Dentro del edificio más privado de Antoni Gaudí
El convento de las Teresianas se mantiene ajeno a los turistas, pero está previsto que abra sus puertas durante el Año Gaudí
BarcelonaEs el edificio de Gaudí más ajeno a los turistas: el convento de las Teresianas, en el barrio de Sarrià de Barcelona, se mantiene como lugar de recogimiento. "Es muy austero, pero es muy bonito", afirma Asun, una religiosa de la congregación de Santa Teresa de Jesús que ha vivido allí la mayor parte de su vida, desde que acudió a la escuela y estuvo interna. Para Asun, el convento, que sale en todas las monografías de Gaudí, es sencillamente "casa". Lo dice con orgullo mientras recibe a una cincuentena de periodistas que cubren la presentación de las líneas programáticas del Año Gaudí. Y qué casa, con la famosa sucesión de unos arcos parabólicos estrechos de la primera planta y la sorpresa de dos pequeños bosques de columnas en uno y otro extremo.
El convento de las Teresianas se remonta a finales de la década de 1880. Gaudí se hizo cargo del proyecto cuando ya se habían construido los cimientos de un proyecto anterior. Como decía Asun, la austeridad fue un requisito, reflejo del voto de pobreza de la congregación, así que Gaudí utilizó materiales humildes, concretamente, ladrillos y piedra triturada. Pero no se ahorró que la luz natural entrase hasta el último rincón del edificio, gracias a unos patios y una galería que recuerda a un claustro. Incluso en días rufoles como éste, la luz baña los interiores sobradamente.
En la zona alta de Barcelona se encuentran los edificios de Gaudí menos conocidos. Además del convento, se encuentran los pabellones de la finca Güell, construidos justo antes del convento, conocidos por el dragón gigantesco de la valla de entrada. De los dos edificios es accesible la casa del guarda, después de las obras de restauración llevadas a cabo por la UB con la ayuda del Ayuntamiento de Barcelona. En otoño tienen previsto empezar la restauración del dragón, gracias a una aportación del World Monuments Fund (WMF). Aún no hay fecha para la restauración del otro pabellón, que realizaba las funciones de caballerizas. Llama la atención la sencillez del interior respecto al aire exótico y al mismo tiempo historicista de las fachadas y las cúpulas, pioneras en la obra de Gaudí en cuanto al uso de quebradizo. El tercero de estos edificios es la torre de Bellesguard (1900-1909), construida donde estaba la antigua residencia de Martí el Humano. Bajo las arcadas de la buhardilla, es inevitable pensar en un hilo que une los tres edificios y cómo Gaudí se nutrió de sus conocimientos históricos.
Contra las leyendas que rodean a Gaudí
Esta nueva presentación del Año Gaudí se ha celebrado en la Escuela de Arquitectura de la UPC, que acoge la Cátedra Gaudí desde mediados de los años 50. "En sus orígenes, la misión principal de la cátedra fue el estudio y catalogación del valioso material de archivo académico que se conserva en esta escuela7 el impulso que dieron los maestros de obra de esa época, acogió los primeros estudios de arquitectura en Lonja", recuerda Elena Fernández Salas, vicerrectora de Arquitectura y Desarrollo Sostenible de la UPC. "El hecho de que esta fecha fuera próxima al primer centenario del nacimiento de Antoni Gaudí, unido a la creciente proyección internacional de su figura, que promovió la primera exposición de un arquitecto en el MoMA en ese momento, explica que el centro adoptara el nombre de Cátedra Gaudí", dice. Así, la investigación y la difusión académica y científica de la obra de Gaudí, así como la salvaguarda de sus obras, se convirtió en una de las principales misiones de la cátedra, que ahora tiene nuevos desafíos por delante.
"De la misma manera que la Cátedra Gaudí fue necesaria en 1956 para contrarrestar el efecto de los detractores del arquitecto, esta cátedra sigue siendo hoy más necesaria que nunca. Las circunstancias han cambiado, pero no necesariamente a mejor. artística de la obra del arquitecto y del personaje orientada exclusivamente a su conversión en reclamo turístico y valor de consumo cultural", asegura Fernández, que subraya que la misión de la entidad sigue siendo "estudiar, conocer, difundir y preservar la figura de Antoni Gaudí, reivindicando el carácter profundamente científico de su obra y desmontando algunas de las
En el campo de las actividades académicas, algunos de los platos fuertes serán, cómo se hizo público en octubre de 2025, un congreso científico internacional que se celebrará en la Pedrera del 22 al 25 de octubre y la aparición de una revista científica dedicada al arquitecto. "Sabemos quién es Gaudí, pero en realidad no le conocemos, por lo que todavía hay que hacer nuevas aportaciones cien años después de su muerte", afirma el comisario del Año Gaudí, Galdric Santana. Para Santana, Gaudí fue un pionero de la arquitectura sostenible y la economía circular. "Si usáramos el sistema de cisternas y de recogida de agua que planteaba Gaudí, aprovecharíamos las grandes lluvias de estos días y evitaríamos las sequías intermitentes que sufrimos", dice Santana.
