Primer trasplante entre dos personas con VIH en el Estado
La eficacia de los tratamientos antirretrovirales ha sido clave para hacer posible este hito médico en el Hospital Vall d'Hebron
BarcelonaEl primer trasplante entre dos personas con VIH en el estado español pone fin a una prohibición que se había mantenido durante casi cuarenta años. Desde 1987, las personas con el virus podían recibir órganos de donantes sin VIH, pero no podían convertirse en donantes, ni siquiera para otras personas con la misma infección. Esta limitación quedó derogada en 2025 gracias a un nuevo protocolo impulsado por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), que autoriza estas intervenciones siempre que donante y receptor cumplan criterios clínicos muy estrictos, como mantener una carga viral indetectable y no haber sufrido determinadas infecciones oportunistas.
El Hospital Universitario Vall d'Hebron de Barcelona ha sido el centro donde se ha llevado a cabo esta intervención pionera: un trasplante renal de donante vivo entre dos hombres de mediana edad que ha sido posible gracias al buen control de la infección con los tratamientos antirretrovirales.
El receptor padecía una glomerulonefritis crónica, una enfermedad renal no relacionada con el VIH que había evolucionado hasta requerir un trasplante. La intervención se llevó a cabo mediante cirugía robótica y, según ha informado este viernes el hospital, representa un hito tanto desde el punto de vista médico como de los derechos de los pacientes con VIH, que desde 2025 pueden ser donantes de órganos en las mismas condiciones que el resto de la población.
"Vall d'Hebron vuelve a situarse a la vanguardia: en 1981 fuimos el primer hospital del Estado en diagnosticar un paciente con VIH, y ahora, cuarenta y cinco años después, hemos hecho el primer trasplante entre dos personas con el virus", afirma el gerente del centro, Albert Salazar.
La posibilidad de estos trasplantes es consecuencia directa de la transformación que ha vivido el VIH durante las últimas décadas. La llegada de la terapia antirretroviral ha convertido una enfermedad antes mortal en una infección crónica controlable, con una esperanza de vida cada vez más parecida a la de la población general. Esto hace que muchas personas con VIH desarrollen las mismas patologías que el resto de la población, incluida la insuficiencia renal, hepática o cardíaca que puede acabar requiriendo un trasplante.
Según datos del organismo, cada año una cincuentena de personas con VIH esperan un trasplante en España: una treintena necesitan un riñón, una quincena un hígado y el resto un corazón, un pulmón o un páncreas. El coordinador de donación y trasplantes del Vall d'Hebron, Albert Sandiumenge, considera que este cambio "contribuirá a reducir el tiempo de espera" de estos pacientes.
La experiencia internacional avala esta práctica. El primer trasplante entre dos personas con VIH se hizo en Sudáfrica en 2008 y, desde entonces, diversos estudios han demostrado que los resultados son comparables a los del resto de receptores, sin un aumento de los fracasos virológicos ni de las infecciones oportunistas. Estados Unidos los empezó a autorizar en 2013 en ensayos clínicos y desde 2024 los trasplantes de riñón e hígado forman parte de la práctica clínica habitual. En Europa también están permitidos en países como Italia, Francia, el Reino Unido y, desde el año pasado, España.