Las claves de una sangría que hiere al Barça de Flick
Que los azulgranas terminen partidos importantes en Europa con un hombre menos empieza a ser tendencia
BarcelonaA pesar de intentarlo hasta el último segundo, el Barça no pudo hacer efectiva la remontada contra el Atlético de Madrid. El guion del partido se desarrolló como se esperaba, con los de Hansi Flick hundiendo a los del Cholo Simeone, hasta el punto de que en algunos momentos optaron por poner una línea de siete jugadores delante del área de Juan Musso. Con los azulgranas buscando desesperados un hueco en la defensa, se llegó a una de las acciones más relevantes del duelo. Marcos Llorente filtró un buen pase entre líneas para dejar a Alexander Sorloth en clara ventaja ante la defensa catalana. Eric García, que no llegaba a cortar el ataque, hizo caer al noruego cuando era el último hombre, y se ganó así la roja directa y dejó al Barça con 10 en un momento crucial del partido.
Y es justamente en esta acción que muchos barcelonistas han mostrado su desacuerdo, no solo en la expulsión, sino también en el criterio del francés Clément Turpin en el partido de vuelta y del esloveno István Kovács en la ida. En ambos duelos los azulgranas se vieron perjudicados por los árbitros. Primero, por la permisividad que tuvieron ante las numerosas faltas del Atlético, que en la vuelta no vio ninguna amarilla. Y segundo, por la expulsión de un jugador en los dos partidos: Pau Cubarsí en el Camp Nou y Eric Garcia en el Metropolitano. "El árbitro nos ha robado. Quiero entender que tienen miedo de que el Barça gane", dijo Raphinha Dias a DAZN después del partido en Madrid. Unas palabras por las cuales el brasileño puede ser sancionado por la UEFA.
Que el Barça termine partidos de Champions con un hombre menos empieza a ser tendencia. Esta temporada le ha pasado tres veces. Aparte de las citadas de Cubarsí y Eric García, Ronald Araujo también sufrió esta consecuencia disciplinaria en la derrota contra el Chelsea por 3-0 en la fase de liga. El uruguayo vio la segunda tarjeta amarilla en el minuto 44 y sus compañeros acabaron perdiendo en Stamford Bridge por 3-0. Esta facilidad para ver la roja nace de la voluntad de someter al rival en campo contrario y de situar la línea defensiva lejos de la portería. Vivir al límite tiene beneficios en ataque cuando la presión sale bien, pero tiene riesgos cuando el oponente se desentiende y gana la espalda de los defensas con campo para correr.
De los grandes equipos europeos solo el Real Madrid ha visto más rojas en la Champions esta temporada que los azulgranas (cinco), si bien en la mayoría de los casos fueron por protestas y pérdidas de tiempo. El Manchester City, el PSG y el Bayern de Múnich solo han visto dos cada uno. De los ingleses, Rodri contra el Bodo/Glimt por doble amarilla y Bernardo Silva por roja directa contra el Madrid en los octavos de final. De los parisinos, Illia Zabarnyi y Lucas Hernández, ambos directamente, contra el Bayer Leverkusen y el Tottenham, respectivamente. Y de los alemanes, Luis Díaz, directamente contra el PSG, y Kim Min-jae por doble amarilla contra el Saint-Gilloise. Otras figuras continentales como el Inter de Milán, el Liverpool, el Atlético de Madrid y el Arsenal no han visto ninguna roja.
Eric García, líder del ranking
El Barça nunca había sufrido tres expulsiones en una misma edición de la Champions. La tendencia, de hecho, se ha visto incrementada en los últimos años, con predominio de rojas directas, lo que se puede vincular con las situaciones de riesgo. La temporada 2023-24 fueron dos los expulsados, Gavi (doble amarilla) en Oporto y Araújo (directa) en la fatídica eliminación contra el PSG. La 2024-25, ya con Flick en el banquillo, se repitió la cifra. Eric García (directa) en Mónaco y Cubarsí (directa) contra el Benfica. Sumando estas tres temporadas, han sido un total de siete rojas, cinco de las cuales directas.
El incremento de los últimos cursos sitúa la cifra en 13 rojas, 6 de directas, en la última década en la máxima competición continental. Ningún otro equipo ha visto tantas en este período. Es más, desde el formato Champions, el Barça ha visto 23, lo que indica que en solo dos cursos ha acumulado más del 20% de las expulsiones que se ha merecido desde 1993. La última temporada que se expulsaron dos o más jugadores azulgranas fue la 97-98, con Ruud Hesp y Sergi Barjuan como protagonistas. Con su expulsión contra el Atlético, Eric García se ha convertido en el jugador del Barça que más veces ha ido a vestuarios antes de tiempo en la Champions (3), seguido de Cubarsí, Araújo y Piqué, todos ellos con dos.
Si se miran los datos en la Liga, este curso el Barça ha sufrido dos expulsiones, seis menos que el Rayo y el Oviedo y cinco menos que el Madrid. La primera roja la vio Pedri en el Santiago Bernabéu, por doble amarilla, y la segunda De Jong, que vio dos amonestaciones contra el Celta. La temporada anterior el equipo sufrió tres expulsiones: Ferran Torres en Montilivi, Casadó contra el Celta y Fermín ante el Sevilla. Terminando con la temporada 23-24, fueron dos (Raphinha y Vitor Roque). Como se puede comprobar, en la competición española, con el Barça menos expuesto a escenarios de caja o faixa, la estadística de expulsiones es tirando a baja. Es en Europa donde la sangría hace estragos en momentos clave.