La familia Yamashita marca el ritmo de la cocina japonesa en Barcelona desde 1978
Yashima, uno de los grandes referentes nipones en Barcelona, está dirigido por una segunda generación de la saga que mantiene intacta su voluntad de autenticidad
Yashima
- Dirección: av. de Josep Tarradellas, 145, 08029 Barcelona
- Carta: Cocina japonesa de calidad
- Obligado: Carpaccio de pescado mantequilla con huevos de salmón y wasabi fresco
- Vino: Buena carta
- Servicio: Atento y eficiente
- Local: Diferentes espacios para sentirte cómodo
- Precio pagado por persona: 80 €
Yoshizumi Yamashita es el pionero de la cocina japonesa en nuestro país. En 1978 abrió el Yamadori y, once años más tarde, el Yashima, en la avenida Josep Tarradellas, convertido hoy en uno de los grandes referentes nipones de la ciudad. Jubilado formalmente, sigue visitando el restaurante con regularidad, velando para que todo funcione con la precisión que siempre le ha caracterizado. Hizo el proceso, siempre complicado, de integración personal y profesional en una nueva tierra de acogida. Sus hijos ya han crecido aquí, entre dos culturas que sienten como propias. Rona dirige el restaurante; Daisuke es el chef de sushi. Segunda generación al frente de un proyecto que mantiene intacta su voluntad de autenticidad.
El local ofrece diferentes espacios: mesas convencionales, salas privadas con tatami (llamadas koshitsu, donde se come descalzo y sentado en el suelo), barra de teppanyaki y barra de sushi. Quien haya viajado a Japón reconocerá en ella una ambientación fiel, sin estridencias, que ha resistido bien el paso del tiempo. Se respira calma. Yashima significa "ocho islas" y simboliza Japón. La familia Yamashita ha querido que ese símbolo tenga también una expresión tangible en Barcelona.
Nos atiende a Carlos, un ecuatoriano muy atento que nos ofrece un servicio profesional y nada intrusivo, con un dominio exhaustivo de la carta. Empezamos el almuerzo con un plato deedamame picante, acompañado de dos Asahi Super Dry (posiblemente la cerveza lager más icónica de Japón) y una Kirin Ichiban (suave, refrescante y una de las más vendidas en el país nipón). A partir de ahí, un recorrido que combina clásicos y piezas de corte más refinado: carpaccio de pescado mantequilla con huevos de salmón y wassabi fresco; tártaro de atún bluefin con soja y ajo; tempura de anguila; bandeja variada de sushi y sashimi; california shake de salmón, queso cremoso y aguacate; foie flameado con anguila y uramaki de atún (con el arroz en el exterior haciendo de envoltura). Cerramos con un tataki de solomillo de ternera y un pastel de queso para compartir.
La forma de hacer japonesa
Después de iniciar la comida con cerveza japonesa, continuamos con una botella de Coma Vella, una garnacha de la bodega Mas d'en Gil, al sur del Priorat. Yashima, de la mano de Rona Yamashita, está haciendo una apuesta por mejorar la carta de vinos y de sake para que la experiencia gastronómica sea completa.
Una vez satisfecha la cuenta, nos sentamos con Rona mientras probamos un sorbo deumeshu (licor de ciruela japonesa). "Ofrecemos una cocina tradicional. Las cosas que se comen en Japón se pueden comer en Yashima sin maquillajes. Utilizamos productos de aquí y de allá, pero siempre respetando la forma de hacer japonesa", nos comenta, con la responsabilidad de quien ha recogido el testimonio del padre. Un padre pionero que abrió la puerta de Barcelona por la que han entrado muchos compatriotas suyos para ofrecernos una excelente cocina nipona.
Nuestra ciudad consume muy buena gastronomía internacional y la japonesa es de las más destacadas. Yoshizumi Yamashita, hace cuarenta y ocho años, inició una exitosa aventura para ofrecer una cocina desconocida en un país con ganas de abrirse al mundo. Cataluña quería dejar atrás un período oscuro de su historia, y propuestas como la de la familia Yamashita contribuyeron a ello.