Carlota Subirós resucita a Edipo y Antígona para explorar las migraciones del presente
Kathy Sey y Babou Cham protagonizan una versión de los mitos de Sófocles en la Sala Gran del TNC
BarcelonaLa Sala Gran del Teatre Nacional de Catalunya (TNC) acogerá, desde el 22 de abril hasta el 31 de mayo, Édipo y Antígona con una compañía catalana formada mayoritariamente por intérpretes racializados. Se trata de una situación tristemente insólita y que la directora del espectáculo, Carlota Subirós, ha querido romper. "És la primera vez que mi hijo ve esto en treinta años que llevo trabajando", dice la actriz Vicenta Ndongo señalando el cartel del montaje, con la fotografía de Kathy Sey y Babou Cham. "Tenemos una imagen muy blanqueada de la Grecia clásica. Nos hemos construido la falacia de que Europa es blanca. No lo era en su origen y no lo es hoy", añade Subirós.
Con este planteamiento, la directora revisita dos de los grandes mitos fundacionales de la cultura occidental –a través de las piezas de Édipo rey, Édipo en Colono y Antígona de Sófocles– mediante una versión que los acerca a nuestro presente. "Son tres piezas con un valor político y espiritual muy fuerte. Se han hecho infinitas versiones y reescrituras, y sus palabras aún reverberan con mucha fuerza", subraya Subirós. La semilla del proyecto se le despertó durante el proceso de creación de su montaje anterior, La plaça del Diamant. "Trabajando con la Kathy Sey me atravesó una visión muy fuerte de ella haciendo una Antígona extraordinaria. A partir de aquí, no hablé de disparar imágenes", recuerda la directora.
Como ya hizo en la adaptación de la obra de Mercè Rodoreda, en el escenario Subirós juega con la coralidad del texto. Sey encarna a Antígona y Babou Cham interpreta a Édipo, pero la directora ha apostado por trabajar "la voz colectiva y su potencia para resonar en toda una comunidad", añade. Para los textos –que se representan los tres seguidos, sin entreacto, en un espectáculo de 2 horas y 20 minutos–, ha elegido las traducciones en prosa de Carles Riba. "He hecho una versión libre en el sentido de que he recortado texto y lo he clarificado para el público del 2026 manteniendo el catalán denso, rico y poético de Riba, a la temperatura de la tragedia griega", dice Subirós.
"Un sentimiento de decepción"
Esta versión de Édipo y Antígona se traslada a nuestros días a partir de la historia de la familia que es desterrada y que acaba llegando a Atenas. "Trabajando la obra, he visto la inmensidad de los temas que hace 2.500 años tenían vigor y ahora siguen igual", apunta Kathy Sey. En la misma línea, el actor Moha Amazian (que interpreta a Tiresias) dice que experimentó "un sentimiento de decepción al leer el texto y ver que no hemos aprendido nada".
es la explosión de toda la caja escénica".
Todos ellos actúan en un espacio escénico ideado por Max Glaenzel con la colaboración de Josep Iglesias. "Hemos intentado hacer una caja de resonancia desde el público hasta el escenario. El espectáculo comienza desde un espacio muy cercano a los espectadores, rompiendo la frontera –describe Subirós–. En Édipo en Colono se abre un poco más de profundidad y se crea un espacio más mágico y evocador, ligado a la idea de ceguera y de destierro. Y Antígona es la explosión de toda la caja escénica".