Cartas a la Directora
10/01/2026
Una paz social que no sea "prestada"
Recientemente hemos leído análisis sobre la necesidad de que España y la UE blinden su defensa ante la incertidumbre global. ¿Pero a qué precio? En 2026 nos encontramos con una paradoja alarmante: gastamos cinco veces más en armamento que en políticas de vivienda.
El dilema no es sólo entre "cañones o mantequilla", sino entre una visión militarista de la seguridad o una visión humana. Invertir miles de millones en fragatas y cazas mientras el parque público de vivienda en Catalunya es irrisorio, o mientras el sistema educativo y sanitario pide oxígeno, es una selección política peligrosa. La seguridad real de una sociedad como la nuestra comienza por un techo digno, unas pensiones garantizadas y una educación de calidad.
Si queremos ser un socio fiable en la OTAN, también debemos ser un estado fiable para sus ciudadanos. Es necesario liderar la defensa europea común para ahorrar costes y exigir que cada euro invertido en defensa tenga un retorno social directo. Si la paz exterior se paga con la precarización interior, habremos perdido la mayor batalla: la de la cohesión social.
Lluís Figueras Barrabeig
Barcelona
Los campesinos catalanes tienen razón
¡Los campesinos catalanes tienen razón de protestar! Ya sé que si vas en coche y te encuentras la carretera cortada, te cabreas con ellos y con todo el mundo. Pero hay que saber la realidad de los pocos valientes que aún luchan por sobrevivir de su tierra y sus animales. Hablo como ex funcionario de Sanidad. Ni se imagina la cantidad de reformas y cambios que han tenido que hacer en sus trabajos diarios en sus granjas, mataderos, industrias cárnicas y cultivos de sus tierras. Han aceptado todo lo que les hemos pedido. Unos más rápido que otros, pero finalmente han entendido que proteger la salud de la sociedad era primordial. Ahora, con la llegada de productos más baratos a nuestro mercado a causa del pacto con Mercosur, debemos saber que llegan productos cárnicos y vegetales que no tienen los mismos controles que se realizan en Europa. ¿Dónde queda esa lucha por conseguir la calidad de todos los productos, limpios de antibióticos, hormonas y pesticidas prohibidos que se ha luchado tanto por conseguir?
Albert Altés Segura
Lanza
Hacer un mundo mejor
Empezamos el año igual que lo hemos terminado, todos pendientes de las decisiones de unos pocos que afectan a las vidas de todos. Y son decisiones que muestran intereses personales más que humanitarios por el bien común. ¿Cómo es posible que después de ver las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial se siga bombardeando países para dominarlos? ¿Cómo es posible que en nombre de la paz se justifiquen guerras? Da miedo darse cuenta de que el mundo sigue moviéndose por intereses económicos a costa de estropear y conquistar territorios de otros y sus vidas. Nos faltan dirigentes que no sean narcisistas y que sean humanitarios, no sólo con los suyos, sino también con los demás. Nos faltan dirigentes que tengan una visión global de la humanidad.
Eulalia Rodríguez Pitarque
Torroella de montgrino
Un nuevo orden mundial
La fuerza bruta se impone, al tiempo que se debilitan la fuerza institucional, el diálogo y la diplomacia. Ha revivido de nuevo el colonialismo. Los valores éticos y morales no importan. La democracia y derechos humanos no son prioritarios. Lo esencial son el poder y la influencia geopolítica, el dinero, el petróleo y las tierras raras. Un mundo extraño e inquietante, ciertamente. Sin embargo, es necesario resistir, y preservar más que nunca la democracia, la dignidad y la decencia. O lo que queda.
David Serrador Ballester
Vic