También dentro del acto de este miércoles, Mediapro Xperiences ha presentado un adelanto de la exposición inmersiva sobre el proyecto de una fuente monumental en la plaza Catalunya que Gaudí diseñó en 1877 durante su etapa de estudiante. Se podrá ver durante el último trimestre del año en un espacio de más de 1.000 m2 que no han hecho público. El proyecto de la fuente monumental es fruto de una disputa de Gaudí con sus profesores, porque le suspendieron por haber terminado un ejercicio anterior en casa. Los estudiantes debían realizar los ejercicios en clase para que los profesores vieran que nadie les ayudaba. Gaudí diseñó la fuente como una especie de examen de recuperación demostrando que podía realizar un proyecto en sólo uno o dos días. El tribunal le elogió, pero le puso un notable y no un excelente por los hechos anteriores. Así, con el título de Código Gaudí, el público podrá descubrir por primera vez la volumetría de la fuente mediante unas gafas 3D. "Es como entrar en una catedral de agua —dice Santana—. Construirla sería un revulsivo y nos arreglaría la plaza de Catalunya".
Los actos de este miércoles han terminado en la Casa Batlló, que tiene previsto un estudio botánico inédito del edificio y una obra de teatro musical inspirada en la infancia del arquitecto.
Un concierto de Jordi Savall en la Torre de Bellesguard
Como se hizo público en octubre, el programa del Año Gaudí incluirá cuatro grandes exposiciones, dos de las cuales serán las de Santana en el Museo de Historia de Cataluña en otoño, que también podrá verse en Corea y Japón, y la de Mediapro Xperiences. Asimismo, la Generalitat ha hecho públicas una treintena de actividades en su agenda cultural, entre ellas una exposición de originales de Gaudí en el Museo de Reus (hasta el 31 de marzo) y la bendición e inauguración de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia durante el mes de junio. El programa también incluye más exposiciones en Cataluña y las cuatro ciudades fuera de Cataluña donde existen edificios de Gaudí: Palma, León, Astorga y Comillas. Entre las catalanas hay La cuna de la arquitectura moderna en Cataluña (1872-1962), en el edificio histórico de la Universidad de Barcelona (del 3 de abril al 31 de diciembre), y La Sagrada Familia y Barcelona, 144 años de camino compartido, que acogerá el Palau Robert del 27 de abril al 31 de julio y estará basada en una cronología compartida entre la basílica y la ciudad que le ha visto crecer a lo largo de varias generaciones.
Más adelante, el 10 de junio abrirá sus puertas la renovación del espacio inmersivo Gaudí Centre de Reus; Jordi Savall dará un concierto en la Torre de Bellesguard en septiembre y, a partir del 1 de octubre, el MNAC presentará un conjunto de obras inéditas de Gaudí procedentes de los almacenes del Ayuntamiento de Barcelona, después de una búsqueda previa y de una intervención de conservación y puesta a punto. Además, la muestra incluirá una selección de trabajos que han ingresado recientemente en el museo y que permiten establecer reflejos y analogías con la obra de Gaudí. Y, por otra parte, en el campo de la conservación, la Casa Vicens inaugurará el 16 de noviembre la restauración del fumador, que recuperará el color azul original.
El Año Gaudí es una de las conmemoraciones oficiales de la Generalitat de Cataluña para este año 2026, y el departamento de Cultura destina 6,5 millones de euros. La efeméride también ha sido declarada como Evento de Especial Interés Público (EEIP) por parte del ministerio de Cultura español, por lo que las empresas privadas que quieran colaborar obtendrán beneficios fiscales, con el objetivo de fomentar la colaboración público-privada. El EEIP Gaudí 2026 lo gestiona la Universidad Politécnica de Cataluña BarcelonaTech (UPC).