Violencia machista

Nevenka Fernández vuelve a Ponferrada 25 años después

La mujer que denunció al alcalde del PP por acoso sexual recibe un homenaje para cerrar la herida

ARA
20/06/2026

BarcelonaNevenka Fernández, veinticinco años después, ha vuelto a Ponferrada para cerrar un círculo. Si en 2001 desapareció de esta ciudad leonesa, víctima de una campaña de descrédito, a pesar de haber conseguido que la justicia condenara al alcalde de la población, el popular Ismael Álvarez, por acoso sexual, este sábado Fernández volvió acompañada de la ministra Sara Aagesen como participante estrella de una jornada sobre la reparación y la memoria. "Estoy muy nerviosa, pero muy contenta", dijo emocionada para agradecer la fuerte ovación con la que el auditorio la recibió.

En muchos ámbitos, la valentía de aquella joven Fernández de denunciar al todopoderoso alcalde no se entendió en la España en la que se valoraba la moral de las mujeres en función del tamaño de la falda que llevaban y se las responsabilizaba del comportamiento de los hombres. Fernández dio el paso de alzar la voz en contra de la mayoría social y política de Ponferrada, que la abuchearon y acusaron de haberse aprovechado del alcalde. Incluso cuando una sentencia le dio la razón, la presión e insultos que recibió la obligaron a salir de aquel ambiente hostil, primero a Madrid y más tarde al anonimato del Reino Unido, donde ha formado su familia. Un cuarto de siglo después, con el estallido del feminismo y el consentimiento y el respeto en las relaciones sexuales, Fernández ha vuelto a casa, esta vez no por la puerta de atrás sino por la principal. "Yo tardé en darme cuenta de que lo que me pasó era más grande que yo", ha admitido ante un público entregado a la jornada, y ha subrayado la importancia que tuvo en su recuperación el movimiento Me Too, ya que le sirvió para mirarse en el espejo. "Me dio la sensación de que no solo se lo decían a Nevenka. Su historia era la de muchas. Me aportó la luz que necesitaba", ha reflexionado.El precio de romper el silencio

De hecho, su regreso es la crónica del cambio de mentalidades, de la victoria "gigantesca" de la justicia, aunque la exconcejala ha matizado que no se puede bajar la guardia ante los negacionistas de la violencia machista. "Lo más difícil es atreverse a hablar cuando toda la vida te han dicho que es mejor estar callada y no meterse en líos", ha indicado.Fernández, de quien se han hecho un documental y una serie en Netflix, se ha reencontrado públicamente con Charo Velasco, la entonces portavoz del PSOE en el Ayuntamiento y una de las poquísimas personas que le apoyó en contraposición al vacío que le hacían la gente de la calle y sus compañeros de gobierno municipal. Una parte de la ciudadanía defendió al alcalde condenado con manifestaciones en las que se oían gritos contra Nevenka. Para Velasco, que ha destacado la "dignidad" de Fernández, la gran victoria del acto ha sido más vital que judicial, porque aunque haya sido tarde, ha podido pisar otra vez Ponferrada sin esconderse. "Es muy importante que puedas venir aquí y decir: «Esta es mi ciudad, quiero estar aquí con mis amigos y con mi familia»", le ha dicho. La Ponferrada que hace 25 años calló hoy ha manifestado que la vergüenza ha cambiado de bando.