"¿Por qué los hijos acabamos haciendo lo que más odiamos de nuestros padres?"
'Shorts', de Lluís Llort, y 'Fúria', de Lluís Riera, son las dos novedades de septiembre de la veterana colección de novela negra crims.cat
BarcelonaLluís Llort ha esperado hasta los 60 años para debutar como autor de cuentos. Nacido en Barcelona en 1966, el periodista cultural y novelista de larga y fructífera trayectoria acaba de publicar Shorts (crims.cat), treinta y siete narraciones que "tienen la incomodidad como nexo común". "La incomodidad parece un sentimiento menor, pero está más presente en mí que muchos de los sentimientos que abundan en la novela negra, como la venganza y el odio", asegura el autor.
"Se gustaba tanto, que se follaría", comienza una de las narraciones, Discòrdia?. En otra muy breve, Biga Mortensen, un hombre se cuelga porque está convencido de que la vida ya no vale la pena, pero la vieja viga de madera que utiliza también pasa por un mal momento y se rompe. "Microrrelatos así pueden parecer un chiste, aunque tienen lecturas más profundas", admite el autor, que empezó en el libro "haciendo orden" en el ordenador poco después de haber ganado el premio L'H Confidencial con Demolició (crims.cat, 2024). "Había publicado cuentos en diez libros colectivos, y de estos solo he incluido la mitad en el libro –admite–. El resto son inéditos. Me lo he pasado muy bien escribiéndolos, sobre todo los que son más breves. Me gusta ir hacia la esencia de las historias que quiero contar".
Mientras no tiene una idea que le seduzca lo suficiente para una nueva novela, Llort empieza a prepararse para la jubilación. "Me quedan quince meses de trabajo, pero no sufráis, no soy de aquellos que cuando se retira empieza a escribir frenéticamente –avanza–. Me dedicaré a ir a mirar obras: en Barcelona se hacen constantemente". Vinculado al Avui desde 1986 –y, desde hace quince años, a El Punt Avui–, Llort descubrió la vocación literaria cuando ya había cumplido los treinta años. "Me habría gustado dedicarme a la música y había llegado a tocar en varios grupos, pero por culpa de un problema de sordera no fue posible –recuerda–. Entonces me puse a escribir. Y la primera novela que publiqué tenía como protagonista al líder de un grupo de rock que sufría una depresión".
Una novela sobre herencias tóxicas
La música es uno de los vínculos evidentes entre Shorts y Fúria, tercer libro de Lluís Riera (Artés, 1975), que publica crims.cat, una de las colecciones más veteranas de novela negra en catalán, con más de cien títulos y quince años de recorrido. "Aunque crecí en el Bages, vivo en Castelló d'Empúries desde hace años, donde me dedico a la educación social –explica–. Después de debutar con Contes bruts [Neopàtria, 2023] publiqué mi primera novela, L'Escorxador [crims.cat, 2024]". Igual que su predecesora, Fúria está ambientada en "la Cataluña profunda, que es como el white trash de los Estados Unidos, un territorio muy patriarcal, machista y homófobo, un lugar lleno de analfabetos emocionales absolutos".
Riera propone un viaje a la década de los noventa del siglo XX para narrar "una historia de amor entre dos adolescentes: la hija de una prostituta yonqui y un chico que lidera una banda de rock". La posibilidad de que la pareja se convierta en triángulo desencadena una serie de herencias latentes que cargan estos dos personajes y su círculo de amigos. "¿Por qué los hijos acabamos haciendo lo que más odiamos de nuestros padres? –se pregunta Riera–. Hay niños que nacen con heridas muy bestias y el dolor que llevan dentro acaba aflorando en algún momento. Fúria es una oda a los niños que han nacido con un perdigón en el ala. A lo largo de mi trayectoria profesional como educador social he podido comprobar cómo estos niños juegan con mucha desventaja, en la vida". Sin revelar si salva o condena a sus personajes, Lluís Riera asegura que los lectores que comiencen Fúria encontrarán una mezcla de "brutalidad y sensualidad": "A ratos se les revolverá el estómago. En otros momentos quizás sentirán una empatía exagerada hacia los protagonistas".