Estreno teatral

"Mozart era un creador de 'hits' musicales, igual que Bad Bunny"

Cabosanroque revisita el personaje de Don Juan a través de 'Mil tres, say cheese', en el Teatre Lliure

Un momento del espectáculo 'Mil tres, say cheese'
2 min

Barcelona¿Cuál es el hilo que une a Mozart y Bad Bunny? Según la compañía Cabosanroque, la conexión es directa y muy evidente: a través de la ópera Don Giovanni. El artista portorriqueño canta en Tití me preguntó sobre las mujeres con las que se ha acostado, igual que el protagonista de la ópera de Mozart repasa, en un momento del espectáculo, sus conquistas. "El mito de Don Juan se ha revisitado muchísimas veces. Cada época se encarga de reflexionar sobre él, juzgarlo y decidir si lo redime o lo condena", explica Laia Torrents, alma de Cabosanroque junto con Roger Aixut. Con esta misión, la compañía proyecta su mirada sobre la ópera de Mozart vinculándola al presente en el espectáculo Mil tres, say cheese, que se puede ver del 8 al 19 de abril en el Teatre Lliure de Gràcia y que está coproducido por el mismo teatro con Temporada Alta.

Los últimos años, Cabosanroque se ha acercado a las obras de clásicos como Jacint Verdaguer y Mercè Rodoreda y ha construido instalaciones performativas con un fuerte protagonismo del espacio sonoro. Ahora vuelven a llevar intérpretes al escenario para hacer una relectura del mito de Don Juan a través de la música y de los personajes femeninos de la ópera. Lo hacen con dos sopranos –Lisa Willems y Adriana Aranda–, la cantante Sandra Montfort y las músicas Irina Soriano, Naia Membrillera y Mar Esteban Martin. "Todas son grandes intérpretes musicales con quienes también hemos trabajado el movimiento. Encarnan a seis chicas que se encuentran en una pista urbana de deporte y se cuentan sus experiencias amorosas", señala Torrents.

El proyecto surgió en 2022, cuando la compañía preparaba un workshop en el Palau de les Arts de Valencia con estudiantes de ópera. "Queríamos hablar de Don Giovanni y nos preguntábamos cómo podíamos interpelarles. Resultó que aquel año la canción más escuchada en Spotify fue Tití me preguntó", dice Torrents. El espectáculo parte de los personajes de Donna Anna, Donna Elvira y Zenina y reflexiona "sobre el deseo insatisfecho, el espíritu depredador de la sociedad en que vivimos, el consumismo extremo, el individualismo y el egocentrismo", detalla Torrents, que alerta de que "vivimos un momento peligroso; solo basta entrar en las redes sociales para ver qué visión tienen los jóvenes del feminismo y del machismo".

Una "resurrección" musical

En el escenario no hay nadie que interprete a Don Juan, sino que el personaje emerge a través de las miradas de las protagonistas. "El proceso de creación me ha generado muchas preguntas. ¿Cómo interpreto a un abusador? ¿Cambio mi voz, mi cuerpo? No tenemos respuesta", dice Willems. La "resurrección" de Don Juan también es musical, según Torrents: "Mozart era un creador de hits musicales, que se han reinventado, igual que Bad Bunny. Son dos grandes músicos que generan hits que sus contemporáneos reivindican y que son interpretados, versionados y reversionados". En el montaje, y como es habitual en las creaciones de Cabosanroque, la escenografía será también una fuente de sonidos. "Es una visión que heredamos de Carles Santos y con la que trabajamos desde hace 20 años –señala Torrents–. Queremos poner la música en escena y visualizar el hecho sonoro".

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