El análisis de Antoni Bassas: 'Mercosur, los agricultores tienen razón'
Sobre su denuncia del tratado de Mercosur, los agricultores tienen razón cuando se exclaman que se puedan vender aquí productos que no podrían producirse aquí porque las exigencias sanitarias son mayores. Y tienen razón cuando dicen que su protesta nos afecta a todos, porque todo el mundo debe comer. Al gobierno de la Generalitat se le gira trabajo, porque si los agricultores no aflojan acabará con una intervención de los Mossos d'Esquadra
Esta semana continuaremos hablando de la financiación, porque el miércoles la vicepresidenta española Montero presentará el modelo pactado con Esquerra en todas las autonomías. Será un trámite, porque en esta reunión el gobierno español tiene mayoría.
A estas alturas ya saben que el PP está en contra del sistema, porque está en contra por sistema –aunque los presidentes autonómicos del PP digan a puerta cerrada que ahora mismo tomarían el dinero–, y Junts igual pero por razones contrarias, porque creen que es poco. Ya lo dijimos el primer día: el acuerdo es más dinero para Catalunya pero no soluciona los problemas de financiación ni el déficit fiscal.
Como la vicepresidenta presentó el acuerdo el pasado viernes, todo el fin de semana hemos asistido a una batalla para ganar a la opinión pública entre Junts y Esquerra. La línea de defensa de Oriol Junqueras es que entre los 4.700 millones, el fin de los anticipos y el 55% del IRPF estamos ante un primer gran paso. Pero que sólo es un paso, que debe llevar a Catalunya a recaudar el 100% del IRPF y el 78,5% del IVA, y que en eso el acuerdo "concierta". El sábado escribí en el diario algo que repito: el president Pujol, con este acuerdo, habría hecho un "coge el dinero y corre" de manual. Esquerra carga con el problema de la gestión de las expectativas: decía que Catalunya iba a la soberanía fiscal y de momento ha obtenido un buen pacto en el régimen común.
Mientras, los problemas de la realidad no desaparecen, como estos días nos están recordando a los campesinos que están bloqueando carreteras.
Sobre su denuncia del tratado de Mercosur, los agricultores tienen razón cuando se exclaman de cómo puede que se puedan vender aquí productos que no se podrían producir aquí porque las exigencias sanitarias son mayores. Y tienen razón cuando dicen que su protesta nos afecta a todos, porque todo el mundo debe comer. Al gobierno de la Generalitat se le da trabajo, porque si los campesinos no aflojan acabará con una intervención de los Mossos d'Esquadra.
Y un análisis de la actualidad no puede dejar de mirar al mundo. En Irán se ve que se cuentan los fallecidos en las protestas contra el régimen por cientos. Digo que se ve porque el apagón informativo es grande y no es fácil precisar cifras, pero el malestar económico e ideológico de los millones de iraníes contra el régimen teocrático de los ayatolás es muy importante. La falta de libertad se soporta si hay pan, pero con inflaciones del 70% el pueblo se subleva.
Y Trump. Trump en un par de imágenes. Ahora, en la solapa de la americana, debajo de la bandera de Estados Unidos, lleva un pin de él. Aparte de su conocida adicción a sí mismo, Trump necesita distraernos. Distraernos con un pin o con la detención de Maduro porque no hablamos de Epstein, del cumpleaños del asalto al Capitolio, de su impopularidad o de cómo está militarizado las calles con su policía a la caza y captura (literal) de inmigrantes.
Nuestra corresponsal lo explica hoy en esta página, en la que se ve a un policía de la patrulla fronteriza exigiendo a un hombre que pone gasolina que demuestre que tiene papeles.
Este cuerpo policial, llamado ICE, tiene permiso para detener por la cara –en el sentido de que si sus miembros ven que no eres blanco pueden asaltarte sin tener que justificarlo–, y también empieza a hacer de policía política, como hemos visto en el asesinato a sangre fría de Renee Good –una mujer a la que detuvieron en un control en Minneapolis–, que justificaron diciendo que ella quería atacarles.
Por eso hoy hemos dedicado al tema nuestro póster central, el Mirades, donde se ven los controles de tráfico, la detención de familias cuando están en su casa y policías yendo arriba y abajo, fotografiados por los propios ciudadanos. Esto es un régimen del miedo. Trump ha creado una policía paralela, la ha reforzado con miles de agentes y ya tiene un perfil claramente de policía patriótica, trumpista, quién sabe si el primer paso para un enfrentamiento armado con otros cuerpos armados americanos. Son tiempos oscuros. No lo perdamos de vista cuando juzguemos la realidad que nos rodea.
Buenos días.