Uno de cada cuatro chicos de la ESO ha hecho apuestas con dinero en el último año

Cae ligeramente el consumo de alcohol y tabaco entre los jóvenes de 14 a 18 años, pero Salut advierte que sigue siendo elevado

Un adolescente en su habitación, en una imagen de archivo
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BarcelonaLas apuestas deportivas, las cartas y la ruleta son los juegos de azar con dinero más frecuente entre los jóvenes catalanes, especialmente entre los chicos. De hecho, cada vez es más habitual que los alumnos de secundaria, es decir, adolescentes de entre 14 y 18 años, apuesten dinero. El año pasado, por ejemplo, un 17% de los estudiantes participaron en juegos de apuestas presenciales, si bien el porcentaje entre los chicos sube hasta el 24,5% por la marcada brecha de género que se observa en esta práctica. Éste es uno de los datos destacados en la última encuesta sobre el uso de drogas en la enseñanza secundaria (ESTUDES) que realiza el departamento de Salud para conocer los hábitos de consumo y de las conductas adictivas de los jóvenes catalanes.

Dado que la participación en juegos de apuestas entre el alumnado de secundaria ha aumentado en los últimos años, la subdirectora general de Adicciones, VIH, Infecciones de Transmisión Sexual y Hepatitis Víricas, Luisa María Conejos, explica al ARA que es una de las adicciones comportamentales. De hecho, la encuesta recoge que hay un 5,3% del alumnado con posible juego problemático, que es el dato más alto desde que hay registros en Catalunya y, de nuevo, la situación afecta más a los chicos que a las chicas. "Cada vez aparecen con mayor fuerza las conductas vinculadas a los juegos de apuestas. Es una de las principales conductas adictivas entre los jóvenes, y debemos poner más esfuerzos en la prevención", remarca Conejos.

De hecho, ha anunciado que el departamento ya está trabajando en la elaboración del nuevo plan de drogas y adicciones comportamentales que recoja las necesidades de las nuevas generaciones de jóvenes. Si bien el consumo de tabaco y el de alcohol se mantienen como las principales conductas adictivas entre los adolescentes, se ha producido una ligera disminución respecto a años anteriores. Eso sí, Conejos remarca que siguen siendo elevadas y que es necesario seguir trabajando. Por ejemplo, uno de cada cinco estudiantes ha fumado en el último año y la mitad de los encuestados han consumido alcohol en el último mes, lo que evidencia la elevada accesibilidad de estas sustancias entre los menores.

Aunque el consumo intensivo de alcohol ha alcanzado los valores más bajos desde el año 2000 entre los jóvenes, Conejos insiste en que sigue siendo un importante problema de salud pública. Lo mismo sucede con el tabaco, que si bien el consumo ha disminuido, un 3,5% de los estudiantes fuman a diario, y el uso de cigarrillos electrónicos se mantiene en niveles elevados. La media de edad de inicio de los diferentes consumos y conductas sigue situándose entre los 14 y los 15 años, y Conejos defiende que es necesario retrasarlo "lo máximo posible", ya que muchas de estas sustancias tienen un impacto directo en el desarrollo de las personas. "El alcohol arrasa la capa protectora de las neuronas, tiene un impacto directo en la toma de decisiones, impulsos y procesos de aprendizaje", advierte.

Cambio en el patrón de consumo

El pasado año, el 16,2% del alumnado consumió cannabis, lo que supone una reducción de 22,8 puntos porcentuales respecto a 2006, cuando fue un 39%. También han mejorado la prevalencia de consumo durante el último mes y el consumo diario, una reducción que Conejos atribuye al trabajo específico realizado desde el departamento. "Estalló como una moda de consumo y se han realizado muchas campañas preventivas para aumentar la percepción de riesgo entre los jóvenes", dice la subdirectora general de Adicciones, VIH, Infecciones de Transmisión Sexual y Hepatitis Víricas. También se observa una ligera disminución del consumo de hipnosedantes, después de que se alcanzaran los valores máximos en 2023. Sin embargo, en 2025 un 6,4% de las chicas y un 3,2% de los chicos consumían a diario.

Por todo ello, el departamento apunta a un posible cambio de patrón en los consumos de las generaciones más jóvenes. Este cambio se caracteriza por una ligera disminución del consumo de sustancias y un aumento de las actividades de ocio vinculadas al mundo digital. Los videojuegos, por ejemplo, siguen siendo una práctica ampliamente extendida entre el alumnado, con una prevalencia del 84,9%, y el alumnado de Cataluña pasa de media en Internet por ocio 4,8 horas diarias entre semana y 6,7 horas el fin de semana. La visualización de pornografía ha descendido respecto a la encuesta anterior, pero igualmente uno de cada tres jóvenes ha consumido en el último mes.

Para monitorizar todos estos datos, el departamento tiene previsto impulsar el Observatorio Catalán de Adicciones (OCA), que también permitirá evaluar el impacto de las políticas para prevenir consumos problemáticos entre la ciudadanía. De hecho, Conejos saca pecho de los diferentes programas preventivos que han impulsado en los últimos años y defiende que han contribuido a disminuir el número de jóvenes catalanes que consumen sustancias.

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