El Brecht de Marta Pazos: aséptico y liofilizado
El Grec se inaugura con 'La ópera de tres reales' en una producción monocromática con buena dirección musical y de intérpretes
La ópera de tres centavos
- Autoría: Bertolt Brecht y Kurt WeillEscenografía y dirección: Marta PazosDirección musical: Dani EspasaTraducción: Marc RosichIntérpretes: Nao Albet, Roc Bernadí, Marta Bernal, Arnau Boces, Pablo Capuz, Joan Esteve, Eduard Farelo, Marc Domingo, Clara Mingueza, Miriam Moukhles, Biel Rossell y Júlia Truyol.Teatre Grec. 29 de junio de 2026
Bertolt Brecht y Kurt Weill pensaron La ópera de tres centavos en un contexto concreto, el Londres victoriano, y en un espacio físico determinado, los bajos fondos del Soho, habitado por traidores, asesinos, prostitutas y explotadores. Las versiones que hemos conocido entre nosotros —la de Mario Gas estrenada en el Teatro Romea en 1984 y la de Calixto Bieito estrenada justamente en el Festival Grec del 2002—, variaban el contexto pero mantenían el espacio físico. Sobre todo, mantenían las características que definen a los personajes (desde la presencia escénica hasta el vestuario) y la brutalidad de la sociedad capitalista que describen y satirizan.
Marta Pazos, sin embargo, ha prescindido de todo eso con una propuesta monocromática que unifica la escenografía, el vestuario y los personajes a través de texturas del color gris. Lo hace, de entrada, convirtiendo la corte de mendigos en un rebaño de simpáticos palomos, seguramente barceloneses, que animan el prefacio de la comedia paseándose entre el público. La directora se aleja de las muchas coloraines con las que ha vestido la ópera Le nozze di Figaro en el Liceu, pero mantiene su voluntad de imprimir un sello visual dominante sobre cualquier producción que dirige. Aun así, con esta decisión desaparecen los contrastes, se desvanece la individualidad de los personajes y el conjunto deviene una caricatura sin profundidad más cerca de la fútil elegancia de una comedia de Marivaux que del espíritu canalla del cabaret alemán de donde nace la obra original; más cerca de las amables fotografías de David Hamilton que de las descarnadas de Weegee (Arthur Fellig).
Al inicio, Pazos promete un cabaret que rompe la cuarta pared, pero al final no hay ningún juego con los espectadores. Entre los aciertos de la obra están las coreografías (Mabel Olea), una buena dirección musical (Dani Espasa) y una cuidada dirección de actores y actrices. Es un reparto entregado en el que destacan Marta Bernal como alter ego de una clownesca Marta Pazos y como señora Peachum; la claridad vocal de Eduard Farelo (Peachum); la poderosa Canción de Salomón de la Jenny (Júlia Truyol), y sobre todo la Polly de Miriam Moukhles interpretando tanto la Jenny de los piratas como en el fantástico Duo de la celosía con Clara Mingueza (estupenda Lucy). El Mackie el Navaja de Nao Albet es casi un dibujo de cómic muy agitado y poco empático que mejora hacia el final, ya sea en la cárcel o en la horca. Muy nos tememos que los cincuenta años del Grec no se recordarán precisamente por este Brecht.