Arte

La experimentación cromática de Teresa Vall Palou seduce el sur de Madrid

El centro de arte contemporáneo CEART de Fuenlabrada organiza una gran exposición sobre la pintura de la artista leridana

19/04/2026

Fuenlabrada (Madrid)Una "explosión de color" en catorce metros de tela da la bienvenida a la gran exposición dedicada a la pintura de Teresa Vall Palou (Lleida, 1951). Más de sesenta obras de la artista leridana, prácticamente todas de gran formato, han sido desde finales de febrero –y aún lo serán hasta principios de mayo– el plato fuerte de la programación del Centro de Arte Tomás y Valiente (CEART) de Fuenlabrada. Situado a unos 20 kilómetros de los principales museos del corazón de Madrid, el CEART es "un centro de referencia para el sur de la Comunidad", con una trayectoria relevante en el ámbito museográfico enfocado al arte contemporáneo. "Muchísimos artistas catalanes han hecho su primera gran exposición aquí en lugar de Madrid", explica a el ARA el responsable de arte del CEART, Juan Carlos Moya, rodeado de las principales composiciones de los últimos diez años de producción artística de Vall Palou, agrupados bajo el título Atmósferas cromáticas.

Los 700 m2 de la sala principal, que ofrecen ahora al visitante la experimentación con el color y la forma de Vall Palou, ya habían acogido previamente la obra de referentes de artistas catalanes como Antoni Tàpies, Joan Miró, Joan Brossa y Antoni Pitxot. Y también de artistas internacionales como Paula Rego y Sebastião Salgado. Inicialmente, este rosario de nombres reconocidos hizo dudar a Moya ante la propuesta de la galería Miguel Marcos para que apostaran por la artista leridana. "Ella ha ido pintando en los últimos sesenta años, pero en la opacidad más absoluta", relata el responsable del CEART que, después de estudiar a la artista en profundidad concluyó que "toda la idiosincrasia artística, social y cognitiva" de Vall Palou encajaba con los "valores" del centro.

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Aunque hace décadas que la pintora produce tanto pintura como escultura o cerámica, el CEART ha descartado hacer una retrospectiva de la artista leridana y propone un recorrido únicamente por su obra más reciente. "Para nosotros era importante decir que está viva, y que está así de fuerte y de potente trabajando", reivindica Moya, que ha constatado que, en las ocho semanas que lleva en sala, la obra de Vall Palou ha conectado mucho con el público y, especialmente, con la mirada de los jóvenes, de veinte y treinta años, seducidos por la "libertad creativa del color y de la forma" de la artista.

"Inconsciencia consciente"

De la combinación cromática de tonos rojizos de la entrada, el recorrido expositivo transita por otras tonalidades más sombrías y combina composiciones en las que se superponen capas de pintura que "desbordan" los lienzos de dos metros con otras que dan espacio al blanco. Destacan las composiciones de manchas que el artista ha dejado que se expandan en la tela en una apuesta, según define Moya, por la "inconsciencia consciente". En unos casos, una atmósfera de color translúcido y difuminado rodea la forma pintada por Vall Palou. "Ella sabe qué quiere, pero deja licuadas las veladuras para que cuando se evapore [la pintura] el azar intervenga", describe. Si bien la exposición presenta al artista como alguien que no ha trabajado amparada en ninguna corriente artística, sí que la sitúa con puntos de contacto con la abstracción y la obra de Pollock, Rothko y Morris Louis.