Svetlana: "Es el paraíso, por la naturaleza y la fuente de desconexión que supone"

Farrera ha sido fuente de inspiración de muchas de las canciones del grupo de música

15/08/2026 - 08:02 h.

La existencia del Centro de Arte y Naturaleza (CAN) de Farrera es uno de los motivos por los cuales Júlia Díaz y Roc Bernadí, integrantes del grupo de electropop queer Svetlana, eligen Farrera, en el Pallars Sobirà, como su lugar preferido de Cataluña: “Es el paraíso, por la naturaleza, por la fuente de desconexión que supone, y por todo el trabajo que hemos hecho aquí”. En Farrera han compuesto su álbum de debut, Marrana, y otros sencillos como Toi pegao, fruto de las tres residencias que han hecho en los últimos dos años y medio. Cuando empezaron a escribir canciones seriamente, decidieron ir allí: “Es una desconexión muy bestia. Cuando pasas Sort y ya coges el desvío, parece que estás entrando en otro mundo. Vas subiendo la montaña y dejas atrás tu día a día”. Aseguran que Farrera y un entorno como el de la Vall Ferrera son fantasía, y las caminatas han sido una gran fuente de inspiración para ellos: “En el camino de Farrera a Alendo, donde solo viven tres personas, han salido muchas canciones”. Explican que Albert Baldomà, director del CAN, y todo su equipo, siempre les han ayudado mucho. En el CAN se hacen residencias artísticas y científicas, “coincidimos cantantes, escritores, estudiosos de la lengua catalana o expertos en mariposas”. Están convencidos de que este cultivo cultural, artístico y científico es muy enriquecedor. Cada uno tiene su espacio donde crea, investiga y se centra en su trabajo, y al atardecer se encuentran para cenar juntos y compartir sus universos. “Mientras componíamos Sarnalona, tres catedráticas jubiladas estaban elaborando un diccionario. Además, mirar por aquellos ventanales es impresionante, tienes una panorámica increíble del Alt Pirineu”, recuerdan.  En las residencias se han quedado menos de lo que les habría gustado, cuatro o cinco días, pero intentan aprovechar al máximo las estancias, teniendo en cuenta que el viaje desde Barcelona es de bastantes horas de carretera. También tuvieron el privilegio de participar en el Festival Saó, que cuenta con residentes de diferentes países y disciplinas, “desde música a danza, artes plásticas… un poco de todo, es la culminación del año, un punto de encuentro para los que hemos sido residentes”. “Queremos volver, es un lugar realmente especial para nosotros, donde hemos creado cosas muy bonitas”, dicen ilusionados. Y ahora que están preparando el próximo álbum, que saldrá a principios de 2027, creen que puede ser un buen momento. Avanzan que será un disco de contrastes y contradicciones, que se presentará en un espectáculo único y especial el 13 de marzo en el Sant Jordi Club de Barcelona.