El análisis de Antoni Bassas: 'De momento, nos hemos quedado en la cifra'
No estamos aquí, estamos en la cifra, que es precisamente lo que querían evitar los negociadores de Esquerra cuando decían que no querían quedarse en la cifra sino en el modelo. Es que ni siquiera se han publicado las balanzas fiscales, que al gobierno español le permitirían justificar que es lógico mejorar la financiación de quien aporta mucho por encima de lo que necesita, que es el caso de Catalunya
Hoy en este organismo llamado Consejo de Política Fiscal y Financiera (ministra de Hacienda y consellers de Economía) quedará aprobado el modelo de financiación que presentará la vicepresidenta Montero y que sale del acuerdo con Esquerra Republicana. Que se apruebe el modelo no quiere decir que se aplique mañana mismo, porque ahora tendrá que negociarse en el Congreso con todos los partidos y, como saben, ahora mismo la propuesta carece de los votos. El PP y Vox se oponen al sistema por sistema y Junts encuentra que hace corto.
El pacto significa que el Estado pone a disposición de las autonomías 21.000 millones más que hasta ahora,con un baile de cifras que provoca que los 21.000 millones se puedan interpretar de muchas formas. ¿Con qué criterio les reparte? No se ha acabado de explicar (es lo de la población ajustada, pero ¿apretada cómo?), y nos hemos quedado con una cifra, la de los ya famosos 4.700 millones para Catalunya (que de hecho no son 4.700 sino 4.686). Andalucía aún recibiría más, 4.846, y la Comunidad Valenciana 3.669, y también salían suficientemente beneficiadas Murcia y Castilla-La Mancha. De las cantidades absolutas y las cifras sí se pueden hacer divisiones, y así, por ejemplo, sale que Castilla-La Mancha recibiría más dinero por habitante que Catalunya. Ironías de la vida, el socialista García-Page, que gobierna Castilla-La Mancha, se hace el ofendido porque Sánchez ha pactado el modelo con los que quieren "romper España".
Son evidentes dos cosas, que el pacto es una mejora para casi todas las autonomías, y que queda lejos, todavía, de la soberanía fiscal que Esquerra anunció al cierre del acuerdo de investidura con Isla. Es esta página que publicamos hoy, con esta expresión de "mutación" del pacto entre el PSC y Esquerra, que preveía que Catalunya recaudaría y después pagaría al Estado una cuota de solidaridad. No estamos aquí, estamos en la cifra, que es precisamente lo que querían evitar los negociadores de Esquerra cuando decían que no querían quedarse en la cifra sino en el modelo. Es que ni siquiera se han publicado las balanzas fiscales, que al gobierno español le permitirían justificar que es lógico mejorar la financiación de quien aporta mucho por encima de lo que necesita, que es el caso de Catalunya.
Tenemos una cifra, algo que es poco por el anuncio inicial de Esquerra, ahora reducido a "es un primer paso", y complica la vida en Junts porque, como decía ayer Xavier Trias en Gemma Nierga, es casi imposible renunciar a los 4.700 millones. "Es un mal acuerdo, pero quizá sea lo único posible", dijo. Si en el trámite parlamentario el acuerdo no mejora, habremos asistido a otro acuerdo –como otros ha habido antes– de presente realista y futuro incierto.
Buenos días.