Sixto Paz vuelve al Teatre Borràs con su comedia más pasada de vueltas
'La promesa', encabezada por Carol Rovira, es una historia delirante sobre la amistad ambientada en una fiesta de los años noventa
BarcelonaSixto Paz reunió, en 2025, más de 50.000 espectadores con la obra La presència, un thriller de toques sobrenaturales que llenó el Teatre Borràs durante dos temporadas. Ahora la compañía liderada por Pau Roca vuelve a la misma sala con La promesa, un montaje de tono y género radicalmente diferente, aunque comparte parte de la autoría de aquel éxito. Yago Alonso escribió La presència con Carmen Marfà (con quien también había creado la hilarante Ovelles), y en esta ocasión el dramaturgo se ha aliado con Sílvia Navarro para construir La promesa, una comedia delirante sobre un grupo de amigos que se reencuentran en una fiesta. El espectáculo se representará en Barcelona del 23 de mayo al 12 de julio, y a partir de enero hará gira por Cataluña.
"Es la comedia más pasada de vueltas, descabellada e irreverente que hemos hecho nunca", dice Roca, que dirige el montaje. La promesa parte de una noche de fiesta entre cinco amigos que se encuentran en la cuarentena y que fueron jóvenes en los años noventa. Todos ellos se conocen desde pequeños porque fueron juntos a la colmena, un espacio que los educó en una serie de valores como la solidaridad, el respeto por la naturaleza y la empatía y que ahora parece que han olvidado. A través del humor, el espectáculo plantea dos grandes preguntas. ¿Cómo nos distanciamos a lo largo de la vida de los ideales que teníamos cuando éramos más jóvenes? ¿Nuestro yo adolescente estaría orgulloso de nosotros?
El reparto del espectáculo está encabezado por Carol Rovira, que interpreta a Paula, una mujer que acaba de regresar de Brasil después de un viaje de transformación. Ella es la anfitriona de la fiesta, quien les invita a asistir disfrazados de iconos de los años noventa y quien moverá la clave de bóveda del espectáculo: cuando la fiesta ya está avanzada y han sonado hits como Wanabe de las Spice Girls y Saturday night de Whigfield, Paula confesará a sus amigos que los ha envenenado. "Lo hace desde el amor. Los quiere tanto que decide convertir la fiesta en una especie de ritual moral y plantearles las mismas preguntas que ella se ha hecho en aquel viaje interior", señala Rovira.
Una relación tóxica de amistad
Los cuatro amigos que sufren el envenenamiento de Paula están interpretados por Edu Buch, Mercè Martínez, Marc Rodríguez y Eduardo Lloveras. "Todos ellos tienen una relación bastante tóxica, se relacionan a base de pequeñas puñaladas y no de halagos ni cuidados. Mi personaje es el máximo exponente", resume Martínez. El resto de componentes del grupo son un abogado hipocondríaco (Rodríguez), un hombre ambicioso y de clase alta que trabaja en la radio (Lloveras) y un empresario emparejado con una chica de 26 años y que está a punto de ser padre (Buch).
"Son personajes frívolos e individualistas, pero a la vez inteligentes, brillantes e incisivos. Dicen cosas de la altura de un campanario y, a la vez, queremos estar con ellos porque hacen explotar la comedia", apunta Roca. A pesar de que el humor es el vehículo principal de la historia, el director defiende que bajo la comedia hay una crítica camuflada sobre el individualismo en nuestra sociedad. "Cada personaje ocupa una posición bienestante y acomodada, muy desconectada de la realidad. Todos ellos se mueven con un punto de cinismo y con una cierta deshumanización hacia el otro", señala Roca.