El pene de Jaime I sirve para superar a "los pichaflojas del Procés"
En el Cel Cia vuelve con 'Lo de Jaume I', una sátira antifascista no apta para todos
TarragonaEl pene de Jaime I el Conquistador no se ha desintegrado. El miembro del monarca se ha conservado durante más de 750 años gracias a la momificación. Y lo más relevante: todavía mantiene restos de esperma. A partir de esta premisa arranca Lo de Jaume I, una sátira deslenguada en la que Lídia Obiols —presentada como una catalana “auténtica”, con acento de las comarcas gerundenses— alcanza la presidencia de Catalunya. Desde esa posición de poder, asume lo que la obra plantea como una misión histórica: dejarse penetrar por el pene del Conquistador para recuperar la “pureza” de la nación y engendrar una nueva estirpe de reyes catalanes que haga lo que no han conseguido “los presidentes pichaflojos del Procés”. Su objetivo es salvar “un país en el que ya no hay blancos” y poner fin a la supuesta barbarie woke, encarnada —según el delirio escénico— por inmigrantes, feministas, homosexuales y gente de izquierdas.
Hay pocas obras representadas en espacios ocupados que resulten menos punkies que Lo de Jaume I, la sátira que este fin de semana ha llevado a escena la compañía Al Cel Cia en la Sala Trono de Tarragona. Dirigida por Guillem Cuxart e interpretada por Laia Esdul, Arnau Fà y Paula Moles, la propuesta es una locura deliberada, no apta para todos los públicos.
En el escenario reciben por igual nazis, racistas, islamófobos, curas pederastas y también figuras del poder catalán, como la familia Pujol o Josep Lluís Núñez. Tampoco se libran los aduladores que ríen las gracias de la extrema derecha y se colocan siempre del lado del poder. “Y yo que me he vestido así para venir a un teatro hippie”, se lamenta una espectadora a la salida. No parece, sin embargo, una opinión representativa de las cerca de cien personas que llenaron la sala y aplaudieron con entusiasmo cada embestida escénica de la compañía.
La obra es grosera, sí, pero también fresca y divertida. El reparto defiende con solvencia unos personajes diseñados para incomodar. La música, compuesta por Marc Sambola e interpretada en directo por él mismo junto a Magí Castro, acompaña la función de principio a fin y evita que los 90 minutos de duración se hagan excesivos.
Lo de Jaume I bebe de Don Jaime el Conquistador, obra del dramaturgo y poeta satírico Serafín Pitarra, escrita a finales del siglo XIX. El montaje surge como trabajo de fin de grado del actor tarraconense Arnau Fà en el Institut del Teatre. Según explicó a la ACN, la lectura del texto original le resultó escandalosa: “Tiene todos los ismos posibles. Es machista, misógina, racista, homófoba, falocéntrica, absolutamente detestable”. A partir de ahí, contactó con Cuxart para adaptar y “actualizar” el material desde una óptica contemporánea.
Tras su paso por Tarragona, Lo de Jaume I podrá volver a verse en otoño en el teatro Maldà de Barcelona.