de una medida adoptada tras un proceso de mediación y "actuación gradual" y al considerar que la protesta había perdido su "finalidad reivindicativa común". Asegura, además, que "el desalojo se ha desarrollado sin altercados ni episodios de violencia", contrariamente a lo que han denunciado los acampados.
El gobierno español argumenta que, después de más de un mes de protestas, se ha constatado un "cambio en las circunstancias y naturaleza de la acampada" y defiende que el derecho a reunión y manifestación no es "ilimitado". Señala, en este sentido, que las principales organizaciones participantes se habían retirado y que gran parte de la gente que dormía en la plaza eran "personas sin hogar" y "colectivos vulnerables". También apunta a "la existencia de diversos hechos presuntamente delictivos" en el interior o en el entorno de la acampada.
La delegación concluye, con todo, que el desalojo no ha sido una acción sobrevenida, sino el resultado de un proceso de mediación que arrancó hace una semana. Según el documento, el 26 de octubre se remitió un escrito a los acampados advirtiendo que ya había transcurrido un tiempo "razonable" para hacer llegar sus exigencias y planteando el fin de la protesta. Según la versión oficial, este escrito no recibió respuesta y, el 29 de octubre, se envió un segundo requerimiento exigiendo el "desmantelamiento de la acampada cuanto antes". El 30 de octubre los interlocutores de la acampada comunicaron la disolución de las comisiones organizativas, pero un grupo "residual" se negó a abandonar la plaza, según la delegación, que justifica así el desalojo de este martes.