Reconocimientos literarios

Carles Rebassa gana el premio Sant Jordi con el peligroso enamoramiento de un camarero

Antònia Carré-Pons se lleva el premio Òmnium a mejor novela por 'Una gran família'

Carles Rebassa, 66º premio Sant Jordi
9 min

BarcelonaLa literatura catalana recibió ayer una buena dosis de autoestima que le llevará ufana al menos hasta Sant Jordi. La Noche de las Letras Catalanas reunió en el Museo Nacional de Cataluña un amplio despliegue institucional –con la presencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el alcalde de Barcelona, ​​Jaume Collboni, y el expresidente Jordi Pujol, entre otros muchos, y con la ausencia del PP, Vox y Aliança Catalana– y también del sector editorial, con representantes de los grandes grupos (Planeta, Penguin Random House y Abacus Futur) y de editoriales independientes como L'Altra y La Segona cultura. Heredera de la Noche de Santa Lucía, la gala se retransmitió en directo por TV3, situándose, por dimensiones y envergadura, al mismo nivel que la entrega de los premios Gaudí.

La lluvia de reconocimientos de la noche fue en buena parte teatral y, sobre todo, marcada por el acento mallorquín. Uno de los premios estrella de la gala, el Sant Jordi, recayó en Carles Rebassa (Palma, 1977) por Prometeo de mil maneras. Se trata de la segunda novela del escritor y poeta, que en 2016 debutó en la narrativa con Eran ellos (Ángulo) y en el 2018 ya ganó Carles Riba de poesía con Sonidos sucios. "Me alegra haber ganado estos dos premios, significa participar de una tradición y darle un espacio de presente y de esperanza para que siga adelante", afirmó Rebassa. El escritor tiene una larguísima trayectoria y ha recibido numerosos premios especialmente por su poesía, como Ausiàs March y Gabriel Ferrater.

El jurado del Sant Jordi alabó Prometeo de mil maneras por "las reflexiones sobre cómo los sentimientos amorosos nos hacen perder la identidad" a través de una historia "que describe el mundo laboral, la marginalidad y la lucha de clases". El protagonista, el Prometeo del título, es un camarero a la veintena que trabaja en Palma. "La novela habla de un amor que se vive de forma peligrosa, temeraria y carnal", explicó ayer Rebassa, quien añadió que ese sentimiento "es capaz de crear espacios, pero también de destruirlos". El libro, que se publicará próximamente con Univers, también tiene un eje social que plasma "la convivencia entre dueños y criados" y un personaje clave, la ciudad de Palma: "Está al borde del colapso por culpa de la especulación económica, inmobiliaria, turística y por el carácter almizcle de la gente que vive", afirmó Rebassa.

Llamamiento a la autodeterminación

Al recoger el premio, el escritor tuvo un discurso de firme defensa del catalán y arremetió duramente contra los políticos. "Estamos aquí porque tenemos lengua, esta lengua. Ya podemos hacer grandes propósitos, que sin el catalán nosotros no estamos. El resto son mentiras del tiempo de la gacha, y nuestros enemigos hace tiempo que lo saben. Es necesario que nos defendamos de los ataques continuados por ser quienes somos. En los juzgados y en la calle, en el Senado y en el Parlamento, en el de El nosotros, pero no sólo de nosotros. Hemos de tener una legislación que haga que el catalán sea imprescindible para vivir en los Países Catalanes. el escritor, que agrega un doble deseo, citando a Guillem de Efak: "Y que nunca más haya guerras ni luchas entre hermanos. Y que si vuelve a haber guerra, la ganamos los catalanes". Este año, el reconocimiento se ha incrementado hasta 75.000 euros para el autor y otros 15.000 en anticipo de derechos, convirtiéndose así en el premio mejor dotado de la literatura catalana.

El otro premio estrella de la noche fue el Òmnium a mejor novela publicada, que hasta ahora se entregaba por separado y que tiene una dotación de 25.000 euros. Se lo llevó Antònia Carré-Pons con La gran familia (Club Editor), la historia tierna y conmovedora de dos hermanas que toman el negocio familiar y la vida de formas completamente opuestas. "Este premio me hace muy feliz, porque la exaltación que en estos momentos me inunda me permite olvidar que vivimos en un mundo imperfecto, lleno de injusticia, de desigualdad, de perversión, de miedo. Muchísimas gracias por esta felicidad, aunque sea efímera", agradeció Carré-Pons, que hizo constar la titulación: 10 novelas nominadas, sólo hay dos escritas por mujeres. Pediría a las personas que harán la selección del próximo año que, por favor, procuren que los hombres no nos vuelvan a ganar por goleada".

