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Por fin un libro que hace sonreír (gracias)

Jordi Puntí, Miqui Otero e Irene Pujadas firman el libro de relatos 'Parece mentira' en Quaderns Crema

Miqui Otero, Irene Pujadas y Jordi Punti presentan 'Parece mentira'.
13/03/2026
3 min

BarcelonaSi los ves juntos ya te puedes imaginar cómo serían sus vermuts de fin de semana. Jordi Puntí, Miqui Otero e Irene Pujadas compartían una sección de radiocuentos en El suplemento de Cataluña Radio. El origen de la idea, que es de Puntí, tiene excusa literaria: al parecer, Paul Auster pidió a los oyentes de la Radio Nacional Pública estadounidense que enviaran sus historias y él, con el mínimo retoque, hacía un relato y lo leía en antena. La versión catalana del experimento se titulaba Parece mentira y se trataba de que los oyentes enviaran a la radio pública catalana anécdotas por WhatsApp de un minuto de duración, que los escritores tomarían su esencia y, como si fueran una máquina de hacer literatura, los convertirían en relatos.

Aquella sección, que tuvo una vida efímera, ahora la ha perpetuado Quaderns Crema en el libro de relatos Parece mentira. Los tres autores han dado el salto a sus respectivas editoriales —Miqui Otero incluso debuta en el cuento y en catalán— para publicar en la casa que más ha venerado la tradición del cuento con humor en catalán —sólo hay que citar a Monzó y Sergi Pàmies, que es quien lo hace el prólogo—. El resultado es un divertimento que tiene el atractivo de la buena literatura y la gracia de las miserias humanas: la batalla de alcaparras post cena de Navidad, un hombre que inscribe en una carrera a su mejor amigo (un perro), una relación olfativa a distancia, un atragantamiento con un anillo de compromiso... "Toda experiencia es literatura. "Siempre hay chicha", remacha Pujadas.

La materia prima de los cuentos son los malentendidos, la diferencia entre la forma en que uno piensa que ha pasado una cosa y cómo la ven los demás, la neurosis o el azar, "que en la ficción nos ordena el relato mientras que en la vida te destroza", dice Otero. "El libro es un mosaico de obsesiones actuales pasadas por la criba de nuestra mirada", describe el autor deOrquesta. Con la gracia de que "ves claramente desde qué altura nos miramos la vida", añade Puntí sobre las tres diferentes generaciones de los autores: en los cuentos de Pujadas hay "gente de 30 años en pleno ritual de paso o que busca su punto fuerte", en los de Otero hay muchos "tíos de mediana edad" liándola" y en los de Puntí "puedes ver este tipo en el futuro: están divorciados", bromean.

"Los cuentos son como patatas fritas o golosinas —dice Puntí—. Se empiezan y acaban rápido, pero hay un fondo con una voluntad literaria y estilística. Y, por acumulación, describen una época y un mundo". "Kafka decía que el cuento es el género ideal para un animal, porque siempre encontrará cómo salirse. Una novela quizás cambia tu manera de mirar el mundo, mientras que los cuentos se te quedan mirando para ver qué reacción tienes, qué te ha pasado de parecido", afirma Otero. Los tres aseguran que estos cuentos no son ejercicios de estilo, sino que forman parte de su corpus literario.

El grupo de Whats Mentideros compulsivos. Miqui Otero ve estas historias como "una invitación a la euforia de la narración". Se imagina "que estos relatos se explican en las cenas de amigos y hacen que cada uno explique sus anécdotas". Así que al final les pido su Parece mentira por imaginarnos en un vermut. Jordi Puntí hizo el Camino de Sant Jaume consiguiendo siempre los mejores sitios en los albergues, porque iba haciendo autostop. Miqui Otero una vez voló a Sevilla cuando el avión debía aterrizar en Santiago (una pequeña confusión del pelotón: SVQ en vez de SCQ). Irene Pujadas también confiesa su parece mentira pero la vergüenza la supera y lo dejaremos diciendo que va de animalitos.

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