Tribunales

Zapatero, el último hombre de Pedro Sánchez

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
19/05/2026
Subjefe de Política
3 min

MadridLa imputación de José Luis Rodríguez Zapatero no es solo la imputación de un expresidente español (que ya es mucho). Es también la imputación del máximo hombre de confianza de Pedro Sánchez después de que haya caído su entorno más cercano: José Luis Ábalos, en prisión preventiva, y Santos Cerdán. Zapatero es el último pilar del líder del PSOE que queda en entredicho por una trama de presunta corrupción.

Con Felipe González casi votando a la derecha, el expresidente español es el único referente que el socialismo de Sánchez puede reivindicar. No en vano se ha implicado a fondo en las elecciones andaluzas y le atribuyen incluso la remontada del PSOE la segunda semana de campaña en las elecciones del 2023. Pero es más: sin Zapatero probablemente no existiría esta legislatura. Él fue el artífice de la mayoría plurinacional y el que tejió la confianza necesaria con el expresidente Carles Puigdemont para conseguir la investidura de Pedro Sánchez. Junto con Santos Cerdán, fue el interlocutor de Junts en la mesa de negociación en Suiza y el bombero necesario para reconducir las principales crisis del mandato con los juntaires. De aquella mesa, de hecho, ya no queda nadie de la primera línea del PSOE sin estar señalado por la justicia.

El 'dicen, dicen, dicen'

En Madrid hace tiempo que se publican informaciones periodísticas sobre los posibles vínculos de Zapatero con operaciones ilícitas en Venezuela –hoy ha sido El Confidencial quien ha avanzado la información– y las alarmas ya saltaron el 27 de febrero cuando el juzgado de instrucción número 15 de Madrid, que instruía el caso del rescate de la aerolínea Plus Ultra, decidió inhibirse en favor de la Audiencia Nacional porque consideraba que la causa cogía una "nueva dimensión". El "dicen, dicen, dicen" era que lo que habían encontrado en el móvil de Julio Martínez Martínez, detenido en diciembre del 2025, implicaba directamente a Zapatero. Que se iba pa'lante, vamos, usando la expresión que utiliza el jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez.

En las filas socialistas la noticia tampoco ha llegado por sorpresa, aunque admiten que no tenían ninguna información previa de que saldría este martes por parte del poder judicial ni de los círculos policiales. Vienen a decir que no les controlan. Aun así, sí que tienen asumido que la presión judicial irá a más (¿se llegará a imputar a Pedro Sánchez en algún momento de la legislatura?), sobre todo a medida que se acerquen las elecciones españolas, que la Moncloa mantiene que serán en 2027. Consideran que hay un acoso en el entorno del presidente español: el juez Peinado ha dejado a un paso de sentarse en el banquillo de los acusados a su mujer, Begoña Gómez –el juicio por jurado popular puede ser justo antes de los comicios–; la semana que viene empieza el juicio al hermano del líder del PSOE, David Sánchez; el caso Ábalos ya está visto para sentencia y el exministro está en la cárcel, mientras que el caso Cerdán está en proceso de instrucción por presunto cobro de comisiones ilícitas.

Ahora bien, la reacción del partido ha sido diferente en estos casos. Mientras que hablan casi de operación política en el caso de Begoña Gómez o del hermano del presidente, lo cierto es que en el caso de Ábalos y Cerdán han dado veracidad a las acusaciones y han hecho un cortafuegos respecto al partido. ¿Qué pasará con Zapatero? Por ahora tiene la confianza de la Moncloa –"Confiamos en su inocencia", dicen– y también de las primeras espadas de la formación, que defienden encarnizadamente su legado. La cuestión es si, a medida que se conozcan detalles del sumario (este martes se ha levantado el secreto), el PSOE podrá mantener este posicionamiento o le pasará como en el caso de Cerdán, que después de una primera defensa lo dejaron caer. Pero Zapatero es Zapatero y las implicaciones que tendrá esta causa en el estado de ánimo de las filas socialistas aún no se pueden medir.

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