Una familia, un mundo

1999-2026: los dos eclipses y el accidente aéreo de la familia Morgan

Entre veinte y veinticinco miembros de este clan galés se reunirán en el puerto de Pollença para vivir el espectáculo del cielo, como hicieron hace veintisiete años en St. Davids

Fotografía del encuentro familiar de los Morgan, en 1999, en Gales para ver el eclipse total de sol que, finalmente, las nubes les ocultaron.
07/08/2026 - 07:00 h.
5 min

LondresEn 1999, coincidiendo con el eclipse total de sol visible en una pequeña franja del Reino Unido –el primero en más de siete décadas–, la familia Morgan se reunió en St. Davids, en el condado galés de Pembrokeshire. Entre los asistentes, había algunos parientes de edad avanzada que recordaban el eclipse de 1927. "Pero, como ocurre a menudo en el Reino Unido, las nubes nos impidieron ver el espectáculo. A pesar de ello, el recuerdo más vívido no es el del eclipse perdido, sino el del reencuentro familiar".

Unos cincuenta miembros del mismo clan se habían reunido a las puertas del nuevo milenio. La fotografía del álbum familiar que pueden ver acompañando esta información da fe de ello y mantiene vivo "el valor de aquella celebración", dice Rhys Morgan, de 51 años, y vecino de este corresponsal. Físico de formación, Rhys es director de proyectos estratégicos de competencias e inclusión de la Royal Academy of Engineering.

Más de un cuarto de siglo después, los Morgan tienen otra cita con el cielo este verano. Para ver el eclipse total de sol del 12 de agosto, que se podrá apreciar desde una amplia zona de la península Ibérica y las Baleares. Entre veinte y veinticinco familiares viajarán al puerto de Pollença con esta excusa. "Lo que cuenta, sin embargo, es la reunión familiar", puntualiza Rhys. Una reunión, en todo caso, que es ya casi una costumbre familiar que celebran cada dos años. En 2024, la hicieron en Portugal.

"Me apasionan los eclipses –añade Rhys–, así que, cuando supe que el próximo eclipse total de sol en Europa atravesaría España, dije a mi familia: «Tenemos que aprovechar las próximas vacaciones y tenemos que hacerlas en España para verlo»." En principio, la reunión debía ser en el norte de la península: Asturias, Santander, quizás Galicia. "Pero con las famosas nubes y la niebla del norte también nos preocupaba que, otra vez, perdiéramos la oportunidad de verlo. Y, además, encontrar una casa para un grupo tan grande no ha sido fácil. Al fin y al cabo, hemos acabado en Mallorca".

El primer vuelo

La relación de los Morgan con España no es nueva. Viajaron allí por primera vez –y casi última– en 1978, para pasar una semana en Fuengirola (Costa del Sol). Rhys, el más pequeño de los hermanos, tenía entonces 4 años. Uno de sus recuerdos más vivos, prácticamente el único, es el de la Fanta de naranja y de limón: "Aquí no había, y fue todo un descubrimiento". Fue con los padres, Bob y Elaine, y los otros tres hermanos: David (13 años entonces), Eluned –hasta el pasado mes de mayo, primera ministra del País de Gales–(11 años) y Philip, de 9. Los cuatro, las parejas y los hijos se encontrarán en Pollença. Unos irán desde Gales, otros desde Londres y otros desde Kenia. Los padres, desgraciadamente, han fallecido.

Bob Morgan era sacerdote anglicano. "No teníamos mucho dinero, la Iglesia de Gales no pagaba muy bien a sus capellanes. Y para ir de vacaciones, intercambiábamos una semana nuestra casa con la de otra familia". Pero en 1978, los planes para ir a Bournemouth se frustraron. "De repente, mi padre se encontró que no tenía dónde llevar a la familia de vacaciones."

Imagen del estado en que quedó el avión privado en el que volaban los Morgan, el 26 de agosto de 1978.
Otro aspecto del estado en que quedó el avión en el que volaban los Morgan el 26 de agosto de 1978.

El azar empezó a lanzar sus dados. Una chica del coro de la iglesia a cargo de Bob Morgan, Lesley Withard, amante del empresario Norman Harvey, propietario de estaciones de servicio en Gales, les ofreció ir con ellos dos a la Costa del Sol. El alojamiento y el viaje eran gratis. Volaron desde Cardiff a Málaga en el avión privado del empresario, un Cessna 421B Golden Eagle II, matrícula G-BAEI. El mismo Harvey lo pilotaba. Los motivos de la conversación familiar han sido siempre las dudas morales del padre, en tanto que religioso: ¿Debía aceptar el ofrecimiento de un hombre que cometía adulterio? Repasando aquella vivencia, Rhys hace un poco de broma mientras detalla qué pasó en el vuelo de regreso de Andalucía a Cardiff: "¿Dios nos quiso castigar?".

Como mínimo, les dio un buen susto. El sábado 26 de agosto de 1978, el Cessna despegó de Málaga con normalidad. Y después de cruzar prácticamente toda la Península, el piloto quiso aterrizar en Bilbao, donde debía repostar para continuar hasta Gales. Pero la niebla y las nubes bajas complicaron la aproximación a Sondika. Harvey lo intentó tres veces, de acuerdo con el informe oficial del accidente. El altímetro marcaba la altitud sobre el nivel del mar, pero la niebla impidió ver los acantilados de la costa, prácticamente de frente. Por suerte, se abrió un claro y cuando el piloto vio que iban de frente, remonta. Pero con los flaps desplegados y el tren de aterrizaje preparado, el avión entró en pérdida y se estrelló en los terrenos del club de golf de Punta Galea.

Los ocho ocupantes, los seis Morgan, el piloto y la chica del coro, escaparon milagrosamente de la muerte. El empresario y Rhys fueron los que sufrieron lesiones más graves. "Como el avión era pequeño, y volábamos con mucho equipaje, yo viajaba sentado en las rodillas de mi padre. Mi cuerpo quizás le evitó más daños. Pero yo me podía haber roto la médula espinal." Rhys pasó doce semanas en el hospital de Basurto, con su madre, que se quedó con él mientras se recuperaba de la rotura de un par de vértebras.

El lehendakari Imanol Pradales, a la derecha, recibe a la jefa del gobierno galés, Eluned Morgan, en el palacio de Ajuria Enea de Vitoria en una imagen de enero de 2026.

A principios de este año, aún como primera ministra de Gales, Eluned Morgan viajó oficialmente al País Vasco, donde se entrevistó con el lehendakari, Imanol Pradales. En el capítulo privado de la visita, Morgan volvió al campo de golf de Punta Galea y también al hospital de Basurto, para rememorar y agradecer la ayuda que recibieron entonces, como muchos años antes habían hecho ya con sus padres. En 2028, las futuras vacaciones familiares ya tienen destino: el País Vasco. "Para conmemorar el accidente, y para agradecer que todavía estamos vivos, cincuenta años después", remata Rhys.

Otra historia, en este caso mucho más desgraciada, es la del empresario Norman Harvey. A raíz del susto del País Vasco dejó de pilotar aviones de hélice y se compró uno de reacción. Pilotándolo, en otro accidente, se mató.

stats