En lugar de negar de manera convincente cualquier posibilidad de corrupción, Sánchez ha recordado los méritos de Zapatero: que si acabó con ETA, que si sacó a España de la guerra de Irak, que si hizo aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo… Y Feijóo se ha sentido lo suficientemente valiente como para darle la vuelta a la llamada a la acción de Aznar (“el que pueda hacer, que haga”) y la ha transformado en “el que pueda robar, que robe”

Sánchez aparece muy tocado en el congreso

En lugar de negar de manera convincente cualquier posibilidad de corrupción, Sánchez ha recordado los méritos de Zapatero: que si acabó con ETA, que si sacó a España de la guerra de Irak, que si hizo aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo… Y Feijóo se ha sentido lo bastante valiente para darle la vuelta a la llamada a la acción de Aznar ("el que pueda hacer, que haga") y la ha transformado en "el que pueda robar, que robe"

20/05/2026

Hoy por la tarde se reúnen el Gobierno y los sindicatos de educación, a ver si pueden llegar a un acuerdo para desconvocar las movilizaciones que continúan programadas para las próximas semanas y hasta final de curso. El Gobierno ha propuesto avanzar un año el incremento de sueldo pactado con la UGT y CCOO, más dinero para los complementos de tutoría y un refuerzo de efectivos para la escuela inclusiva. Las posiciones están alejadas. El conflicto parece lejos de cerrarse. Eso sí, el Gobierno respira más tranquilo después de asegurarse el sí de Esquerra a los presupuestos.Pero la actualidad política continúa fuertemente condicionada por la imputación de Zapatero, que ha caído como una bomba sobre el gobierno de Sánchez. Porque Zapatero era, como Feijóo le ha dicho esta mañana a Sánchez, “el su faro moral”. En la sesión de control al gobierno español en el Congreso de los Diputados, se ha visto a un Sánchez a la defensiva. Escuchándole, tanto si contestaba a Feijóo como si contestaba a Rufián, parece claro que esta imputación de Zapatero ya toca el hueso del gobierno, que en la Moncloa no quedan muchos más argumentos para defenderse y que ya todo es repetir que las elecciones serán el año que viene y no se adelantarán.¿De dónde sale esta impresión? Pues del hecho de que en vez de negar de manera convincente cualquier posibilidad de corrupción, Sánchez ha recordado los méritos de Zapatero: que si acabó con ETA, que si sacó a España de la guerra de Irak, que si hizo aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo… Incluso, Sánchez ha sacado el cromo gastado de las fotos de Feijóo en la lancha de un narco, en Galicia, años atrás. Y Feijóo se ha sentido lo bastante valiente como para dar la vuelta a la llamada a la acción de Aznar (“el que pugui fer, que faci”) y la ha transformado en “el que pugui robar, que robi”.Después ha sido el turno de preguntar de Rufián, que con tono desolado, como si se le hubiera muerto alguien de la familia, casi ha implorado a Sánchez que dé “alguna respuesta”. A Zapatero, el hombre que derrotó al PP contra todo pronóstico aquel durísimo fin de semana de marzo del 2004, los populares le tienen muchas ganas. Pero hoy, en el Congreso, ha planeado la sensación de que la imputación de la justicia ha diezmado las reservas de convicción, que ya eran escasas, que quedaban en la izquierda española.Buenos días.