Valentí Fuster: "Soy un mosquito muy positivo"
El cardiólogo, en conversación con Mònica Planas, valora la humildad y confía en la reacción de la sociedad para dar la vuelta a los tiempos funestos
Barcelona"Somos unos mosquitos dentro del universo, y hay mucho que descubrir", dijo el cardiólogo Valentí Fuster al término de la conversación que mantuvo este sábado con la periodista Mònica Planas en el Enfoquem: el Foro de las Soluciones organizado por el ARA en el CCCB. "No le vamos a coger como titular", aseguró Planas. Se rieron ambos, y Fuster, presidente del Mount Sinai Fuster Heart, Hospital de Nueva York, añadió. "Soy un mosquito muy positivo". Sabe mal contradecir a Planas, pero el periodista es como el escorpión de la fábula de la rana: ante la posibilidad de un titular, no puede reprimir su naturaleza.
La anécdota del mosquito positivo resume dos de los conceptos que guiaron la conversación: la humildad y la confianza en la sociedad. El propósito era averiguar cómo puede ayudarnos la ciencia en un momento de incertidumbre como el actual. Fuster, sensato por naturaleza y refractario al catastrofismo, respondió telemáticamente desde Nueva York que "la ciencia tiene un impacto a largo plazo más que a corto plazo", y después recordó que "China mira a largo plazo y en ciencia están superando a los científicos del resto del mundo". En cualquier caso, para acompañar esta mirada larga es necesario tener bien presentes "ciencia, salud y educación", un tridente fundamental para conseguir un bienestar real.
Sin embargo, y de acuerdo con la humildad, rechaza el totalitarismo científico que considera la ciencia como fuente de autoridad dogmática. "No podemos entender la ciencia como un absoluto. Me preocupan los científicos dogmáticos. La ciencia está totalmente en contra de los dogmatismos, porque lo que creemos hoy, mañana vemos que tiene otro aspecto diferente. El científico debe ser humilde. A mí la ciencia me ha hecho ser muy humilde, porque te das cuenta de que lo que te das cuenta de que lo que te das cuenta de que lo que te das cuenta de que lo que te das cuenta" argumentar en consonancia con la reflexión del final de la conversación, cuando jugó la carta del mosquito. "Salgo por la mañana muy pronto cada día, a las cinco de la mañana, pero eso no lo tomen como ejemplo positivo –dijo riendo–. A mí me funciona, eso es todo... Y cuando miro hacia arriba, realmente me doy cuenta de que somos un mosquito dentro del universo, y sabemos muy poca cosa. Este es el punto fundamental. dónde estamos, que es muy pequeño, y abrimos nuestra mente»".
Planas también se interesó por el impacto de la era Trump, el gran demiurgo de la incertidumbre. "Lo que está haciendo Trump me preocupa a corto plazo. Estamos pasando de la estabilidad a la inestabilidad, pero eso es temporal. Hablo positivamente. Pienso que estos momentos son muy difíciles, pero eso va a pasar. Espero que sea pronto", deseó Fuster. Con el mismo ánimo positivo asumió preguntas sobre la inteligencia artificial (IA) y la deshumanización de la ciencia. "Me preocupa que la IA cancele el espíritu que tenemos de crear, pero la sociedad se dará cuenta de la importancia de la creatividad de las personas y luchará contra estos sistemas rígidos que nos pueden convertir en robots. Creo que la sociedad va a reaccionar", dijo. ¿Y de dónde saca esa confianza? Quizá del hecho de dedicar 15 minutos al día a pensar. "Estos 15 minutos son la parte más importante del día", aseguró.