Un estudio adelanta 35.000 años la fecha de aparición de las primeras formas de escritura
La investigación concluye que los signos de 260 objetos del paleolítico tienen la misma complejidad que la escritura cuneiforme
BarcelonaUn estudio que publica PNAS, la revista de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, está a punto de dar la vuelta a la cronología hasta ahora aceptada sobre la aparición de las primeras formas de escritura. Según esta investigación, las primeras muestras de escritura habrían aparecido hace 40.000 años, grabadas por nuestros antepasados sobre objetos de piedra. Hasta ahora, las primeras muestras de escritura conocidas se situaban en torno al año 3000 antes de Cristo. Por tanto, el hallazgo avanza en 35.000 años el surgimiento de la escritura.
El equipo de investigadores formado por el lingüista Christian Bentz, de la Universidad de Saarland (Alemania), y la arqueóloga Ewa Dutkiewicz, del Museo de Prehistoria e Historia Antigua de Berlín, ha llegado a la conclusión de que los signos grabados en 260 objetos del paleolítico de escritura cuneiforme de la antigua civilización mesopotámica de hace unos 5.000 años. Los objetos, datados entre hace 34.000 y 45.000 años, se encontraron en el Jura de Suabia, una cordillera del suroeste de Alemania donde hay un conjunto de grutas y arte prehistórico que se considera patrimonio de la humanidad desde 2017.
Entre los objetos y puntos cuidadosamente grabados. Otro objeto es un plato de marfil de mamut hallado en el yacimiento de Geissenklösterle que representa un híbrido de humano y león y está decorado con líneas de puntos y muescas. Otro híbrido de humano y león procedente de la cueva de Hohlenstein-Stadel presenta muescas situadas a intervalos regulares a lo largo del brazo. Según Dutkiewicz y Bentz, las marcas tenían el propósito de comunicar información y grabar el pensamiento de los humanos que las realizaron. "Nuestra investigación está ayudando a revelar las propiedades estadísticas únicas, o impronta estadística, de estos sistemas de signos, que son precedentes de la escritura", explica Bentz.
"El Jura de Suabia no es la única región donde se han encontrado objetos con este tipo de signos –argumenta Dutkiewicz–. Hay innumerables herramientas y esculturas del paleolítico que lucen secuencias de signos intencionales". Los investigadores han visitado varios museos y yacimientos arqueológicos europeos para documentar signos de la edad de piedra. "Hay muchas secuencias de signos en artefactos, sólo hemos arañado la superficie", asegura Dutkiewicz.
Análisis por ordenador de más de 3.000 signos
Los investigadores realizaron un análisis asistido por ordenador de los más de 3.000 signos hallados en cerca de 260 objetos. El objetivo no era descubrir el significado de los signos, que no se ha descifrado. "Hay muchas teorías, pero de momento hay muy pocos datos empíricos sobre las características básicas y mensurables de los signos", explica Bentz, quien ha investigado las pautas y frecuencias de aspectos tangibles de los signos. Esto le ha permitido ver lo que los sistemas de signos tienen en común con sistemas posteriores.
La metodología del lingüista ha consistido en comparar estadísticas para descubrir los orígenes de la codificación de la información. "Nuestros análisis demuestran que estas secuencias de signos nada tienen que ver con los sistemas de escritura modernos, que representan lenguajes hablados y son caracterizados por información de alta densidad. En cambio, los signos de los objetos arqueológicos son repetidos frecuentemente: cruz, cruz, cruz, línea, línea, línea. Este tipo de repetición no es una palabra."
"Sin embargo, los hallazgos muestran que los cazadores recolectores del paleolítico desarrollaron un sistema de símbolos que tenía una densidad informativa que es estadísticamente comparable a las primeras tablas protocuneiformes de la antigua Mesopotamia, que llegaron 35.000 años después. Las secuencias repetitivas y los símbolos individuales se repiten a una tasa similar. "Las figuras exhiben una mayor densidad informativa que las herramientas", matiza Dutkiewicz.
A los investigadores les sorprendió especialmente la comparación entre los sistemas de signos y la escritura protocuneiforme. "Nuestra hipótesis inicial era que las primeras muestras de escritura protocuneiforme serían más similares a los sistemas de escritura actuales, debido a su relativa proximidad en el tiempo. Pero a medida que las estudiábamos, más evidente era que la escritura protocuneiforme era muy similar a los sistemas de signos paleolíticos", explica. Por tanto, la escritura no cambió mucho entre la antigua edad de piedra y el surgimiento de la escritura protocuneiforme.