La editora brasileña que solo publica libros en catalán
Beatriz Bittencourt fundó No Libros para establecer un diálogo entre la cultura catalana y los autores del Sur Global
BarcelonaBeatriz Bittencourt, conocida sencillamente como Bia, es una editora nacida en São Paulo, la capital económica de Brasil y ciudad más poblada del hemisferio sur. Antes de venir a vivir a Cataluña, trabajaba en el diario más influyente del país latinoamericano, Hoja de São Paulo. También regentaba una librería y colaboraba en Plana, un festival de literatura independiente. Con este bagaje aterrizó en Barcelona en 2018, movida por motivos personales. Nada más llegar fundó la editorial No Libros, con la voluntad de integrarse en la sociedad catalana a través de un proyecto que partía de la premisa de crear otras formas de circulación y producción del conocimiento. Antes de descubrir bien qué quería hacer, admite que editó obras variadas de autores diversos, en busca de un hilo conductor que diera sentido al conjunto de las publicaciones.
A medida que se familiarizaba con la ciudad y sus particularidades, Bittencourt tomó decisiones que determinaron la identidad actual de No Libros. Al conocer de cerca la situación de la lengua catalana, y al aprenderla, identificó un paralelismo con la realidad de idiomas indígenas, amazónicos y criollos, que también luchan por sobrevivir en contextos de minorización lingüística. “En el momento en que aprendes una lengua que tiene tantas resistencias y una sensación política tan intensa, si ya tienes un trasfondo de militancia, encuentras un canal”, explica Bittencourt, que entonces dio a su proyecto un sentido más concreto y coherente.
Desde entonces, las principales publicaciones de No Libros son El deseo de los otros, en que la antropóloga brasileña Hanna Limuljai desgrana la escucha de los sueños, una práctica ancestral de la tribu ianomami que compara con el psicoanálisis, y La tierra da, la tierra quiere, una disertación de Antônio Nêgo Bispo, nacido en una comunidad de esclavos liberados, primer alfabetizado de un linaje quilombola. Ambas obras, traducidas por Jèssica Cañagueral Pallarés, fueron originalmente editadas en portugués por Ubu Editora. Entre las próximas publicaciones, traducirá al catalán la obra del arqueólogo brasileño Eduardo Góes Neves, Durante los tiempos del equinoccio. Ocho mil años de historia en la Amazonia central, y la del joven escritor argentino Michel Nieva Ciencia-ficción capitalista, publicada en castellano por Anagrama. Es decir, No Libros continuará apostando por la publicación de autores latinoamericanos inéditos en catalán, que aportan una mirada crítica desde el Sur Global. Entre las obras ya publicadas también se encuentra el ensayo de una autora brasileña residente en Barcelona, Laura del Vecchio, que ha escrito la obra en catalán: Brunzzzit contra el colapso (2026).
Ubu Editora, con quien Bittencourt mantiene contacto desde que trabajaba en Brasil, continúa el legado de Cosac Naify, una histórica editorial brasileña especializada en pensamiento decolonial, no occidental y no hegemónico. El nombre de No Libros no es, como se podría pensar en un primer momento, una referencia al célebre cuadro de René Magritte. La negación del libro es toda una declaración de principios. Bittencourt quedó traumatizada cuando se enteró de que todos los libros de Cosac Naify que se habían quedado en el almacén sin vender tuvieron que quemarse una vez cerró la editorial, en 2015. Tres años después, No Libros nació como un acto de protesta por este despilfarro, y por eso imprime con técnicas sostenibles a pequeña escala. “Quiero publicar libros, no crear una multinacional”, reivindica Bittencourt. Su proyecto editorial es, en definitiva, la extensión de un firme compromiso para mostrar a la cultura catalana “otras maneras de percibir el mundo” y establecer diálogos con los autores del Sur Global que traduce y eventualmente llevará a Barcelona.
Laboratorios de traducción colectiva
Otra publicación original de Ubu que pronto editará No Libros es Vozes vegetáis (2021), coescrito por la antropóloga Karen Shiratori. En este caso, sin embargo, la preparación del libro se ha convertido en un laboratorio de traducción colectiva del portugués al catalán, impulsado en colaboración con el Institut Guimarães Rosa, el Instituto Camões, la Universitat Autònoma de Barcelona, la Universitat de Barcelona y la misma coautora del libro. Durante los encuentros mensuales, las participantes del laboratorio reciben asesoría de expertos universitarios, ponen en común sus propuestas y discuten los retos que presenta la traducción de la obra. El objetivo de la actividad es extensible al del proyecto editorial de Bittencourt: desarrollar una glosa que recopile toda una serie de palabras, ideas y conceptos empleados por autores latinoamericanos que parten de lenguajes y marcos intelectuales muy distantes del nuestro.