Bonaventura Clotet: “Vengo de una familia muy humilde, en casa no nos íbamos de vacaciones”
Bonaventura Clotet, director de IrsiCaixa y fundador de la Fundación Lucha contra las Infecciones, tiene en la Gala People in Red su mejor noche de verano
Para el doctor Bonaventura Clotet es indiscutible cuál es la mejor noche del año: la noche de la Gala People in Red, la gran cita solidaria para recaudar fondos para la investigación biomédica. Es en mayo y para él es la mejor manera de abrir las puertas al verano, con una compañía difícil de superar: Sílvia Abril, Toni Acosta, Dj Genna, Joan Dausà, Amaral, DJ Fede Sardà, Manel Vehí, Nandu Jubany, Martina Klein, Àlex Corretja y Eduardo Casanova son algunas de las personalidades que este año han acompañado al doctor en esta cita que tiene tan marcada en el calendario. “Es una noche muy importante para mí, muy mágica y muy especial”, dice Clotet.
Inevitablemente, asegura, también es una noche de tensión por todo el trabajo que hay detrás. “Ya hace dieciséis años que la organizamos y es muy necesaria. Cuando se hace investigación, se necesitan unos dinero-semilla, lo que en inglés llamamos seed money, que te permiten arrancar proyectos que surgen de ideas, discusiones y trabajos compartidos entre los equipos”, explica.
"Sin estos primeros recursos, muchas investigaciones no podrían comenzar ni llegar después a optar a ayudas oficiales más grandes", según Clotet. Este año la gala ha conseguido recaudar 838.769 euros, un dinero que permitirá continuar investigando ante grandes retos globales como las nuevas epidemias, la resistencia a los antibióticos o el impacto del cambio climático en la propagación de enfermedades infecciosas.
El doctor explica que los ingredientes de una buena noche de verano son, en realidad, los mismos que en cualquier momento del año: compartirla con personas queridas y tener conversaciones sin prisa. “Me gusta estar con personas que aprecio, que quiero, a menudo con quienes también comparto la investigación”, dice.
Las conversaciones pueden empezar hablando de ciencia y acabar derivando hacia la política o cualquier otro tema. “Son momentos de relajación, distendidos, sin tensión”, celebra. En estas noches tampoco pueden faltar una buena comida y una copa de cava o de vino. “Ayuda a hacer más fluida la conversación, a dejar ir un poquito el control y a hacer más jolgorio y más broma, que siempre va bien”, añade.
Cuando recuerda las noches de verano de su infancia y adolescencia, pero, el contraste es grande. Clotet explica que venía “de una familia muy humilde, con pocos recursos” y que no solían irse de vacaciones a ningún lado. “Nos quedábamos en Barcelona”, dice. Por eso guarda con especial afecto el recuerdo del primer verano que se marchó unos días con sus padres. “Tenía catorce años y fuimos a Sant Hilari Sacalm. Todavía recuerdo el paseo a las fuentes”, evoca.