Miles de personas presionan a Sánchez en Barcelona
El Sindicato de Inquilinas se ha concentrado delante del Palacio de Congresos aprovechando la presencia del presidente español
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BarcelonaLa calle también presiona pocas horas antes de que el gobierno de Pedro Sánchez lleve al consejo de ministros el nuevo decreto ley de vivienda. También en Barcelona, donde este lunes el presidente español, Pedro Sánchez, ha realizado diversos actos y ha cerrado el día en el Palacio de Congresos de Cataluña en la entrega de premios de La Vanguardia. 2.000 personas según la Guardia Urbana y 20.000 según los organizadores se han reunido en la avenida Diagonal para reclamar que el nuevo decreto incorpore, entre otros, la prórroga indefinida de los contratos de alquiler y la suspensión de los desahucios.
Los manifestantes, convocados por el Sindicato de Inquilinas, han gritado consignas para reivindicar el derecho a la vivienda en una jornada que el sindicato ya había anunciado que sería de movilizaciones en la capital catalana. Habían empezado por la mañana cortando durante unos 40 minutos algunas de las vías principales de acceso a la ciudad. "A doce horas de que se pueda aprobar un decreto, hemos venido a decirle a la cara a Pedro Sánchez que no queremos migajas ni un decreto farsa, queremos el decreto Maricarmen", ha afirmado la portavoz del sindicato, Carme Arcarazo. "Caminamos hacia la huelga general, que es la que garantizará victorias estructurales", ha avisado Arcarazo. La amenaza de huelga se ha ido repitiendo durante la jornada de movilizaciones.
Los momentos de mayor tensión se han vivido al atardecer, justo cuando ha terminado el acto en el Palacio de Congresos, en la Diagonal de la capital catalana. Una parte de los concentrados se ha marchado a casa, pero algunos manifestantes han apartado las vallas metálicas que blindaban el recinto y las han apilado. Este ha sido el punto de partida de una situación que se ha ido agravando con el paso de los minutos, con lanzamientos a la línea policial de los Mossos, que cada vez estaba más cerca de la protesta. La policía ha dispersado la protesta utilizando, en alguna ocasión, golpes de porra. Hacia las 23 horas, la manifestación se ha acabado dispersando y los Mossos han detenido a dos personas, un hombre y una mujer mayores de edad, por desórdenes públicos y atentado a la autoridad.
Las movilizaciones, sin embargo, han comenzado a primera hora de la mañana, cuando más de un centenar de activistas vinculados al Sindicato de Inquilinas han cortado diferentes vías de la capital y han provocado los primeros problemas de movilidad. Las protestas han comenzado antes de las 8 de la mañana y se han concentrado en la calle Córcega (a la altura de la calle San Agustín), en la avenida Meridiana de Barcelona –una de las principales arterias de la ciudad– y en la plaza de Sants, donde también se han hecho cortes y exhibido pancartas.
El objetivo, según el mismo sindicato, era "colapsar" la ciudad, pero finalmente los paros se han quedado en cortes de unos 40 minutos. El punto donde más ha costado restablecer la movilidad ha sido en la Meridiana, que ha arrastrado colas y retenciones hasta pasadas las nueve y media de la mañana. Los activistas concentrados en la calle Córcega han intentado cortar la Diagonal, pero cinco furgones de los Mossos d'Esquadra se lo han impedido.
En este punto, el también portavoz del sindicato, Enric Aragonès, ha enumerado sus reivindicaciones: "Ponemos cuatro cosas sobre la mesa: la renovación automática de contratos y contratos indefinidos, para dejar de sufrir; una ley que acabe con las estafas que sufrimos los inquilinos con los alquileres de temporada, de habitaciones o con el retorno de la fianza; la congelación del precio del alquiler durante el contrato y la suspensión de los desahucios de personas vulnerables de acuerdo con los criterios de las Naciones Unidas", ha concluido.