Arte

Mientras Patti Smith reza, la Bienal de Arte de Venecia se desata

La austríaca Florentina Holzinger y la danesa Maja Malou Lyse conjugan radicalidad, crítica ambiental, erotismo y toques de humor

'Seaworld Venice', de Florentina Holzinger
07/05/2026
4 min

VeneciaDonde Dios invita, todos tienen lugar. Patti Smith, que aún canta que Jesús murió por los pecados de alguien, pero no por los de ella, ahora glosa la virginidad de la Virgen María en un poema que se puede escuchar en el pabellón vaticano de la Bienal de Arte de Venecia. Para escuchar a Smith, y a una veintena de artistas más, entre los que se encuentran Brian Eno, FKA Twigs, Dev Hynes, Terry Riley y Jim Jarmusch, hay que alejarse del centro de Venecia e ir al paradisíaco Jardín Místico de los carmelitas de Venecia, uno de los rincones menos concurridos de la ciudad, justo detrás de la estación de tren. El viaje, a pesar de la lluvia de estos días, vale la pena. La propuesta es del comisario estrella Hans Ulrich Obrist, lleva por título El oído es el ojo del alma yestá inspirada en Hildegarda de Bingen, la gran mística, científica, compositora del siglo XII. El personal del pabellón reparte auriculares en la entrada, y la visita consiste en recorrer el jardín en silencio escuchando la veintena de obras, entre las cuales hay también de músicos que profundizan en la espiritualidad como Meredith Monk, Kali Malone y Charlemagne Palestine.

La voz de Patti Smith comienza a sonar en una pequeña capilla donde hay una imagen de la Virgen María. El pabellón vaticano, por cierto, tiene otra parte en la iglesia donde se instalaron durante la pasada Bienal de Arquitectura, la de Santa Maria Ausiliatrice, donde aún se puede ver la intervención que llevaron a cabo la arquitecta mexicana Tatiana Bilbao y los catalanes Maio, que vuelven a estar en la Bienal con el proyecto de un monasterio en Alemania. Uno de los platos fuertes de esta otra parte es el material de trabajo de un proyecto de Alexander Kluge sobre Hildegarda de Bingen que se quedó en el cajón.

Florentina Holzinger durante su performance en el pabellón austriaco de la 61ª Bienal de Arte de Venecia.

En el otro extremo del pabellón Vaticano, las mujeres de dos de los pabellones destacados de esta edición interpelan al público como un puñetazo. En el pabellón de Austria, la radical Florentina Holzinger, que ha agotado entradas en la próxima edición del Festival Grec de Barcelona, abre el recorrido con el lema "Vivo en tus meados". Es la primera vez que lleva su investigación sobre el agua a un contexto expositivo, y lo hace en un parque temático sui generis bautizado como Seaworld Venice. En Venecia, que corre el peligro de hundirse, ha dispuesto un lavabo portátil para que los visitantes puedan contribuir a su obra con la orina, que va a una sala cerrada inundada que representa una depuradora de aguas residuales. Una mujer desnuda sumergida en un tanque de agua y otra haciendo contorsiones evocan criaturas acuáticas míticas. Una moto de agua recuerda los estragos del turismo, mientras tres mujeres más, también desnudas, se suben a un monumento inspirado en los antiguos veletas de las catedrales, que se usaban para predecir el tiempo, ahora convertido en una Deposición de Cristo rotatoria y liderada por mujeres. La misma Holzinger se ha subido estos días a una grúa que hay en el exterior para tocar una campana con la que recrea una alarma de la inundación inminente de Venecia. Ella misma hace de batall. Para Florentina Holzinger, la desnudez es una señal de empoderamiento.

El monumento 'Seaworld Venice', de Florentina Holzinger, inspirado en los veletas de las catedrales.

En el pabellón danés, Maja Malou Lyse, con Chus Martínez como comisaria, subvierte el imaginario del porno a partir de la tesis según la cual mirar porno con gafas de realidad aumentada mejora la calidad del semen. En unos vídeos cargados de humor, cuatro actores de cine para adultos se apropian de un laboratorio. Otra pata del proyecto son las filmaciones de unas carreras de universitarios vestidos de espermatozoides para burlarse de la pérdida de calidad del esperma. Estos últimos son científicos seguidores de la bióloga experta en fertilidad Shanna Swain, que asegura que el esperma es codependiente de los microplásticos. "Todos coinciden en este universo de ficción y de ciencia, y también de entretenimiento, porque el interés que Maja Malou Lyse tiene por el porno es muy similar al interés que podían tener Calder o Picasso por el circo: esta clase de pertenencia al entretenimiento capitalista, pero sin pertenecer a la sociedad; al mismo tiempo que están dentro, no están dentro", afirma Chus Martínez. "No es una película sobre el porno, es con el porno, de manera que no tenemos ninguna sensación de estar fuera, sino que estamos dentro con ellas", advierte.

Una de las protagonistas de la obra 'Things to come'.

Por otro lado, para Martínez, el pabellón danés, que lleva por título Things to come –un juego de palabras que se puede traducir como Cosas por escurrirse–, es un desafío al conservadurismo y la autocensura crecientes en el mundo del arte. "Ha desaparecido la celebración de muchas cosas que son muy conflictivas a muchos niveles y que están en el espacio público. Esto también tiene que ver con cómo nos hemos ido adaptando al hecho de que sabemos que muchos de los consumidores de cultura son del Oriente Medio rico, y nos hemos ido adaptando a aquella mirada que te va autocensurando y que hace que no lo muestres porque los incomodará", dice Martínez.

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