Prehistòria

El entierro de una niña de hace 10.000 años indica que era considerada un miembro de pleno derecho de la comunidad

El bebé no tenía ni dos meses de vida y se lo enterró en una cueva del nordeste de Italia

BarcelonaHace unos 10.000 años, un grupo de hombres y mujeres enterró en una cueva de Liguria, en el nordeste de Italia, a un bebé que no tenía ni dos meses de vida. Era una niña y la sepultaron envuelta en un sudario y con ornamentos de concha. Es la sepultura de un bebé de sexo femenino más antigua que se ha exhumado hasta ahora en Europa, y revela muchos detalles sobre cuál podría ser el papel de los bebés en las sociedades de cazadores-recolectores del Mesolítico.

La niña, a la que han bautizado con el nombre de Neve por un río de la región, es bastante excepcional porque pocos restos de niños tan pequeños sobreviven tanto tiempo. Además, contenía suficiente ADN como para analizarlo. El cuidado con el que fue enterrada revela que los bebés, también si eran niñas, tenían personalidad dentro del grupo, es decir, eran considerados como miembros de pleno derecho de la comunidad. Los científicos no pueden afirmar que niños y niñas tuvieran un trato igualitario, pero todo indica que sí. Además, cada vez hay más pruebas de que las sociedades cazadoras-recolectoras eran bastante igualitarias. Uno de los otros entierros conocidos de bebés se encontró en Alaska. Era también una niña y había sido enterrada igualmente con cuidado y con ornamentos.

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Stefano Benazzi, profesor de antropología física del departamento de Patrimonio Cultural de la Universidad de Bolonia, que ha analizado los restos de la niña, ha declarado al diario italiano La Repubblica que es un descubrimiento "único" porque se conocen muy pocos entierros de la época y porque el rito funerario concierne a un neonato "al que se había reconocido, al menos en apariencia, un trato respecto a los otros miembros de la comunidad".

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La cueva donde se descubrió a Neve es conocida como Arma Veirana y se ha hecho famosa entre los científicos que estudian la evolución humana. Fue en 2017 cuando se encontraron los restos de la criatura, pero hasta ahora no se habían completado los análisis de ADN. El equipo encontró unos sesenta ornamentos hechos con conchas marinas. La investigación ha sido publicada en la revista Scientific Reports.

Las conchas estaban bastante desgastadas, cosa que hace pensar que eran regalos de otros miembros de la comunidad. A partir del estudio de los restos, los investigadores no tan solo han podido reconstruir el perfil biológico de Neve, sino también algunas características de la madre. Por ejemplo, conocen su dieta: comía recursos terrestres pero no marinos y había sufrido algún estrés fisiológico durante el embarazo.