"Al día siguiente de la boda de mi amigo nos levantamos todos llenos de pulgas"

El actor y músico Roger Casamajor recuerda una noche de verano especial

El actor y músico Roger Casamajor
29/08/2026 - 20:01 h.
2 min

A Roger Casamajor le cuesta elegir la mejor noche de verano –“muchas no se pueden explicar”–, pero hay una de hace años que siempre recordará con mucho cariño. “El año que viene cumplimos 30 años con mi banda de música, Hysteriofunk. Cuando teníamos 22 o 23 años el bajista del grupo decidió que se casaría en plan hippy en Ibiza, así que nos fuimos todos hacia la isla desde Andorra. Cuando llegamos a Ibiza resultó que no había absolutamente nada montado, así que nos tuvimos que buscar la vida para conseguir todo lo que necesitábamos para hacer una buena rave. Nos gastamos todo el dinero en los equipos de sonido, así que acabamos durmiendo en una casa abandonada que se caía a pedazos. Al día siguiente de la boda nos levantamos todos llenos de pulgas”.

El actor y músico tiene una imagen muy vívida de sus amigos pinchando música electrónica, y del bajista vestido de blanco y con flores en la cabeza entrando en el agua con su pareja para oficializar la boda. “Fue muy especial”, asegura.

Casamajor cree que las noches de verano tienen una textura diferente porque son “momentos de expansión”. “En verano sales hacia afuera y es el momento de conocer gente, ir a cenar, escuchar música, llevar poca ropa, sentirte libre… El verano es el momento en que el mundo se abre como una flor”, reivindica.

Explica que empezó a disfrutar los veranos sobre todo a partir de los 18 años, cuando se fue de Andorra y se instaló en Barcelona. “Quería estudiar en el Institut del Teatre. Fue cuando empecé a buscarme la vida y a conocer mundo, el mundo del teatro y el de la música electrónica. En las raves descubrí todo un submundo escondido. Eran un auténtico espectáculo sin ninguna otra intención que la de divertirse. Ahora parece que de todo lo que hacemos tengamos que sacar un rédito, económico o del tipo que sea, y creo que en aquel momento hacíamos las cosas para pasárnoslo bien y punto”, reflexiona.

Con su grupo, Hysteriofunk, ya hacía años que tocaban en Andorra, y en Barcelona también encontraron su lugar: “Tocábamos en las Festes de Gràcia, en el Apolo… Por un momento parecía que pasaría algo gordo, pero fue un espejismo y después cada uno se ha ido buscando la vida por su cuenta. Ahora estamos preparando un disco nuevo; sabemos que no nos llevará a ningún sitio pero lo hacemos porque nos lo pasamos bien, porque disfrutamos”.

Casamajor asegura que no necesita muchas cosas para disfrutar: un menú de 12 euros, una escapada con la familia en furgoneta o conocer gente y hacer amistades mientras viaja y rueda alguna película. “Tenemos que encontrar la manera de estar a gusto y disfrutar de los momentos, porque pasan muy deprisa”, concluye.  

stats