La mejor noche de verano

Àlex Tous: “La mejor noche de verano es ver salir el sol en Cadaqués”

"Hasta hace unos años tirábamos muchas baterías de petardos, pero la verdad: es una locura gastarte 400 euros por cinco minutos que duran"

01/08/2026 - 20:01 h.

Para el influencer Àlex Tous, la mejor noche de verano no es una sola, son prácticamente todas las verbenas de Sant Joan que ha vivido en Cadaqués. Es una tradición familiar completamente instaurada: subir allí con los amigos, celebrar el cumpleaños de su madre y alargar la fiesta hasta que sale el sol. “Es un día superbonito para toda la familia y los amigos”, asegura.

La rutina se repite casi cada inicio de verano de la misma manera. Cenar en casa o en algún restaurante, soplar las velas con la madre y después bajar hacia el pueblo. “Hasta hace unos años, tirábamos muchas baterías de petardos, pero la verdad: es una locura gastarte 400 euros por cinco minutos que duran”, dice.

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Lo que no falta nunca es pensar bien el regalo de la madre: “No es nada materialista, no le puedes regalar cosas materiales, tiene que ser algún regalo con un trasfondo sentimental”, asegura. A partir de aquí, la noche continúa con los amigos en las discotecas de Cadaqués. “Esa noche está todo el mundo”, explica.

Cuando los locales cierran, llega uno de los momentos imprescindibles: el baño en el mar a las seis de la mañana y el desayuno posterior en el horno, antes de ir a dormir. Entre todos los recuerdos de Sant Joan, hay uno que le ha quedado especialmente grabado. “Un año volví solo con la bicicleta por la costa. Tenía aquel puntito de alegría de haber bebido un poco, y iba despacito mientras escuchaba música y salía el sol”, recuerda. Acabó parándose en una playa solo para contemplar el amanecer. “Me encantó aquel momento”.

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Los veranos de su infancia también los recuerda como una etapa bonita. Dice que siempre había sido muy buen estudiante y que eso le permitía empezar las vacaciones sin responsabilidades. Entre Cadaqués, Manresa, los campus de baloncesto, los torneos de verano y los viajes familiares, siente que tuvo una infancia intensa y feliz. También bastante accidentada. “Era bastante movido y loco, y acababa con muchos rasguños y heridas”, explica.

Durante la adolescencia, en los veranos empezaron a combinar el baloncesto con las primeras salidas nocturnas y las fiestas mayores. La de Manresa, afirma, era completamente innegociable. “Si eres de Manresa y te la saltas, tus amigos se enfadan de verdad”, dice.

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Ahora los veranos son diferentes porque hay más responsabilidades. “Eres autónomo, tienes que facturar y trabajar”, resume. Aun así, continúa intentando mantener la esencia de los veranos de siempre: viajar, escaparse unos días a Cadaqués y compartir tiempo con su gente. “La vida es muy corta y el verano aún más”, concluye.