"Los padres son los principales responsables de lo que leen sus hijos"
Júlia Rubau, autora de cómic, ilustradora y librera
“Algunos padres desconfían todavía de los cómics porque los consideran solo una distracción. Los ven como un simple entretenimiento sin ningún valor cultural. Para ellos, lo que debe leer su niño o niña es un libro que tenga solo letras. Y punto. Este prejuicio se debe superar. En otros países, como en Francia, hay una visión totalmente diferente y el cómic es un género muy valorado y prestigioso”, defiende Júlia Rubau, que ganó el premio Carnet Jove de Còmic 2024 con el álbum de aventuras El misteri de la Geoda Rosada (Astronave), del cual acaba de aparecer este verano la traducción en castellano. Habitualmente pasa lo contrario, porque a pesar de que buena parte de la industria del cómic se concentra en Barcelona, la publicación de cómics originales en catalán sigue siendo escasa. “Me hizo mucha ilusión que se publicara directamente en catalán, pero fue así gracias al premio. Ahora mismo, no es posible vivir del cómic en catalán. Creo que, entre otras cosas, falta mejorar la promoción de las obras haciendo más presentaciones por toda Cataluña y no solo en Barcelona”, propone la autora.
Rubau está muy en contacto con sus potenciales lectores porque desde hace meses trabaja en la librería de literatura infantil y juvenil Sendak. “No me cierro a nada, pero hasta ahora las historias que me salen se dirigen a niños de entre 8 y 12 años. Es una franja complicada, entre otras cosas por la falta de novedades respecto a otras edades. Además, niños de la misma edad pueden leer cosas muy diferentes. Como autora, me gusta escribir y dibujar historias tiernas y naïf donde es fácil percibir una mirada nostálgica hacia el mundo de la infancia, un mundo que me atrae mucho”.
En la actualidad, ante la profusión y popularidad de libros de géneros como el dark romance o firmados por youtubers simplemente para hacer caja, Rubau reconoce que es difícil que las obras de calidad tengan el eco que merecen: “En mi librería intentamos huir de estas modas, pero sí que hay mucha gente que busca solo libros de influencers. Los padres son los responsables de evitar esto. Pienso que es trabajo suyo promover en casa unos buenos hábitos de lectura y culturizar a sus hijos para ir más allá de las tendencias pasajeras. Me parece muy claro que los padres son los principales responsables de lo que leen sus hijos. Y para empezar, se deben preocupar porque lean. La mirada profesional de un librero siempre les puede ser útil si van perdidos”.
Sin vocación ‘comiquera’
Rubau no pensaba que se dedicaría al cómic ni cuando se matriculó en la escuela Joso, un centro de referencia en la formación en este género. “Tuve una mala experiencia en una de las clases de cómic de la escuela. Ni me interesó demasiado, ni me gustaron los trabajos que presenté. Recuerdo que entonces pensé que nunca me dedicaría a esto. Pero después tuve un profesor, Toni Fejzula, que me hizo ver el cómic de otra manera. Aprendí mucho con él y decidí probarlo”, explica la dibujante.
Generacionalmente, Rubau pertenece a una hornada de autores que trabaja con unas herramientas digitales que permiten acabados más pulidos y perfectos. A pesar de ello, confiesa que tiene ganas de volver a una experiencia más artesana: “Me gustaría probar a trabajar con materiales más tradicionales, de aquellos que manchan las manos. En un tiempo marcado por la inteligencia artificial, es posible que se vuelva a valorar más la artesanía”.