“No se ha explicado lo suficiente que el segundo autor más importante de la literatura española es gay”
Javier Ambrosi y Javier Calvo estrenan en Cannes el melodrama lorquiano en tres actos 'La bola negra'
Enviado especial a CannesEn el último poema de los Sonetos del amor oscuro, Federico García Lorca escribió: “Tú nunca entenderás lo que te quiero / porque duermes en mí y estás dormido”. A Javier Calvo, la mitad alta del dúo artístico conocido como los Javis, le llamó especialmente la letra o final de dormido. “Lo leí de adolescente y pensé que era una errata, pero no, decía dormido, no dormida, y se refería a un hombre –explica–. Pero en los libros de texto de la escuela se omitía que Lorca era gay, como si fuera una vergüenza o como si no fuera importante para explicar quién era. Y hay que recordar que fue asesinado, entre otras cosas, por ser homosexual. No se ha explicado lo suficiente que el segundo autor más importante de la literatura española es gay, y tampoco de qué dolor y qué herida venía su obra”.
Tampoco es que los Javis hablen exactamente de la homosexualidad de Lorca en la película que han presentado este jueves en el Festival de Cannes, o al menos no directamente. La bola negra es un canto al derecho de amar con libertad que entrelaza tres historias situadas en España en diferentes épocas: la Granada de 1932, un campamento militar franquista en la Cantabria de 1937 y el Madrid de 2017. Javier Ambrossi y Javier Calvo firman su película más ambiciosa, un melodrama histórico que parte del imaginario lorquiano para construir una saga transgeneracional sobre sexualidades disidentes y afectos reprimidos. Con una dirección más académica que en la serie La mesías, los Javis se acercan a los códigos del cine de prestigio europeo en una película consciente, a veces demasiado, de su propia importancia.
La bola negra nació a partir de una obra del dramaturgo Alberto Conejero, La piedra oscura, que protagonizan un joven soldado del bando fascista y el teniente republicano Rafael Rodríguez Rapún, examante de Federico García Lorca a quien el ejército de Franco ejecutó un año después de la muerte del poeta. La historia de deseo reprimido y autodescubrimiento del soldado es el centro de la película de los Javis, que va y viene de este relato al del nieto del soldado, y también al de un joven granadino a quien deniegan la solicitud de hacerse socio de un casino por su homosexualidad; es decir, la obra inédita de Lorca "La bola negra", de la que solo se conservan las primeras cuatro páginas pero que los Javis osan continuar. Lorca, en realidad, solo aparece en una escena, donde él y Rodríguez Rapún hablan con preocupación del futuro y de, precisamente, "La bola negra", una obra que Lorca dice que ha escrito para ayudar a los jóvenes homosexuales. “Para que no acaben como tú y como yo”, remata el poeta.
Dos directores homosexuales que no callarán
La película de los Javis comparte esta naturaleza reivindicativa. “Queríamos hablar de diversas maneras de enfrentarse al hecho de ser homosexual, desde la imposibilidad de verbalizarlo en 1932 hasta un presente en el que ya somos libres –explica Ambrossi–. Es un salto muy grande, pero hay un agujero enorme en medio y falta una construcción en común del relato colectivo gay. Hemos pasado de estar prohibidos y amenazados de muerte a la libertad absoluta sin que nadie pida perdón ni explique qué pasaba antes, de quién era la culpa y quién nos ha apoyado para que las cosas cambien”. Para los directores, estrenar La bola negra en Cannes lanza un mensaje político evidente. “A todos los que quieren que demos un paso atrás, les digo que no nos harán callar: esta noche estrenamos en la competición del Festival de Cannes una película de dos directores homosexuales con tres protagonistas homosexuales, y es una película grande, lo más grande que puedes hacer en España y que apela al gran público”, dicen.
Con el film se estrena como actor Álvaro Lafuente Calvo, Guitarricadelafuente para la música, que hace un debut simplemente correcto como el soldado franquista, acompañado de un Miguel Bernardeau que interpreta Rodríguez Rapún con aquella gravedad tan habitual de los dramas históricos, que contrasta con el naturalismo de Carlos González, un actor que ya había colaborado con los Javis en Maricón perdido y Veneno y aquí aporta frescura con su interpretación del nieto homosexual de Rodríguez Rapún; libre, sí, pero también perdido y con una relación tempestuosa con la madre que interpreta una Lola Dueñas pasada de vueltas. “Los personajes de Carlos y Lola son España, siempre culpándose de todo los unos a los otros y sin ponerse de acuerdo con el pasado –dice Ambrossi–. Su incomunicación tiene que ver con el dolor y el odio heredados, la bola negra que todos llevan dentro, porque lo que no está resuelto se perpetüa, y solo cuando se cuentan la verdad entienden que en aquella familia nadie tuvo la culpa de nada y todos hicieron lo que pudieron”.
De Penélope Cruz cabaretera a Glenn Close hispanista
Aunque en papeles secundarios, también destaca en La bola negra de español a Alemania para trabajar con ella mientras rodaba la nueva entrega deLa presencia de Glenn Close es todavía más breve, pero tiene la gracia de verla hablar en castellano y hacer de una hispanista especialista en Lorca y claramente inspirada en Ian Gibson. “Glenn era muy fan de La mesías y en su día nos escribió un e-mail para explicarnos que le había gustado mucho y que quería trabajar con nosotros –dice Calvo–. Y como estábamos con el guion y apareció este personaje, le propusimos hacerlo, y ella aceptó con la condición de hacerlo en español, para que fuera un reto. Así que le enviamos una coach de español a Alemania para trabajar con ella mientras rodaba la nueva entrega de Los juegos del hambre”.