Antonia Carré-Pons, premio Òmnium a mejor novela

Masculinidades culpables

Uno de los nuevos premios que se ha incorporado a la Noche de las Letras Catalanas es Àngel Guimerà, dotado con 15.000 euros. El galardón reconoció al director y dramaturgo Josep Ramon Cerdà i Mas (Palma, 1971) por la obra La segunda línea, una historia con aires de ciencia ficción que transcurre en Mallorca durante el invierno. "Mis referentes eran el teatro inglés y La dimensión desconocida", destacó Cerdà. Los protagonistas de la pieza viven en un descampado cerca de un hotel fantasmagórico. "Son los excluidos de la bonanza turística", señaló el autor, quien añadió que la pieza "habla de las masculinidades culpables y la posibilidad o no de redención".

Josep Ramón Cerdà, premio Àngel Guimerà

También se estrenó el premio Lo Somni al nuevo talento literario, que está dotado con 10.000 euros y que recayó en Arena, la primera novela de la actriz y traductora Cristina Genebat (Barcelona, ​​1976). "Es la historia de tres mujeres occidentales en tres edades distintas: a los 12, a los 24 ya los 48 años. Habla de los momentos vitales en los que están, el descubrimiento del amor, la exploración de la sexualidad y la recuperación de un desengaño", explicó Genebat. La novela se publicará el 3 de septiembre con La Magrana.

Cristina Genebat, premio Lo Sueño

Otro autor que desde hace años combina la carrera teatral con la literaria, Marc Artigau (Barcelona, ​​1984), logró el 28º premio Mercè Rodoreda de cuentos con Éste será nuestro pozo. El jurado valoró "la destreza y el dominio" y destacó que "son cuentos que hacen de espejo para el lector y que hablan de gentrificación, burocracia, educación, migración". Artigau lleva años escribiendo un relato para el programa de radio El mundo en RAC1, pero hasta ahora no había publicado ningún volumen. Según el escritor y dramaturgo, las historias se ligan "por la responsabilidad individual frente al colectivo" y están protagonizadas por personajes "que no son muy buenas personas". El premio está dotado de 6.000 euros.

Marc Artigau con el premio Mercè Rodoreda

La poesía "clara, limpia, transparente y precisa" –en palabras del jurado– de Jaume Coll Mariné (Muntanyola, 1989) recibió el 67 premio Carles Riba de poesía, dotado con 5.000 euros. La obra premiada es Como las hojas, un libro nacido de una conexión muy íntima con la naturaleza. De hecho, el poemario arranca con unos versos de la Ilíada que recuerdan cómo los humanos y las hojas formamos parte del mismo ciclo. Según Coll Mariné, los versos beben "de una pequeña estupefacción ante el mundo" y de que "una persona no es mucho más que una hoja en muchos aspectos y, sin embargo, está". A través del libro, que se estructura cronológicamente siguiendo el ciclo de las estaciones y las festividades, el autor reflexiona sobre el hecho de que "estar ahí es muy poco probable, pero estamos ahí, y se supone que de esto debemos hacer algo".

Jaume Coll Mariné, premio Carles Riba de poesía, durante la Noche de las Letras Catalnas

Sobrevivir gracias a imaginar

Alejandro Palomas (Barcelona, ​​1967) repitió como ganador del premio Joaquim Ruyra de literatura juvenil, dotado con 6.000 euros. El escritor ya le había ganado en el 2014 con Un hijo y ahora ha vuelto, precisamente, con una historia que recupera al protagonista de esa novela y que ha titulado Una verdad. "He retomado este personaje porque había algo que me faltaba. Quería hablar de cómo una orientadora se ve desquiciada y su vida madura a partir de la mirada de un niño", dijo Palomas. Con esta historia, el autor quiso reflejar "cómo tres niños aprenden a sobrevivir sin hacer drama de la vida, porque tienen la imaginación".

Palomas protagonizó uno de los discursos más reivindicativos de la noche. El escritor dedicó el premio a todo el personal docente de Catalunya. "Sé que vais justos de fuerza y ​​motivación. Estoy con vosotros, y tenéis razón. Sin vosotros, los niños y niñas de nuestro país serían huérfanos a tiempo parcial. Gracias por no rendiros", dijo Palomas, que añadió: "Nunca deje de luchar y pedir lo que es justo. Sois un pilar fundamental. su vocación y habremos llegado tarde". El escritor cerró el discurso desplegando una pancarta con el mensaje "No a la guerra".

