Roser Cabré-Verdiell gana el premio Crexells con una historia de infidelidades y brujería
La autora barcelonesa recibirá 6.000 euros por la novela 'Que mueran los hijos de los otros', publicada por Males Herbes
BarcelonaQue mueran los hijos de los otros, segunda novela de Roser Cabré-Verdiell (Barcelona, 1982), ha ganado el 55º premio Crexells, convocado anualmente por el Ateneu Barcelonès y dotado con 6.000 euros. "Es una historia singular, que sacude la institución familiar ya desde el título, impactante y enigmático, y que está escrita en una prosa contundente y lírica que transporta al lector a través de un mundo que se mueve en la ambigüedad", destaca del libro el jurado, integrado por Lluïsa Julià, Xavier Aliaga, Francesco Ardolino, Montserrat Palau, Xènia Dyakonova y Eva Piquer.
La novela, publicada por Males Herbes –premiada también con el Llibreter este miércoles con Sau, de Ferran Garcia–, arranca poco después de que su protagonista, Rebeca, haya cumplido 40 años y se haya mudado de Barcelona a Ocata con su pareja, Flavi, y los dos hijos. A pesar de encontrarse en un lugar aparentemente idílico, los problemas enseguida llaman a la puerta de casa: la amistad con una familia de vecinos misteriosos es el primer paso de una serie de hallazgos cada vez más desconcertantes, entre las cuales hay suicidios, brujería, una secta y una necrópolis, vividas en paralelo al redescubrimiento del deseo y al peligro de la locura. "Formar parte del palmarés del Crexells es entre una responsabilidad y un honor –ha reconocido la autora, recién llegada de Finlandia–. Los premios a obra publicada validan una propuesta de la editorial y del autor, y en mi caso me dan un empuje muy evidente a seguir haciendo literatura desde el universo propio, sin también caer en casuísticas del mercado".
Cabré-Verdiell ha añadido que "la literatura debe expandir el mundo hacia el misterio y la duda": por eso "el hiperrealismo inicial de la historia" deriva hacia la "turbación" de la protagonista, que lleva "su ambivalencia y ambigüedad hasta el extremo". "Vivimos en un momento en que hay una homogeneización del pensamiento y se penaliza la lectura menos diáfana, que no te lo explique todo a la primera", ha advertido. Por eso le hace "tan feliz" haber ganado un premio como el Crexells. Antes de debutar como novelista con AIOUA (Males Herbes, 2022), Roser Cabré-Verdiell había publicado una retahíla de cuentos en revistas literarias y antologías, como Estats alterats de la ment (Males Herbes, 2017) y Barcelona 2059 (Mai Més, 2021). Con AIOUA, que narraba el viaje de una mujer a los Estados Unidos, donde se instalaba en un motel lleno de mujeres solas, heridas y con mucho por compartir, Cabré-Verdiell ganó el primer premio Finestres, dotado con 25.000 euros.
Un galardón casi centenario
A pesar de que este año se haya entregado el 55.º premio Crexells, el galardón literario –dotado actualmente con 6.000 euros– ya tiene casi un siglo de historia. El Ateneu Barcelonès lo convocó por primera vez en 1927 para honrar la memoria del filósofo, helenista, pedagogo y economista Joan Crexells i Vallhonrat (Barcelona, 1896-1926). La edición inaugural, en 1928, quedó desierta, pero un año después el ganador fue Joan Puig i Ferreter con El cercle màgic. En la primera etapa del Crexells, que se cerró en 1938 a causa de la Guerra Civil, recibieron el Crexells autores como Prudenci Bertrana, Josep Maria de Sagarra y Mercè Rodoreda. En la segunda, que arrancó en 1982 y llega hasta el presente, la han recibido una cuarentena de autores, entre los que se encuentran Pere Gimferrer, Jaume Cabré, Carme Riera, Vicenç Pagès Jordà, Manuel Baixauli, Josefa Contijoch y Mònica Batet.