Trump anuncia un pacto de seguridad con Dinamarca sobre Groenlandia
El presidente estadounidense no ha dado más detalles y, de momento, ninguna de las otras partes implicadas se ha pronunciado
WashingtonEl presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado un pacto de seguridad “histórico” con Dinamarca sobre Groenlandia, la isla ártica sobre la cual el mandatario ha expresado reiteradas veces sus aspiraciones anexionistas. El acuerdo, del cual no se han dado más detalles, ha sido comunicado por el republicano a través de Truth Social. De momento ni Dinamarca ni Groenlandia se han pronunciado.
“Los Estados Unidos han llegado a un acuerdo con el Reino de Dinamarca y Groenlandia que otorga a los Estados Unidos el control permanente sobre la seguridad y todas las otras necesidades en Groenlandia, abordando completamente todas nuestras preocupaciones”, ha escrito Trump.
Según el presidente estadounidense los EE. UU. tendrán “para siempre plena capacidad para hacer lo que sea necesario en Groenlandia para garantizar y defender la seguridad” de la isla y de los estadounidenses. El republicano también ha afirmado que “ningún adversario” de Washington podrá tener “jamás” una base o mantener presencia militar en el territorio autónomo, sin que primero lo hayan autorizado los EE. UU. por escrito. Trump asegura que “seremos los protectores” de la isla y que se trata de un acuerdo “infinito”.
El anuncio llega después de que en enero de este año una delegación de Dinamarca y Groenlandia viajara a Washington para tratar las amenazas anexionistas de Trump. La isla ártica ha reiterado constantemente la soberanía del territorio y que no quiere ser propiedad de los EE. UU.
A la salida de aquel encuentro con la Casa Blanca, los representantes groenlandeses y daneses expusieron que existía un “desacuerdo fundamental” sobre el futuro de la isla pero estaban abiertos a seguir negociando para encontrar un punto de entendimiento con Washington.
Las reclamaciones imperialistas de la isla responden a la teoría de Trump sobre la necesidad de controlar territorios estratégicos para la seguridad de los EE. UU.