Alejandro Palomas durante el momento de recoger el premio Joaquim Ruyra

Uno de los momentos más destacados de la noche fue protagonizado por las ilustradoras Roser Capdevila y Pilarín Bayés. Las dibujantes salieron a escena de la mano de una de las presentadoras de la ceremonia, Elisenda Pineda, y se llevaron la ovación de la gala con toda la Sala Oval de pie. Capdevila y Bayés entregaron el 63 premio Josep M. Folch y Torres de novela para chicos y chicas, dotado con 4.000 euros. El galardón reconoció a otro autor teatral, el director y dramaturgo Víctor Borràs Gasch (Barcelona, ​​1977), muy vinculado a la compañía Teatre Nu. Borràs Gasch se llevó el premio con su primera novela para niños, Animales que caen del cielo, la historia de una niña que pasa las tardes esperando que la vengan a recoger en el rellano de una peluquería. Un día, de repente, se le cae un animal de papiroflexia del cielo. "A partir de ahí inicia un vínculo creativo con el ser misterioso que le hace llegar. Es una historia que se fragua a través de lo que se hace, más que de lo que se dice", explicó Borràs Gasch. Durante la recogida del premio, el escritor hizo justamente un llamamiento a la creatividad. "No es solo patrimonio de la gente que nos dedicamos personalmente. Si se comparte y estimula, la creatividad cambia nuestro entorno más cercano y lo hace mejor", subrayó Borràs.

Víctor Borràs Gasch, premio Josep Maria Folch i Torres, con Roser Capdevila y Pilarín Bayés

"Hoy celebramos una fiesta, una conmemoración que nos enorgullece por lo que somos y queremos ser. Queremos celebrar que la literatura catalana tiene una envergadura y una potencia extraordinaria", dijo la presidenta del Institut d'Estudis Catalans, Teresa Cabré, durante su discurso. Cabré añadió que la fiesta concentra "un conjunto de premios por hacer la literatura catalana aún más visible, mostrar la fuerza de las letras catalanas, sacar pecho y avanzar en positivo". Justo después, el presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich, subrayó que con esta gala aspiran "a ampliar la comunidad de lectores en catalán y los libros que se venden, porque la lectura abre la mente y el corazón, hace crecer el uso de la lengua y nos liga con todos los territorios de habla catalana". Antich destacó también que "se necesitan más libros y más cultura para ser más libres y más críticos, porque aspiramos a la justicia, la libertad y la belleza, y queremos hacerlo en catalán".

La Noche de las Letras Catalanas quiere dar valor a proyectos que fortalecen la cultura catalana con el premio internacional Joan B. Cendrós, dotado con 3.000 euros. En esta edición se reconoció al historiador Paul Freedman por "su dilatada trayectoria dedicada al estudio del pasado medieval de Cataluña y su proyección internacional". Además, durante la ceremonia se entregaron otros dos premios a obra publicada: el Vinyeta Ficomic, que recayó en El estanque de los ángeles de Berta Cusó (Pagès), y el PEN Català Montserrat Franquesa de Traducción a Ramon Monton por su trabajo con José y sus hermanos, de Thomas Mann (Comanegra). El discurso de Monton destacó por su franqueza y por la fuerte carga política. "Este acto de promocionar la nación catalana está bien, pero todavía hay mucho trabajo por hacer, tenemos que ponernos de verdad. Tenemos que echar más por el derecho. En nuestra nación tenemos otro tipo de guerra. Es un intento de genocidio que hace siglos que dura y que ahora está trepidando", dijo el traductor. El 46 galardón Muriel Casals de comunicación lo recibieron los podcasts Club tándem de Juliana Canet y Marina Porras y La contracubierta de Claudia Rius.

Palmarés de la Noche de las Letras Catalanas 2026

66º Premio Sant Jordi de Novela

  • Prometeo de mil maneras, de Carlos Rebassa (Universo). 75.000 euros

1r Premio Àngel Guimerà de literatura dramática

  • La segunda línea, de Josep R. Cerdà (Diputación de Barcelona). 15.000 euros

1r Premio Lo Somni al nuevo talento literario

  • Arena, de Cristina Genebat (La Magrana). 10.000 euros

28º Premio Mercè Rodoreda de cuentos y narraciones

  • Éste será nuestro pozo, de Marc Artigau (Proa). 6.000 euros

52º Premio Joaquim Ruyra de narrativa juvenil

  • Una verdad, de Alejandro Palomas (Elastic Books). 6.000 euros

67º Premio Carles Riba de poesía

  • Como las hojas, de Jaume Coll Mariné (Proa). 5.000 euros

63º Premio Folch y Torres de novelas para chicos y chicas

  • Animales que caen del cielo, de Víctor Borràs y Gasch (La Galera). 4.000 euros

39º Premio Internacional Joan B. Cendrós

  • Paul Freedman. 3.000 euros

46º Premio Muriel Casals de comunicación

  • Ex aequo: Club Tándem, presentado por Juliana Canet y Marina Porras / La contracubierta, de Editorial Barcino, presentado por Claudia Rius

Premios a obra publicada

Premio Òmnium a la mejor novela del año 2025

  • La gran familia, de Antonia Carré-Pons (Club Editor). 25.000 euros

Premio PEN Català Montserrat Franquesa de traducción

  • Ramon Monton por José y sus hermanos, de Thomas Mann (Comanegra). 4.000 euros

1r Premio Vinyeta FICOMIC

  • El estanque de los ángeles, de Berta Cusó (Payés). 2.000 euros
stats