Pedro Sánchez: "Todo mi apoyo al presidente Zapatero"
El presidente español defiende el legado de su compañero de filas y mantiene las elecciones para el 2027
MadridLa imputación de José Luis Rodríguez Zapatero en la Audiencia Nacional es un terremoto de alcance todavía incalculable para la política española. Una noticia que ha sacudido al PSOE y que ha dado al PP un nuevo motivo para cargar contra el gobierno español y pedir a los socialistas que abandonen la Moncloa. Por eso todos los focos estaban puestos a primera hora en el Congreso de los Diputados, donde se esperaba la primera reacción del presidente español, Pedro Sánchez, a la cuestión. Y no ha cambiado el guion: "Todo mi apoyo al presidente Zapatero", ha dicho. "Si usted quiere mirar la corrupción, mírese al espejo", le ha espetado incluso al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, a quien ha acusado de tener información privilegiada del poder judicial y utilizarla políticamente. "A las elecciones se llega con votos, no con atajos. Habrá elecciones en 2027", ha sentenciado Sánchez, que también ha defendido el legado de Zapatero: "No nos metió en una guerra ilegal, avanzó en derechos como el matrimonio homosexual y acabó con ETA", ha resumido.
El presidente español ha contestado así de contundente a Feijóo, que le ha preguntado qué hacía todavía sentado en la presidencia del gobierno después del estallido de un nuevo presunto caso de corrupción a su alrededor. El líder del PP cree que los socialistas llegaron a la Moncloa para “saquearlo todo”, ha acusado al PSOE de “robar a manos llenas” y ha versionado el famoso lema de José María Aznar: “El que pueda robar, que robe –ha dicho–. Lo han aplicado tanto al pie de la letra que, al parecer, han robado incluso los que estaban retirados”, ha añadido. En su turno inicial, Feijóo ha planteado dos interrogantes sobre el papel de Zapatero, que el presidente español ha evitado responder: “¿Cómo ejercía esa influencia en su gobierno? ¿Hablaba con usted directamente?” Antes de comenzar el pleno, el portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, ha reafirmado su apoyo a Zapatero: "Que la justicia investigue, vaya hasta el final y ponga las pruebas sobre la mesa. Le seguiré defendiendo hasta que se demuestre lo contrario".
Gabriel Rufián: "Tengo ojos en la cara"
No solo el PP se ha referido al caso, también han aludido a él los socios parlamentarios. Ha sido el líder de ERC, Gabriel Rufián, el encargado de interrogar a Sánchez sobre este hecho. "¿Cuál es el plan?", le ha planteado. "Estoy jodido", ha admitido Rufián, que ha afirmado que tiene un "enorme respeto y afecto" al expresidente. Ha reconocido que sin él no habría habido los indultos a los presos políticos y ha hecho equilibrios entre los indicios del auto y el lawfare: "Nueve de los nuestros están en la calle en parte por él, pero tengo ojos en la cara". Ha esgrimido que la imputación "se la merecen mucho más" Felipe González, José María Aznar y Mariano Rajoy y ha opinado que hay una "cacería judicial" contra el gobierno español.
A su parecer, la ciudadanía, sobre todo la de izquierdas, necesita una respuesta sobre las 88 páginas del juez José Luis Calama en que apunta indicios de tráfico de influencias, organización criminal y blanqueo de capital. "La izquierda somos otra cosa. [...] Tiene que quedar claro dónde acaba el lobismo y dónde empieza el tráfico de influencias –ha afirmado–. Si esto es verdad, es una mierda, y si es mentira, una mierda más grande, como hemos visto ya demasiadas veces. Pero se merece una respuesta". Sánchez se ha limitado a decir que su intención es acabar la legislatura, intentar mantener el gobierno y le ha instado precisamente a dar apoyo a la ley que hay en trámite en el Congreso para regular los lobis.
¿Pero cómo respira en privado el PSOE y el gobierno español? El desánimo en el partido es absoluto, ya que saben que ha quedado tocado uno de sus activos más importantes, un "líder moral" para el progresismo. "Cansancio", define un diputado, ya que consideran que hay una campaña para desbancarlos sí o sí del ejecutivo. Aun así, se mantienen en la confianza en Zapatero y se aferran a la interlocutoria del juez a pesar de que apunta a varios indicios delictivos. Para fuentes de la Moncloa, no hay "pruebas" de que el expresidente hiciera nada directamente e interpretan que es un caso "muy diferente" al de Santos Cerdán, exmano derecha de Sánchez, en el que sí que había audios y mensajes concretos.
En este sentido, también defienden que el lobismo es una actividad regulada por la Unión Europea y que hay que esperar a las explicaciones que el mismo Zapatero pueda dar en la citación del juez el próximo día 2 de junio. Otro argumento que pone sobre la mesa un diputado del PSOE, habiéndose leído la interlocutoria, es que no hay mensajes del expresidente que prueben su intervención en Plus Ultra y que para existir un delito de tráfico de influencias hay que concretar a quién se ha influido en el sector público, cosa que por ahora no está.
Bolaños replica al PP con la Gürtel
Después de los cara a cara del presidente español, ha sido el turno del ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, que ha recibido tres preguntas del PP. Cayetana Álvarez de Toledo ha bautizado a Zapatero como "la matriz de la degradación" y ha hecho la glosa de su figura: "Inauguró la política del muro, convirtió la memoria en trinchera, animó la polarización e impulsó un Estatuto inconstitucional". "El talante era una máscara y una tapadera de la peor corrupción", ha resumido. Por su parte, la portavoz popular en el Congreso, Ester Muñoz, ha responsabilizado a la Moncloa del caso Zapatero: "No estaría imputado si Sánchez no hubiera puesto al gobierno español a su servicio. ¿Quién le dijo que sí? ¿Quién descolgó el teléfono?", se ha preguntado. Y ha sentenciado a los socialistas: "Van por los pasillos del Congreso como el rey desnudo, han salido a la luz todas sus vergüenzas".
Las respuestas de Félix Bolaños han tenido tres ejes. Primero ha defendido a Zapatero: "Por supuesto que confío en él", ha dicho. "Me repugna la corrupción. Quiero que sean condenados todos los que cometan delitos y quiero que se aclaren cuanto antes mejor las circunstancias que afectan a las personas honestas", ha expresado. También ha esgrimido que el auto del juez es "embrionario" y ha reprochado a los populares que hayan "condenado" a Zapatero después de que lo hayan citado como investigado: "Este es su respeto por el estado de derecho", les ha recriminado. Y ha agitado el espantajo del caso Kitchen –las maniobras del ministerio del Interior de Jorge Fernández Díaz para robar información a Luis Bárcenas sobre la caja B del PP– sacando pecho de que ahora la justicia española "funciona bien" y con "libertad", sin las "presiones e ingerencias" que había con Mariano Rajoy.