"Las noches de verano son para dejar que la vida te sorprenda"
La cantante de Maruja Limón rememora sus mejores noches de verano
Las noches de verano que Sheila Quero, cantante del grupo Maruja Limón, recuerda más son las que pasaban por San Juan con toda la familia en un camping de Sant Pol de Mar, donde veraneaban cada temporada. “La noche de San Juan poníamos una mesa gigante y nos juntábamos todas las familias de alrededor. Pasábamos las horas cantando, disfrutando y compartiendo. Yo era pequeña y me parecía maravilloso poder ir a dormir tan tarde. La sensación de comunidad era muy grande, recuerdo que freíamos sardinas y tirábamos petardos. De junio a septiembre mis hermanos y yo teníamos la oportunidad de vivir de forma salvaje entre los pinos y la playa, disfrutando de la costa catalana, que es maravillosa”, explica Quero.
La cantante recuerda especialmente las paellas del chiringuito de la Cala del Molí o la noche que los Bomberos irrumpieron en la playa para apagar un fuego que quemaba unas cañas. También los olores –de sal y de pino– y la banda sonora que lo acompañaba todo: Sopa de Caracol, Georgie Dann y Sonia y Selena. “Eran canciones para ser bailadas, no te fijabas ni en la letra ni en nada. Ahora pienso en ello y… ¡madre mía qué letras!”, dice la cantante.
Con la entrada a la adolescencia, el epicentro de los veranos pasó de la familia a las amistades. “Eran veranos de ir de camping con los amigos –soy muy de camping, lo reconozco–, pero en este caso al más barato que encontrásemos, no importaba dónde”.
Actualmente, y desde hace más de una década, los veranos de Sheila Quero son para ir de gira con Maruja Limón. Su incursión en el mundo de la música comenzó a través de las peñas andaluzas de Santa Coloma de Gramenet, de donde la cantante es vecina. “Yo bailaba el cuadro flamenco en diferentes peñas y siempre me quedaba escuchando a los cantaores y los guitarristas. Iba repitiendo las letras y a raíz de eso empecé a cantar. A las chicas de Maruja Limón las conocí en una escuela de flamenco en Barcelona, y ahora ya hace doce años que compartimos los veranos, de concierto en concierto”, explica la cantante.
Con Maruja Limón también han pasado muchas noches de verano memorables. Quiero recordar especialmente una de concierto en Cadaqués alrededor de Sant Joan. “Vino muchísima gente y, cuando terminamos, salimos con las amigas. Tocamos en la calle, nos metimos en el agua por la noche… terminamos durmiendo en la playa y vimos cómo salía el sol. Al día siguiente tuvimos una resaca horrible, estuvimos arrastrándonos por Cadaqués con nuestras peores pintas, pero hay una cosa que tenemos las Maruja Llimón y es que remontamos muy rápidamente, lo damos todo. Por eso están las noches de verano, para dejar que la vida te sorprenda”.