Retrato dinámico y mundano de Ferran Torrent
La materia prima con la que está hecho 'Ferran Torrent. Entre la vida y los libros' son las entrevistas dirigidas y las conversaciones informales que Salvador Ortells ha mantenido con el autor de 'Gracias por la propina' durante los últimos dos años
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- Salvador Ortells
- Columna
- 224 páginas / 19,90 euros
Basta hablar un rato corto con Ferran Torrent (Sedaví, 1951) para darse cuenta de que no solo tiene un anecdotario riquísimo –aventuras y desventuras personales de todo tipo, chismes literarios y políticos, una macedonia colorista de tipologías humanas vistas de cerca– sino que, además, lo va desplegando y contando con una gracia infalible. Un día que habíamos ido a una de estas jornadas pre-Sant Jordi que las editoriales montan para que sus autores intenten firmar libros en librerías de grandes ciudades vecinas de Barcelona, pasé dos horas con él dentro de un coche –conducía Màrius Serra, también estaba Gemma Ventura– y lo bombardeé a preguntas. No se puede contar todo lo que nos reímos con las respuestas y las historias de Torrent. Antes de terminar el trayecto, le pregunté cómo era posible que nunca nadie le hubiera planteado hacerle un libro de conversaciones. Torrent respondió que sí que se lo habían propuesto, y además periodistas a quienes respetaba mucho, pero que les daba largas. Al final, parece que el periodista y escritor Salvador Ortells Miralles (Sueca, 1977) ha podido convencerlo. Es una buena noticia.
Ferran Torrent. Entre los libros y la vida no es un volumen de conversaciones, aunque la materia prima con la que está hecho son las entrevistas dirigidas y las conversaciones informales que Ortells ha mantenido con el autor de Gracias por la propina durante los últimos dos años. Ni tampoco es exactamente una biografía, porque no tiene el afán de exhaustividad ni la densidad documental ni la diversidad de fuentes ni la voluntad de reconstrucción completa de un pasado que deben tener las biografías. ¿Qué tipo de libro podemos decir que es, por tanto? Un retrato literario, o un perfil con aires de reportaje. El objetivo de Ortells es ofrecer una aproximación directa, más o menos esencial, dinámica y exhaustiva, a Ferran Torrent, tanto desde el punto de vista personal –carácter, biografía, trayectoria profesional, personas con quienes se ha relacionado, entornos en los que ha vivido y por donde se mueve– como literario –obras, temas, técnicas, géneros, evolución del estilo y de los intereses.
Un autor que disfruta escribiendo
El Ferran Torrent que nos presenta Ortells es un hombre ya bien instalado en la setentena, que apenas acaba de superar dos trances importantes de los cuales todavía arrastra temores y secuelas –un cáncer de próstata y el impacto traumático de la dana– pero que se siente y se muestra tan vital y tan vitalista como siempre. Además, es un escritor que ya hace muchas décadas que disfruta de un reconocimiento popular y de un prestigio crítico muy considerables, y que, aun así, continúa escribiendo cotidianamente y publicando a un ritmo constante, y a quien además se le nota que todavía disfruta al hacerlo.
Dos aspectos interesantes del retrato de Ortells son cómo nos presenta la construcción de la vocación literaria de Torrent, una vocación tan fuerte y dirigida que le hizo decidir bien pronto intentar profesionalizarse, y cómo nos hace ver los numerosos trasvases que hay entre su vida y su obra, tanto por lo que se refiere a los paisajes que conoce y después escribe (los pueblos de la Huerta Sur, la ciudad de Valencia) como por lo que tiene que ver con la fauna humana que conoce y después retrata (políticos, empresarios, gente pintoresca del pueblo y figuras esquivas de los bajos fondos). Un tercer aspecto bastante central, derivado de los dos primeros, es cómo la realidad valenciana en la que Torrent se hizo como persona y como escritor ha quedado totalmente desfigurada, al borde de la extinción.
Aunque es un retrato de Torrent, el protagonismo del libro lo comparten el retratado y el autor del libro, que opina, se muestra intervencionista y no se priva de especular y hacer largas digresiones. En este sentido, la prosa de Ortells es ágil y efectiva, y las observaciones que hace sobre el universo literario del retratado son pertinentes (novela negra, novela sociopolítica, novela de toques autobiográficos), y consigue captar bien el hedonismo mundano de Torrent, pero, aun así, el lector se queda con ganas de profundizar más en determinadas cuestiones, por ejemplo las relaciones del escritor con los editores Eliseu Climent y Jaume Vallcorba y con el empresario Paco Roig o su implicación en el valencianismo político. El libro se completa con un epílogo del crítico y profesor Enric Iborra.