Javier Calvo y Javier Ambrossi firman el fenómeno cinematográfico del año
Tan inspirada como irregular, 'La bola negra' confirma la capacidad de los Javis para conectar con públicos mayoritarios desde inquietudes que hasta hace no mucho eran marginales
'La bola negra'
- Dirección: Javier Ambrossi y Javier Calvo. Guion: Javier Ambrossi y Javier Calvo a partir de las obras de Alberto Conejero y Federico García Lorca.
- 155 minutos. España y Francia (2026).
- Con Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeu, Carlos González y Penélope Cruz.
¿Se puede hacer una película alrededor de Lorca sin Lorca? El segundo largo de Javier Calvo y Javier Ambrossi parece que se plantea, al inicio, desde esta paradoja surgida de la necesidad de convertir la ausencia del poeta asesinado en un fuera de campo significativo. La bola negra entrelaza tres historias, la que adapta la pieza homónima inacabada del granadino, situada en 1932; la que se inspira en La piedra oscura, de Alberto Conejero, con quien fue amante de Lorca, Rafael Rodríguez Rapún, como protagonista, que tiene lugar en el año 1937; y la que, ambientada en 2017, reconstruye algunos elementos del pasado de la mano de un joven historiador que busca desenterrar secretos familiares. Los Javis filman así un ambicioso fresco histórico en el que se reivindica una genealogía queer con la Guerra Civil como marco condicionante de la experiencia gay. Para hacer patente cómo, a pesar de la obsesión de los fascistas por eliminar a Federico García Lorca incluso físicamente de la memoria colectiva, su legado sigue vivo a través de generaciones y países.
La bola negra recoge el gusto por las narraciones expansivas y entrelazadas de un dúo creativo forjado sobre todo en las series televisivas. La espléndida escena con Penélope Cruz o el protagonismo de Guitarricadelafuente evidencian el buen ojo de los Javis para las estrellas pop. Y su apuesta sin complejos por el melodrama sintoniza con las narrativas emocionales que tan bien funcionan en Hollywood. Pero el filme también tiene problemas. Una cosa es recordar que el deseo no entiende de política y la otra presentar a los soldados fascistas desde una perspectiva banalmente erotizada. La estructura recurrente de investigación alrededor de un enigma y la obsesión por atar cabos acaba borrando cualquier vestigio de misterio, hasta el punto de que incluso los Javis renuncian a la opción de mantener a Lorca fuera de campo. Y queda en el aire la pregunta de si el escritor andaluz hubiera conectado con la plasmación final de su concepción poética del más allá.