¿Seguro que los neandertales practicaban sexo con humanas modernas?
Un estudio apunta a que los cruces entre ambas especies se produjeron sobre todo en una dirección, pero hay otras explicaciones posibles
Uno de los estudios científicos recientes más provocativos ha intentado determinar cómo fueron los cruces entre humanos modernos y neandertales. La noticia abombada en muchos medios de comunicación afirma que, de forma preferencial, los emparejamientos ancestrales se dieron entre hombres neandertales con mujeres humanas modernas. Pero, en ciencia, los titulares de la prensa no siempre son un reflejo fehaciente de los datos científicos, porque se busca el impacto social o clickbait.
Porque, en realidad, este estudio no dice exactamente esto, sino que afirma que las relaciones de hibridismo entre estos dos grupos de homínidos fueron relativamente unidireccionales, con emparejamientos preferenciales durante muchas generaciones entre hombres con un alto porcentaje de ADN neandertal con mujeres con un alto porcentaje de ADN humano moderno.
Llega a estas conclusiones a partir del análisis de la secuencia del cromosoma X de sólo tres fósiles de neandertales mujeres que comparan con los cromosomas X de 73 mujeres actuales africanas, que son humanas modernas sin introducción alguna de ADN neandertal. Entonces, ¿este resultado, que es una inferencia a partir de simulaciones de ordenador con datos genéticos limitados, es una certeza absoluta o tiene otras interpretaciones?
Una historia bien compleja
La evolución de la especie humana ha sido siempre compleja. Diferentes migraciones de individuos del género Homo se esparcieron por el Viejo Continente: los neandertales –en dos oleadas diferentes– y los denisovanos. Luego vinieron las migraciones de humanos modernos, en varias tongadas. Hay que enfatizar que no somos ni hemos sido nunca una especie pura: los individuos del género Homo se han ido cruzando entre ellos sucesivamente, lo que ha generado híbridos con mayor o menor fortuna. Así, cuando los humanos modernos llegaron a Eurasia, se cruzaron con los neandertales al menos en dos grandes épocas: una hace entre 200.000 y 250.000 años y la otra, más reciente, entre 60.000 y 50.000 años.
Como resultado, todos los humanos modernos actuales no-africanos tenemos en nuestro genoma fragmentos heredados del genoma neandertal, entre un 1% y un 6%. Es poético que, aunque los neandertales se extinguieron hace unos 45.000 años, parches de su genoma aún pervivan en nosotros.
La selección natural actúa muy rápidamente en los híbridos y, en pocas generaciones, las regiones del genoma que eran incompatibles o que disminuían la capacidad de supervivencia de los individuos se eliminaron del genoma de los descendientes. Así, hoy en día encontramos grandes regiones de nuestros cromosomas que son "desiertos" de secuencias de neandertal. Entre estas regiones se encuentra el cromosoma X.
Hay que recordar que en mamíferos, los cromosomas sexuales X e Y se heredan de forma diferencial: las mujeres tenemos dos cromosomas X, y los hombres sólo tienen un cromosoma X y un Y. Las hijas heredan un cromosoma X de la madre. En cambio, los hijos heredan un cromosoma X de la madre y el cromosoma Y del padre. Así que las fuerzas evolutivas impactan diferencialmente en los cromosomas X e Y porque no se reparten de forma equivalente en los descendientes y porque las mujeres tienen el doble de cromosomas X que los hombres.
La pregunta que muchos intentan responder es por qué el cromosoma X humano actual contiene tan pocas secuencias neandertales, sobre todo teniendo en cuenta que los remanentes en el resto de cromosomas (1 al 22) es algo mayor. Hay dos explicaciones sencillas: o bien hubo mucha selección purificadora contra el cromosoma X neandertal, o bien los emparejamientos de las hibridaciones fueron muy sesgados hacia mujeres –que tienen el doble de cromosomas X– del grupo de humanos modernos.
Explorando otros relatos
Los investigadores de este artículo, en lugar de mirar a los humanos actuales para estudiar su contenido neandertal, intentaron averiguar cuánto genoma humano moderno permaneció en los neandertales en el primer cruce (no se han encontrado restos de neandertales posteriores al segundo cruce). Supusieron que si averiguaban qué ocurrió en esta primera hibridación, las fuerzas evolutivas serían las mismas en cuanto a la segunda época de mestizaje neandertal-humano.
La sorpresa es que en estos tres fósiles encuentran un exceso inesperado de secuencias humanas modernas en el cromosoma X neandertal comparado con el resto del genoma. Entonces, hacen simulaciones por ordenador para intentar explicar este sesgo, y llegan a la conclusión de que sólo uno emparejamiento sesgado muy continuo en el tiempo entre mujeres con más componente X de humano moderno y hombres con mayor contenido neandertal podría explicarlo. Esto quisiera decir que habrían sido padres neandertales los que nos habrían transmitido parte de su genoma.
Ahora bien, existen otras explicaciones alternativas muy probables, como que la supervivencia o la fertilidad de los híbridos neandertal-humano moderno no fuera igual para los niños/chicos en los hijos de madre neandertal que en los hijos de madre humana moderna. Este fenómeno de supervivencia diferencial o de esterilidad sesgada de los machos híbridos según de qué especie es la madre y de cuál es el padre se da habitualmente en el hibridismo entre especies distintas de mamíferos. Por ejemplo, el cruce de madre león y padre tigre (tigon), o de padre león y madre tigre (ligre), genera descendientes machos estériles y hembras fértiles.
Si los chicos híbridos hijos de madres neandertales no pudieran sobrevivir o reproducirse al igual que los híbridos macho recíprocos, habría una disminución muy rápida de la aportación del cromosoma X neandertal. De hecho, en otros estudios se ha demostrado que hubo cruces en ambas direcciones, puesto que se ha identificado cromosoma Y humano moderno en los restos de neandertales machos después de la primera época de mestizaje. Estos datos ni siquiera han sido considerados en este último trabajo.
En definitiva, no existe todavía respuesta clara de por qué hoy en día el cromosoma X es un desierto de secuencias neandertales comparado con el resto de cromosomas. Quedan muchos aspectos por descubrir sobre cómo fueron las relaciones de nuestros antepasados, y cómo actuó la selección natural en los híbridos. Mejor no quedarse con la idea simplista de que las relaciones neandertal-humano moderno fueron en una única dirección. Lo que sí es cierto es que esos hijos híbridos fueron cuidados, aceptados y queridos. Y sobrevivieron y se cruzaron. Y nosotros somos la demostración fehaciente.