Artes escénicas

'Ángulo muerto', la comedia que resiste al estío

El espectáculo de Sergi Belbel y Roc Esquius arranca la quinta temporada en la Sala Versus Glòries

Una escena de 'Ángulo muerto' en la sala Versus Glòries
05/08/2026 - 17:01 h.
3 min

BarcelonaQuizás porque se lo plantearon como un juego durante una de las épocas recientes más duras, en pleno confinamiento de la pandemia del coronavirus, los dramaturgos y directores Sergi Belbel y Roc Esquius escribieron una comedia de larga vida y uno de los éxitos recientes más celebrados de la Sala Versus Glòries. Ángulo muerto se estrenó en 2021 y muy pronto el público hizo notar su entusiasmo. La obra ganó el premio Teatre Barcelona al mejor espectáculo de proximidad y se fue reprogramando, curso tras curso, en la sala barcelonesa. Este agosto está haciendo su quinta temporada, con representaciones hasta el 13 de septiembre.

Belbel y Esquius ya habían trabajado juntos en anteriores ocasiones –con obras como Las rosas de la vida (2017) y Sapiens (2018)– y tenían claro el punto de partida del espectáculo: abordar la precariedad laboral en la actualidad. "Es un poco la inversa de El método Grönholm. Aquella obra apareció cuando en la economía todo iba a favor y planteaba a los personajes la posibilidad de conseguir un buen trabajo. Aquí, en cambio, es al revés. Imaginamos una empresa muy pequeña que, por culpa de la crisis, tiene que despedir a uno de sus trabajadores", explica Belbel.

Los cuatro personajes están interpretados por Berta Bähr, Ramon Godino, Antonio del Valle y Rafaela Rivas y son arquetipos. Está el directivo de la empresa aparentemente simpático, un trabajador obsesionado con los números y el control, una creativa peculiar y la jefa de comunicación de la empresa, una mujer ingenua que es quien, en un inicio, quiere ser despedida. "Son todos muy arquetípicos, porque jugamos con la comedia pura y desgarrada, hecha de pequeños giros. Entre ellos se tejerán complicidades que se irán enredando", señala el director, que añade que para esta nueva temporada han acortado un poco la obra para hacerla más directa y vertiginosa.

Un juego de espacios y de sentidos

Más allá del argumento, la gran clave de bóveda de Angle mort es formal. El espectáculo está estructurado en dos partes muy marcadas que transcurren en un mismo espacio escénico doble: el despacho del director y la sala de espera de los trabajadores. "Durante todo el primer tramo, vemos y oímos qué pasa en el despacho y, al mismo tiempo, solo vemos qué pasa en la sala de espera, sin el sonido. A partir de la mitad de la obra, se reproduce exactamente lo mismo pero poniendo el sonido en la sala de espera, en vez del despacho. Nos interesaba que el espectador tuviera la visión plena de los dos espacios pero no el oído a la vez", explica Belbel.

De esta manera, el público se hace una idea de qué puede estar pasando al otro lado de la escena a partir de los movimientos y la gestualidad de los personajes, pero no es hasta la segunda parte que puede comprobar si aquello que intuye se corresponde con la historia. "Es un juego de expectativas que funciona un poco como un rompecabezas. Los espectadores van encajando las piezas de cosas que han visto al principio y que quizás les han parecido surrealistas", dice Belbel.

El éxito de este espectáculo llevó a Esquius y Belbel a crear otro similar, que titularon La torradora y que se estrenó la temporada pasada en la misma sala. En aquel, en vez de jugar con el oído, juegan con la vista. "Hay una cosa que no se percibe de entrada y que será fundamental para la obra", subraya el director, que añade que La torradora volverá la temporada próxima a la Sala Versus Glòries. Belbel también celebra que la cartelera teatral no se detenga en agosto y defiende que el teatro tiene público en verano. "No todo el mundo se va de vacaciones, es fantástico que no se quede todo a cero. Las comedias se adecúan mucho al verano, y los teatros acaban siendo pequeños refugios climáticos", subraya el director.

Más espectáculos para ver en agosto
  • 'Cancun' en el Teatre Gaudí El dramaturgo Jordi Galceran plantea en esta comedia si las decisiones que hemos tomado nos han llevado a la vida que queremos. Lo hace a través de dos parejas –interpretadas por Cristina Brondo, Gemma Deusedas, Màrius Hernández y David Olivares– que reflexionan sobre sus respectivas realidades desde Cancún, en un viaje aparentemente idílico. El espectáculo, dirigido por Susanna Garachana, está en el Teatre Gaudí hasta el 16 de agosto.
  • 'Burundanga' en el Eixample Teatre Los domingos de agosto el Eixample Teatre estará ocupado por otra comedia de Jordi Galceran, Burundanga. La obra gira en torno a un grupo de amigos que se ocultan diversos secretos, entre ellos el embarazo de una de ellas. El espectáculo está lleno de equívocos, humor y giros y se puede ver en esta sala barcelonesa hasta finales de agosto.
  • 'Corta el cable rojo' en el Teatre Muntaner El gran éxito del Teatre Muntaner no hace vacaciones. Durante todo agosto, esta sala mantiene en cartelera Corta el cable rojo, un espectáculo de improvisación con tres cómicos y un músico en el escenario. Se trata de una propuesta con personajes desbocados y situaciones insospechadas que cambia durante cada función, ya que es el público quien decide qué caminos emprende la obra.
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