Sánchez ataca a Aznar tras el éxito de haber atacado a Trump
¿A qué saca ahora hablar de Aznar, que hace 22 años que ya no es presidente? Está claro, tocar la tecla Aznar porque quiere que Aznar le conteste; Sánchez busca en Aznar lo mismo que ha encontrado con Trump, un “malo” que le hace bueno, porque a Sánchez le sale bien animar a los suyos a base de excitar sus extremos. Y, de paso, rebaja la importancia de Feijóo
Esta mañana ha ocurrido un hecho muy interesante, una nueva jugada estratégica de Pedro Sánchez en su largo y reconocido combate para resistir, para resistirlo todo: sus colaboradores en prisión, la imputación de su mujer y su hermano, su partido derrotado en cada elección en Extremadura, Aragón, Castilla y León. Esta mañana Sánchez ha acudido al Congreso a explicar las medidas sociales para aliviar el coste de la guerra de Irán. Y salió al ataque. A la vista de que Europa ya no le está dejando solo con el "No a la guerra", ha dicho que la guerra de Irán de 2026 es como la guerra de Irak de 2003, que tuvo consecuencias nefastas en Irak, en el mundo y en nuestras calles con el terrorismo islamista. Que si esa guerra fue ilegal, ésta también. Y que el PP fue cómplice. Pero decir que Irán es como Irak, volver a utilizar el comodín del recuerdo del "No a la guerra" del 2003, es un déjà-vu. Y entonces, Sánchez lo ha personalizado con una tremenda carga contra José María Aznar. Ha dicho que Aznar, en 2003, quería sentirse importante, que apoyó una guerra a cambio de ego, de poder poner los pies sobre la mesa con George Bush. Recordó que los atentados de Madrid fueron culpa de esa guerra. Y recordó que Aznar no se arrepiente. Y ha llegado a cuestionar su moralidad:
Pedro Sánchez: "Pasados los años, algunos de los promotores de la guerra ilegal de Irak cambiaron de posición. El expresidente George Bush pidió perdón. El ex primer ministro británico pidió perdón por esta guerra ilegal. ¿Y el expresidente Aznar qué ha dicho? Que no se arrepiente de nada y que nunca lo hará."
"Esa es la calidad moral del expresidente Aznar". No se lo digo, pero ¿a qué saca ahora hablar de Aznar, que hace 22 años que ya no es presidente? Está claro, tocar la tecla Aznar porque hoy es todavía un presidente divisivo. Sánchez quiere discutir con Aznar, quiere que Aznar le conteste; Sánchez busca en Aznar lo mismo que ha encontrado con Trump, un "malo" que le hace bueno, porque a Sánchez le sale bien animar a los suyos a base de excitar sus extremos. Y, de paso, rebaja la importancia de Feijóo. Ya veremos si Aznar golpeará el anzuelo, pero es evidente que no puede dejarlo pasar.
Por cierto, de fondo están las medidas económicas, que se votarán mañana, y que serán un respiro necesario para nuestro bolsillo para que, como explicamos hoy,
el giro diplomático de Trump no frena la guerra y se teme una escalada. Hoy las bolsas han subido, el precio del petróleo baja, pero el asunto está lejos de arreglarse. Por cierto que Junts votará a favor del decreto ley de medidas por la guerra, a cambio de que el PSOE legisle en el futuro para eximir del IVA (reducirlo a cero) a los autónomos que cobren menos de 85.000 euros. Veremos también si los socialistas acaban haciendo este cambio.
Buenos días.