Pensamiento

Muere a los 104 años el sociólogo y filósofo Edgar Morin

Padre de la teoría del pensamiento complejo, Morin ha sido una de las figuras intelectuales más influyentes del siglo

ARA
Act. hace 4 min

El filósofo y Sociólogo francés Edgar Morin ha muerto este viernes en París a los 104 años. Padre de la teoría del pensamiento complejo, Morin dedicó gran parte de su trayectoria a poner en duda la fragmentación del conocimiento y proponer una mirada que relaciona ciencia, filosofía, historia y cultura para explicar la realidad desde múltiples dimensiones.

Reconocido como una de las figuras intelectuales más importantes de los siglos XX y XXI, su teoría ha influido en generaciones de investigadores y docentes en todo el mundo. Su primera obra apareció en 1946, "L'An zéro de l'Allemagne", y décadas después se consolidó su concepto de pensamiento complejo. El pensador defendía que los grandes problemas contemporáneos no se pueden entender desde una sola disciplina.

Cargando
No hay anuncios

Morin defendía la idea de cambio permanente, de rectificación, de evolución: "El ser humano no es ni bueno ni malo, es complejo y versátil". Y alertaba: "Nuestras mentes están poseídas por los mitos, las religiones y las ideologías".

Cargando
No hay anuncios

Nacido en 1921, hijo de judíos laicizados sefarditas, de pequeño adoptó la identidad francesa sin renunciar al castellano antiguo que se hablaba en su casa. Durante años también se quiso sentir europeo, una fe que acabó perdiendo. A los 10 años se había quedado huérfano de madre. Escribió decenas de libros y recibió 38 doctorados honoris causa, entre ellos el de la Universidad de Barcelona en el año 2010.

Fue amigo de Marguerite Duras, vivió la liberación de París en 1944 y la Revolución de los Claveles en Lisboa en 1974, y viajó a menudo a Moscú entre 1989 y 1991 durante la perestroika y la glásnost. Pasión y razón fueron las fuerzas motrices, en tensión, que le movieron.

Cargando
No hay anuncios

Morin mantuvo la lucidez hasta el final, interviniendo aún públicamente en los debates más actuales. En una larga entrevista publicada hace pocas semanas en Le Monde, se mostraba preocupado “por la regresión neoautoritaria que se extiende por el mundo” y que favorece “una de las dos Frances: la que fue mucho tiempo monárquica, aristocrática y religiosa, una Francia pétainista,, frente a la republicana, laica y social”. Todo ello en “un proceso catastrófico en curso. Y aunque Trump y Netanyahu no son eternos, ahora mismo no hay opción de salvación. No podemos alzar otro testimonio que el de la impotencia. La única esperanza es lo improbable. Resistamos”.