Cuando Illa le reprocha a Feijóo que sea contrario a la amnistía
El presidente debería recordar que, aparte de usar el castellano en sus mítines en Cataluña, también fue contrario a la amnistía. Habría que afinar el argumentario presidencial
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Al final, el sábado por la tarde en Barcelona no hubo destrozos ni incidentes. Pero eso no significa que no pasara nada. El despliegue de los Mossos y la Guardia Urbana fue muy visible, y se había anunciado con tanta antelación que seguro que disuadió a eventuales alborotadores. Las identificaciones de jóvenes fueron constantes y numerosas. La mayoría de comercios de la zona Gran Vía - Paseo de Gracia o estaban cerrados o tenían los cristales de los escaparates protegidos con paneles de madera, y todos sin excepción tenían vigilantes en la puerta. Fue una tarde extraña, con gente disfrazada de Halloween ajena a todo, gente con camisetas del Barça que iba al Camp Nou, turistas y mucha menos gente que una tarde de sábado.
Pregunta: ¿se ha acabado la amenaza de Blocus? Pues miren, el estado de la cuestión es el siguiente. Los Mossos ven el problema formado por tres capas: los autores materiales de los destrozos, los “dinamizadores” en las redes y el cerebro de la historia. Tanto a los autores materiales como a los que los mueven por las redes, los Mossos creen que han “llegado razonablemente bien”, gracias a las detenciones e identificaciones. Pero a la tercera capa, no. Todavía no saben quién ha puesto en marcha Blocus. ¿Qué futuro le ven al movimiento? No saben cómo evolucionará. La policía seguirá vigilando las redes y las calles, pero no ve un descontento social suficiente para alimentar convocatorias solo para realizar pillaje.
Segunda expectativa de la semana: Óscar Puente. Mañana por la tarde irá a dar explicaciones a la Diputación Permanente del Congreso. Puente todavía no ha dimitido y Sánchez todavía no le ha cesado, lo cual significa que según las encuestas diarias que hace el gobierno español es peor hacerle caer que mantenerle, al menos de momento. Esto de puertas afuera. De puertas adentro, Puente es un hombre de confianza de Sánchez y un comunicador del partido que siempre juega al ataque, incluso al ataque grosero. Sobre esto, que quede claro que hacer dimitir a Puente no solucionará mañana el problema de los trenes en España. Pero tiene más de 100 muertos en un año en el expediente. Y, bajo su mandato, el supuesto prestigio internacional de España en materia de alta velocidad ha quedado hecho añicos. Porque estos días no hemos parado de ver y leer análisis como la que publicamos aquí el primer día: la alta velocidad española es un juguete caro y desproporcionado, pensado para favorecer a Madrid, es decir, concebida en términos ideológicos, no de servicio, y mal mantenida.
Hablando de personas de confianza de Sánchez, Salvador Illa le está haciendo precampaña. Ayer entrevistaron a Feijóo en ‘La Vanguardia’, y el presidente del PP dijo que no se puede ser presidente de España sin comprender Cataluña. El PP, que votó contra el Estatuto de 2006 y lo llevó al Tribunal Constitucional; que organizó toda la guerra sucia contra el Procés; que vota contra el catalán en el Congreso y en el Parlamento Europeo… ¿Qué han entendido de Cataluña Feijóo y el PP? Y aquí es donde apareció Salvador Illa, que contestó a Feijóo diciendo: “Efectivamente, por eso nunca serás presidente de España. Primero contra el catalán, ahora contra la amnistía. Curiosa manera de entender Cataluña”. Hombre, el presidente debería pensar que, aparte de sus mítines parcialmente en castellano en Cataluña, él también fue contrario a la amnistía. Hay que afinar el argumentario presidencial.
Buenos días.