La investigación del accidente de Adamuz encuentra "incongruencias" en la información sobre la soldadura de las vías
La jueza autoriza a que la Guardia Civil revise las cajas negras y las cámaras de vigilancia de los trenes Iryo y Alvia
BarcelonaUn mes y medio después del trágico accidente ferroviario en Adamuz —que causó 46 víctimas mortales—, la investigación sigue en marcha y todas las hipótesis sobre las causas siguen abiertas. En un informe remitido al juzgado que dirige la investigación y firmado el 17 de febrero, la Guardia Civil admitía que no tenía aún elementos suficientes para descartar ni corroborar completamente ninguna de las opciones. Precisamente en respuesta a este informe, la magistrada instructora ha autorizado este lunes a que los agentes revisen la información de las cajas negras y las imágenes de las cámaras de vigilancia de los dos trenes siniestrados.
Una de las hipótesis que se mantiene abierta y con fuerza es que el motivo del siniestro fuera algún problema de las infraestructuras ferroviarias. Los investigadores tienen claro que se rompió un raíl y una soldadura, pero de momento no han logrado aclarar si la ruptura del raíl hizo que se rompiera la soldadura, o al revés.
En todo caso, habría que aclarar también los motivos de esta ruptura, y la Guardia Civil tiene en cuenta diferentes opciones. Por un lado, existe la posibilidad de que un raíl defectuoso provocara el descarrilamiento del tren Iryo, que chocó con el Alvia cuando circulaba en sentido contrario. Los investigadores han pedido a Adif datos sobre el lote de raíles usados en este tramo para esclarecerlo. Otra opción es que una soldadura del raíl fuera defectuosa y se rompiera, por lo que la Guardia Civil también ha pedido datos de los operarios que hicieron la soldadura.
"Incongruencias" en la soldadura
De momento, los investigadores saben que esta soldadura la realizó el 24 de mayo del 2025 un operario con más de cinco años de experiencia, con el permiso necesario para realizar esta instalación y que trabajaba para la empresa Maquisaba. La Guardia Civil está estudiando los documentos que ha recogido sobre la soldadura, mientras que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ya ha advertido a los agentes de que ha encontrado "diferentes incongruencias" en la documentación sobre las soldaduras presentadas por la empresa AYESA, encargada de la supervisión de la instalación. Ahora la Guardia Civil está a la espera de que la CIAF amplíe esta información.
Sobre estas soldaduras también se han pronunciado públicamente miembros del sindicato CGT, que aseguran que no cumplían la normativa sobre la distancia que debe haber entre soldaduras. Dos miembros del sindicato declararon también en el marco de la investigación y aseguran que esto puede suponer un riesgo de accidente. Los investigadores de la Guardia Civil también han tomado declaración a 19 maquinistas de Ouigo, Iryo y Renfe que circularon por el tramo del accidente ese mismo día. Sólo uno notó una vez en el lado derecho; el resto no tuvieron ninguna incidencia ni sensación extraña.
Los maquinistas y la prevención
Otra opción que la Guardia Civil "no puede descartar de forma definitiva" es una conducción negligente o imprudente de alguno de los maquinistas. Murió el conductor del tren Alvia y, a falta de los resultados de las pruebas de toxicología, la información del registrador técnico de Renfe y las testificales de los operadores del centro de control de alta velocidad de Madrid no indican ninguna actuación anómala. El maquinista se habría visto sorprendido por el descarrilamiento del tren Iryo, sin margen para reaccionar.
En cambio, el conductor de Iryo resultó ileso. El maquinista dio negativo en las pruebas tanto de alcoholemia como de drogas, y los testigos de la tripulación no evidencian imprudencia o negligencia alguna que pudiera causar el descarrilamiento. Aparte de esa información, la Guardia Civil también ha pedido a Iryo datos de los cinco últimos servicios del maquinista accidentado, con las fechas, horarios, kilómetros y posibles incidencias.
También se investiga si la falta de medidas preventivas o de supervisión impidió detectar riesgos en la vía. Los investigadores han tomado declaración a maquinistas para preguntarles si habían detectado anomalías en las vías, pero no han dado ninguna información relevante. Tampoco se ha recogido ningún atisbo a partir de los avisos de los trenes que habían circulado antes por la misma vía. El siguiente paso será revisar los protocolos sobre cómo supervisar e inspeccionar las vías y cómo responder cuando los maquinistas reportan una incidencia en la vía. En este ámbito, los investigadores han logrado "información de interés sobre responsabilidades en supervisión y mantenimiento" a través de una entrevista a personal de Adif.
Entre las otras vías de investigación que siguen abiertas se encuentra la posibilidad de un sabotaje o acción terrorista, si bien los investigadores lo consideran "altamente improbable".