Ni un día en casa

Entre la memoria de la abuela y la mirada contemporánea: así es el restaurante de Alexandre y Mónica

El restaurante Vincle es un proyecto empordanés que dignifica la cultura gastronómica local y la tradición

Restaurante Vincle (Cadaqués)

  • Dirección: Carrer Vigilant, 8, 17488 CadaquésCarta: Cocina local de productoObligatorio: Colmenillas con polvo de foie-grasVino: Carta bien estructurada y con buenas propuestasServicio: Cercano y profesionalLocal: Casa dentro de la muralla antigua de Cadaqués Precio pagado por persona: 80 €

Alexandre Vall es de Cadaqués de nacimiento y Mònica Font, de Girona. Son pareja y lideran un proyecto empordanés que dignifica la cultura gastronómica local y la tradición. Estamos en la antigua muralla de Cadaqués mientras disfrutamos de una gran comida y de un entorno inmejorable. La bóveda que cubre el techo del restaurante lleva más de cuatrocientos años manteniéndose inamovible como elemento arquitectónico y ahora, además, acompaña al comensal en esta experiencia culinaria con historia.Él, cocinero de vocación y de tradición familiar, se formó con Paco Pérez. Ella, jefa de sala y enamorada de los vinos, con los hermanos Roca, especialmente con Pitu. Maestros con talento, y muy cerca de casa. Aun así, posiblemente la influencia más importante que planea sobre la cocina del Vincle es la de la abuela Montserrat. Fue ella quien empezó y quien inoculó el amor por la cocina en la familia. Alexandre y Mónica se conocieron en el Miramar de Llançà, pero la relación se consolidó en la Enoteca, donde coincidieron trabajando.El restaurante Vincle es producto, tradición y respeto. Nosotros queremos descubrir una propuesta fuera de la primera línea de mar y de los convencionalismos propios de uno de los pueblos más atractivos y visitados de nuestro país. Empezamos con unas ostras Gillardeau número dos (carnosas, llenas y muy sabrosas), unos deliciosos guisantes con jamón a la catalana y unas colmenillas con polvo de foie-gras espectaculares. La abuela Montserrat ponía el foie dentro de la salsa y Paco Pérez hacía un polvo frío de foie-gras. Alexandre incorpora a la carta su versión, que fusiona lo mejor de la herencia familiar con la innovación, y consigue un resultado inmejorable. El contraste de temperaturas complementa de la mejor manera un plato que, en su esencia, ya es muy destacable. Un plato que se mantiene desde el primer día por aclamación popular.Mónica nos habla de los vinos como si fueran sus hijos. Nos recomienda uno que ha incorporado no hace mucho: La Roca del Crit, de la bodega Gallina de Piel (en homenaje a Johan Cruyff). David Seijas, sumiller de El Bulli durante muchos años, de vez en cuando, cuando necesitaba desestresarse, cogía la bicicleta para ir a una roca de la cala Montjoi a dar un grito. Volvía como nuevo, y de ahí el nombre de este vino del 2022. Este enamorado del vino pudo cumplir su sueño de crear uno propio.El arroz, una de las grandes especialidades

Continuamos el ágape con una lubina a la meunière en su punto justo de cocción y uno de sus grandes especialidades: el arroz. El nuestro fue de sepia y gambas de Roses. Después de rematarlo, entendemos perfectamente por qué es uno de los platos más demandados por los clientes habituales. El helado de vainilla con nueces de macadamia y un chorrito de garnacha dulce Puig de les Guilles fueron los responsables de cerrar una comida extraordinaria. Lo que iba a ser un día de tramontana con rachas de hasta cien kilómetros por hora se convirtió en una comida que recordaremos durante mucho tiempo por la calidad de la comida y por la bonhomía y el saber hacer de Alexandre y Mónica.El día invita a tener una conversación larga; no apetece mucho salir a la calle, y las historias que nos cuentan dan para más de una crónica. Vínculo es familia, Cadaqués, gastronomía, las sobremesas... y, como dicen Alexandre y Mónica: “El vínculo se tiene y, si no, se genera”. Nosotros con ellos ya lo tenemos; ahora os toca a vosotros.